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A la caza de los que depredan la riqueza del Mar Argentino

Hoy hay más de 300 pesqueros al acecho
Gustavo Carabajal
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14 de marzo de 2005  

TRELEW.- Parece una ciudad en medio del mar. El reflejo provocado por la tremenda potencia lumínica de los reflectores de los casi 300 barcos alineados al borde de la plataforma marítima argentina se advierte a 3000 metros de altura y a 80 km de distancia.

Apenas 18 minutos después de haber despegado de la base aeronaval Almirante Zar, a bordo del Orion P3 de la Escuadrilla de Exploración y Búsqueda de la Armada Argentina, el resplandor en la línea del horizonte donde se juntan el cielo y el mar provoca un efecto similar al de las luces de una gran metrópoli.

"Si bien la mayoría de los barcos se concentra más allá de la milla 200, el hecho de estar tan cerca representa una tentación muy grande para los patrones de esas naves que ingresan en la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA), para seguir los cardúmenes. Como los peces no conocen de límites impuestos por los seres humanos y migran de un lado a otro de la plataforma es necesario proteger el recurso de la pesca indiscriminada", explicó el capitán de fragata Ernesto Suaya, uno de los jefes de la escuadrilla.

Con el fin de evitar la depredación del recurso, en 1982 las Organización de las Naciones Unidas dictó una serie de disposiciones sobre el Derecho del Mar para regular la conservación y ordenación de los cardúmenes de especies cuyos hábitat se encuentran tanto dentro como fuera de la ZEEA.

A medida que el avión, comandado por el capitán de fragata José Giaquinta, avanza, el resplandor se convierte en una sucesión de puntos, como si fueran las torres que alumbran las autopistas o avenidas. La mayoría de esos poteros, tal como se denomina a los pesqueros que se dedican a la captura del calamar, llegó hasta allí desde China, Taiwan, Corea o España. Usan potentes reflectores para atraer el calamar a la superficie y funcionan como fábricas con líneas de producción.

Para capturar los calamares, esas naves se valen de brazos mecánicos con ganchos o anzuelos que los atrapan, los llevan vivos al barco, los dejan en una cinta y con un golpe de frío los matan y los congelan.

Cuando el rugir del avión cuatrimotor turbohélice es advertido por los pesqueros, se inicia la misión de disuasión y presencia. "El objetivo de la operación es que los capitanes de estos barcos pesqueros sepan que los estamos vigilando y que no pueden cruzar la línea de las 200 millas", explicó a LA NACION el capitán Suaya, en la cabina del Orion.

Los 34 metros de largo de la silueta del avión descienden a casi 1000 metros, por el canal de 16 de la radio -utilizado para emergencias marítimas- se escuchan múltiples conversaciones en tonos agudos y en un idioma incomprensible. "Saben que estamos acá. Se están avisando entre ellos que no pasen de la milla 200 porque hay un avión que los vigila", dijo Giaquinta.

En la computadora del Orion figuran cargados los datos de los 60 pesqueros autorizados para pescar dentro de las 200 millas. Este grupo bien definido se puede ver desde el aire, mientras que alineados detrás de la milla 201 y a la altura de Comodoro Rivadavia se observan otros 200 barcos.

Infractor en el radar

El capitán de corbeta José Pernuzzi está muy atento al radar. Es un marino que conoce muy bien la zona y que, entre otras misiones, participó como navegante de un avión Neptune en la Guerra de las Malvinas, y localizó el destructor inglés HMS Sheffield, hundido por un misil Exocet disparado desde un avión Super Etendard de la Armada. Justamente esta escuadrilla de exploración fue condecorada, luego de la guerra, por el "Honor al valor en combate".

Al final del patrullaje, 350 km al este de Puerto San Julián, en la pantalla de radar del avión apareció un barco que estaba pescando en forma ilegal, 25 kilómetros dentro de la ZEEA. El capitán Giaquinta encaró hacia el barco y realizó un vuelo bajo de advertencia.

A su vez, se avisaba de la novedad al Comando de Operaciones Navales, en la Base Puerto Belgrano, asiento de la Flota de Mar, mientras se grababa su posición para probar que estaba en infracción respecto de la ley de pesca. Cerca de allí, recorría la zona la corbeta ARA Drummond, que, ante el alerta del Orion, comenzó a toda máquina una persecución para cazar al pesquero ilegal.

El capitán del pesquero, de bandera coreana e identificado como JaeSung, con 55 tripulantes, intentó escapar hacia aguas internacionales y confundirse en un grupo de 40 pesqueros. No obstante, el pesquero fue interceptado y capturado por la tripulación de la Drummond antes de que lograra cruzar la milla 200 y luego fue llevado a Río Gallegos.

Uno de los veteranos marinos que participan de las operaciones de control del Mar Argentino relató sobre lo audaces que suelen ser los tripulantes de estos pesqueros piratas: "Hubo casos en los que los capitanes, sin importar el riesgo que ello implicaba, decidieron hundir el barco porque el valor de la multa superaba el precio del barco y de la carga".

El décimo caladero más importante del mundo

TRELEW (De un enviado especial).- En el caladero internacional que conforma la Argentina junto con Brasil y Uruguay se captura alrededor del dos por ciento de la producción mundial de pesca, y esa rica zona ícticola ocupa el décimo lugar entre las áreas de pesca más importantes del mundo.

Según cifras oficiales, nuestro país aporta el uno por ciento de la captura mundial, pero tiene las principales especies sobreexplotadas.

De allí la necesidad de regular constantemente la actividad pesquera. La merluza hubbsi, actualmente al borde del colapso, es la principal especie sobreexplotada.

En la actualidad, la ley que rige la actividad pesquera es la 24.922/97. Dicha norma estableció la creación del Consejo Federal Pesquero, que tiene como función principal establecer la política de investigación pesquera, planificar un desarrollo pesquero nacional, determinar la captura máxima permitida por especie y aprobar los permisos de pesca.

Disminuye la depredación

En el calamar Illex, la especie que se captura en el Mar Argentino, el tonelaje extraído disminuyó con los años hasta llegar, en la actualidad, a 30 toneladas diarias.

Con respecto al último año, la producción decreció alrededor de un 50 por ciento. En la Zona Económica Exclusiva Argentina, al sur del paralelo 44°, la captura del calamar Illex comienza a principios de febrero y se desarrolla hasta el 31 de agosto.

La especie de calamar que se captura en nuestra plataforma continental es muy requerida en todo el mundo debido al gran valor proteico que contiene.

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