Las ventas de Shell bajaron hasta un 60% tras el boicot

Los estacioneros dicen que, por la iniciativa presidencial, no pueden cumplir con los bancos
Francisco Olivera
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14 de marzo de 2005  

El boicot impulsado por el presidente Néstor Kirchner y los piqueteros afines al Gobierno contra Shell, por los aumentos aplicados la semana pasada, dio, al menos desde el punto de vista de las ventas, buenos resultados. La merma en la actividad llegó al 60% en Shell y afectó en menor medida a Esso -hasta en un 15%-, porque la firma norteamericana dispuso los ajustes tres días más tarde y no había sido, hasta anoche, blanco de la indignación presidencial.

Según datos de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina, desde que Kirchner embistió discursivamente contra Shell, la caída en las ventas fue de entre el 50 y el 60% en esa compañía y provocó, además, ahogo financiero entre los dueños de estaciones, todos ellos empresarios pyme. "El boicot ha creado un caos -dijo a LA NACION Carlos Calabró, presidente de esa cámara-. Me llamaron muchos estacioneros diciéndome que no podían cubrir los bancos mañana [por hoy]. Vamos a hablar con la gente de Shell para intentar solucionarlo."

Raúl Castellano, de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines del Centro de la República, habló de un 50% de caída en Shell. "En Esso también fue grande, pero se hace difícil calcularla en tan poco tiempo", dijo. La estimación se hizo más compleja para Esso, por una promoción que la firma tiene para sus clientes los fines de semana.

Las petroleras no quisieron arriesgar un número. En Shell dijeron a LA NACION que la baja se había notado, pero que no tenían los resultados definitivos. "No debe haber sido más de un 20 o 25%", explicaron. "Es muy difícil decirlo hoy -completaron en Esso-. Pero, según una recorrida que hicimos, todo funcionó con normalidad."

En los resultados del boicot, vale consignar, no influyó sólo la irritación del jefe del Estado, sino la certeza de que los combustibles estaban hasta un 4,2% más caros que en Repsol YPF y en Petrobras.

Convendría agregar que el propio mercado ya se había encargado de debilitar las ventas de Shell antes de la explosión presidencial. De hecho, el presidente de la petrolera, Juan José Aranguren, explicó el viernes pasado que el solo aumento había forzado, el miércoles en que empezó a regir, una caída del 17% respecto del mismo día de una semana atrás.

Todo se intensificó después del llamado presidencial a no comprarle a la firma "ni una lata de aceite".

Medidas en estudio

Anoche, los petroleros se preguntaban cuál sería la reacción oficial luego de que Esso desoyera al jefe del Estado y aumentara. "Esa medida se tomó en una casa matriz, un lugar muy lejos, en el que poco preocupan los enojos de Kirchner", afirmó un ejecutivo de una empresa que no es Esso. En cambio, en la firma norteamericana afirmaron que el alza había sido resuelta en el país.

Poco antes de partir hacia Chile con el Presidente, el secretario de Energía, Daniel Cameron, le dijo en Ezeiza a la agencia Télam que el Gobierno analizaba recurrir a la vía administrativa que permite la ley de defensa de la competencia y, así, dejar "en evidencia" a las firmas que habían aumentado.

El titular del bloque justicialista de Diputados, José María Díaz Bancalari, dijo a LA NACION que se debería apelar a la ley antimonopolio y de emergencia económica. "Hay varias alternativas para sancionar a empresas que, dentro del libre mercado, tienen una conducta incorrecta con la intención de alterar el régimen de precios", dijo. El diputado duhaldista considera que una posibilidad podría ser fijar precios de referencia, y que el error de las petroleras había sido adelantarse a una situación de mayor demanda de gasoil como la que se espera para los próximos días, buscando rentabilidad.

Otra posibilidad es el control de precios, pero esa medida no tenía, al menos hasta ayer, el apoyo del Ministerio de Economía. Lo que seguro intentará el Gobierno es afianzar el punto más importante de su estrategia: que no se sumen ni Repsol YPF ni Petrobras. Dado el compromiso político que tienen con el Gobierno, lo más probable es que ambas apliquen las subas una vez que pase la época de mayor demanda, dentro de unos meses.

Fernández: el Gobierno no manda piqueteros

  • El ministro del Interior, Aníbal Fernández, negó ayer que el Gobierno hubiera dado instrucciones a los piqueteros liderados por Luis D´Elía para bloquear las estaciones de Shell. "El Gobierno no da órdenes como un ejército prusiano -dijo a Radio América-. Es probable que la gente que le cree al Presidente exprese su repudio. Pero no está en el Gobierno tomar una actitud así." La afirmación fue ratificada por el propio D´Elía: "Las acciones nuestras nada tienen que ver con el Gobierno ni mucho menos con la figura presidencial. Tiene razón el ministro. Es natural que, por ser aliados del Gobierno, tengamos contacto con ellos, pero no nos subordinamos a ningún designio del Ejecutivo".
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