Más testimonios contra la asistente de Roa Bastos

La hermana del autor habló de abandono
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25 de marzo de 2005  

ASUNCION.- Rosa Roa Bastos, hermana de Augusto Roa Bastos, informó anteayer que el escritor paraguayo se encuentra bien de salud y al cuidado permanente de dos enfermeras, aunque estuvo abandonado y manipulado por su entorno. Anteayer se conoció una denuncia judicial que Mirtha Roa Mascheroni, hija del premio Cervantes, de 88 años, entabló hace tres meses contra Cabañas por supuesto hurto agravado, lesión grave y abandono. Mascheroni, que vive en Venezuela, acusa a la asistente de Roa Bastos de una presunta sustracción de US$ 26.900.

La hermana del escritor dijo ayer que Cesarina Cabañas había tomado el control de la vida de Roa Bastos al punto de impedirle las visitas: "A veces nos abría la puerta para una breve visita y otras nos impedía hablar con él, pero después ya hubo un hermetismo total y había sido que lo tenía muy abandonado". Por otra parte, la prensa paraguaya informaba ayer que el médico de cabecera de Roa Bastos, Alejandro Maciel, estaría con paradero desconocido.

En septiembre último, según el relato de Rosa Roa Bastos, la mujer del sereno del edificio donde vive el escritor en Asunción del Paraguay llamó a sus sobrinos para advertirles sobre el mal estado de salud de su tío. "Después nos enteramos de que una vez salió solo a la calle, se cayó y se rompió la cabeza." Tras el episodio, el autor de "Yo el Supremo" fue internado en una clínica.

Según la denuncia de Roa Mascheroni, aunque Cabañas trabajaba a tiempo completo, drogaba al escritor cuando quería salir de la casa. El juez de la causa dictó contra Cabañas restricciones para dejar el país y acercarse a Roa Bastos y bloqueó su cuenta bancaria.

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