Murió el ex presidente israelí Ezer Weizman

Fue también un militar destacado
(0)
25 de abril de 2005  

JERUSALEN (AFP).- El ex presidente israelí Ezer Weizman falleció ayer en su domicilio de la ciudad israelí de Caesera, a los 80 años, a causa de una infección pulmonar que lo aquejaba desde hacía varios meses. General de aviación y ex comandante de la fuerza aérea israelí, Weizman fue presidente de 1993 a 2000.

Las radios y televisoras israelíes interrumpieron su programación para anunciar el fallecimiento de un hombre que forma parte de la historia del país.

Nacido el 15 de junio de 1924 en la ciudad de Tel Aviv, Weizman integraba la aristocracia sabra, es decir, los judíos de Israel nacidos en el país. Sobrino del primer presidente israelí, Chaim Weizman, hizo su debut militar en la Royal Air Force inglesa durante la Segunda Guerra Mundial.

De regreso en Palestina, en 1946, tuvo una brillante carrera en las fuerzas armadas israelíes, donde se desempeñó como comandante de la fuerza aérea (1958-66) y luego como subjefe del Estado Mayor Conjunto (1966-1969).

Como muchos ex generales en Israel, ingresó en la política, en 1969, y optó por el sector de la derecha nacionalista.

Ocupó una serie de puestos ministeriales, entre ellos el de Defensa (1977-1980). En ese cargo tuvo un importante papel en el acuerdo de paz con Egipto y desde entonces mantuvo fuertes relaciones con ese país. Pero le reprochó al gobierno de derecha la falta de apertura hacia los palestinos.

Renunció y se unió al Partido Laborista. Como ministro de Ciencia y Tecnología, en un gobierno de unión nacional, desafió la ley que prohibía cualquier contacto con la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y se reunió secretamente con un responsable palestino en 1989, en Ginebra. El caso le costó su puesto en el seno del gabinete de seguridad y lo llevó a tomar distancia con los laboristas.

En mayo de 1993 fue elegido para la presidencia del Estado, una función básicamente protocolar, desde la cual intervino fuertemente en el debate político para promover la causa de la paz.

Fue reelegido en marzo de 1998 para un segundo mandato presidencial, pero debió renunciar en medio de un escándalo de corrupción en julio de 2000. Fue acusado de haber recibido 300.000 dólares entre 1988 y 1993 -cuando era diputado y ministro- del empresario francés Edouard Saroussi, para financiar su campaña electoral.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?