El grupo Soldati vende activos por $330 millones

La petrolera Astra, controlada por la española Repsol, compró su parte en EG3 y otras empresas; el objetivo es reducir el nivel de endeudamiento.
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31 de mayo de 1997  

El grupo Soldati vende activos por $330 millones

Cuando a fines del último año Jorge Romero Vagni pasó a ocupar el sillón de director general de Sociedad Comercial del Plata (SCP), dejó en claro que el petróleo y el gas mantendrían el papel protagónico en los negocios del grupo.

Se entiende: el sector pasó a ocupar el 70% de la facturación del holding, que el último año tuvo una ganancia de 56 millones de dólares. Y con ese resultado en la mano, Romero Vagni, director del área Petroleo y Gas y vicepresidente ejecutivo de Compañía General de Combustibles (CGC), se convirtió en el ejecutor de todas las estrategias de negocios del holding.

Pero las buenas ofertas pueden hacer cambiar de idea de cualquier compañía. Sobre todo si tiene una deuda importante, que en el caso de SCP llegó a casi 800 millones de dólares, y un compromiso con sus accionistas de reducirla, por lo menos, a la mitad.

Cambio de planes

La tentación llegó de la mano de Astra, la compañía de los Grüneisen que hoy controla la española Repsol. En unos 30 días, SCP le venderá la totalidad de las participaciones accionarias que tiene en las siguientes empresas.

  • EG3 (incluye EG3 Asfaltos): 32,25%
  • Refinería San Lorenzo: 42,5%
  • Destilería Argentina de Petróleo SA (DAPSA): 50%
  • Parafina del Plata: 41,39% "El petróleo y el gas seguirán siendo el negocio principal del grupo -explicó a La Nación Romero Vagni. Pero la oportunidad de vender era muy buena, sobre todo para bajar la deuda y consolidar nuestra posición financiera."
  • SCP ya fue noticia hace pocos días cuando le vendió el 15% que tenía en Citelec (controlante de Transener) a Maipú Inversora, de Pérez Companc.

    Y va por la tercera operación con la venta del 50% de Comercial del Plata Construcciones (CPC). Las negociaciones con una compañía constructora internacional están prácticamente cerradas, pero Romero Vagni guardó bajo siete llaves su nombre. Es que se trata de una compañía que cotiza en Bolsa.

    Cuando todas estas operaciones queden abrochadas, SCP recibirá un aluvión de fondos frescos por hasta 330 millones de dólares. Si todo marcha sobre ruedas, el 80% llegará a sus manos durante el transcurso de este año.

    Romero Vagni no se muestra demasiado preocupado por el endeudamiento del grupo, causado por su expansión y su activa participación en las privatizaciones.

    En primer lugar, porque la deuda está respaldada por activos que, una vez cerradas las últimas ventas, llegarán a los 1100 millones de dólares.

    Pero además porque el grupo tendrá que enfrentar un vencimiento importante recién en marzo del año que viene. "De todas maneras, queremos llegar a una relación deuda-capital más sana", adelantó.

    La otra movida para captar fondos tiene que ver con CPC: en julio próximo, SCP tiene agendado un road-show para que la compañía desembarque en la Bolsa local y en Wall Street. El proyecto es colocar en el mercado entre el 20 y el 30% de la compañía.

    Proyectos

    Si bien en la Argentina SCP se quedó sólo con la exploración, explotación y transporte de gas y petróleo, su idea de integrar el negocio con la refinación, almacenaje y comercialización sigue en pie para el resto de América latina.

    El grupo ya hizo pie en Ecuador, con una red de estaciones de servicio, y en Guatemala, con un depósito de almacenaje. Brasil y Paraguay también están en la mira.

    "En los países que atraviesan por procesos de desregulación, la logística sigue siendo el cuello de botella", explicó Romero Vagni.

    Las fichas más fuertes del grupo en el país se pondrán en agroquímicos, medio ambiente, construcción y entretenimiento. Y tratará de desprenderse de sus participaciones en el sector eléctrico.

    Romero Vagni negó que el grupo estuviera interesado en el Correo y los aeropuertos. "Este es el año de la consolidación de SCP, por ahora no queremos entrar en nuevos negocios", aseguró.

    Nuevo avance de los españoles

    Los españoles de Repsol siguen sacando la chequera para la expansión de sus negocios en el país. Tienen un objetivo claro: convertirse, en los próximos dos años, en la tercera petrolera del país, detrás de YPF y Shell.

    En la Argentina ya llevan invertidos más de U$S 1000 millones, dentro de un programa por 2000 millones de dólares hasta fin de siglo para América latina.

    Además de las compras que está a punto de cerrar con Sociedad Comercial del Plata (SCP), Repsol está negociando con Isaura para la transferencia del 27,5% de EG3 y del 1% de EG3 Asfaltos.

    Juan Manual Elicabe, titular de Isaura, mantendría el 5% de la compañía. Con el 95% de las acciones, Repsol pasará a tener 650 estaciones de servicios y el 12% de las bocas de expendio de combustible del país.

    En Repsol mantuvieron el bajo perfil y no quisieron hacer declaraciones oficiales sobre los nuevos pasos de la compañía, que llevarán su capacidad de refinación de crudo a los 3,2 millones de toneladas por año.

    Mucho menos sobre su interés en el 45% de los activos de Bridas en el país, que los hermanos Bulgheroni pusieron a la venta.

    A pesar de que el nombre de Repsol sonó como uno de los candidatos más fuertes para la operación, fuentes de la compañía expresaron sus serias dudas.

    En primer lugar, porque los Bulgheroni se quedarían con el control y el management de la compañía. Otros de los obstáculos son los juicios que la compañía tiene con el Estado e YPF por más de 1000 millones de dólares, y que se encuentran en la instancia arbitral.

    Posicionamiento

    Los nuevas adquisiciones de Repsol fortalecen su posición en el mercado local, donde pisaron fuerte con la compra del 37,75% del paquete accionario de Astra. En esa operación, desembolsaron 360 millones de dólares.

    A principios de año, la petrolera se quedó con las 23 plantas de fraccionamiento de gas licuado de AlGas, con lo que pasó a controlar el 15% de ese mercado.

    Poco después puso sobre la mesa U$S 205 millones por un yacimiento de petróleo y gas que compraron a los mexicanos de Pemex.

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