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Al plato: El Cazador apuesta por la diversidad

Tres variantes gastronómicas incluyen parrilla, tabla de fiambres, quesos y ricos postres
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30 de abril de 2005  

El Cazador es un barrio parque a 60 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, y cercano a los ríos Luján y Paraná de las Palmas. Existe como tal desde la década del 40, cuando luego de ser adquirido por el Banco Hogar Argentino fue fraccionado en parcelas para su venta.

Según cuenta la leyenda, a fines del siglo XIX en la actual estación Escobar descendió un solitario pasajero que portaba un arma de fuego y se internó en el bosque de tala que dominaba la superficie, subsistiendo gracias a la caza y la pesca. La existencia de ese extraño personaje nunca fue comprobada, pero se cree que el barrio recibió ese nombre en su honor.

Con un poco más de cincuenta años, El Cazador alberga diferentes propuestas gastronómicas.

La hostería homónima abrió sus puertas en 1940 como restaurante y casa de té. Emplazado en un terreno de cinco hectáreas, resulta un sitio ideal para llevar a los chicos: cuenta con juegos infantiles, minizoológico, paseos en pony y guardería para los más chicos. El menú infantil, con bebida y postre, 10 pesos.

Su especialidad es la parrilla y se puede disfrutar también de platos elaborados, con un promedio de cubierto de 22 pesos con bebida; por la tarde, té completo con delicias caseras (15). La hostería El Cazador abre sábados, domingos y feriados, de 12 a 18. No aceptan tarjetas.

Paihuén (del mapuche, lugar de armonía) abrió sus puertas hace cinco años como casa de té, a pesar de que también se servían picadas, y ya se ofrecían artesanías. Dos años después decidieron incorporar algunos platos. La especialidad es la comida al disco, aunque también recomiendan pastas y postres. Una tabla de fiambres y quesos (de una a seis personas, de 10 a 49 pesos), tabla de quesos individual o para compartir (12 y 23). Sugieren tabla de ahumados (35, para dos) que incluye jamón de jabalí, ciervo ahumado en aceite, salame de jabalí y ciervo, leber ahumado, hongos de pino escabechados y queso duro ahumado. Entre los platos se destacan pollo o lomo al disco (12 y 14); disco vegetariano -salteado de verduras con salsa de soja- (9), y salteado de camarones con verduras y guarnición de papas españolas (16).

En dulces, sugieren tarta del bosque (6,50), torta brownie Paihuén -merengue, chocolate rallado y charlotte (7)- o copa Patagonia, con helado, frutos rojos y salsa de Calafate (7,50).

Abre de martes a viernes, de 12 a 16 y de 18 al cierre. Fines de semana y feriados, de 10 al cierre.

Renacimiento es el emprendimiento más reciente de la zona. En apenas siete meses se ha constituido en una propuesta integral en la que el arte convive con la buena mesa. Se puede disfrutar de la pasta casera, como caserito de ricotta y queso con salsa a los cuatro quesos o scarparo (10 pesos); o de un plato gourmet, como el pollo a la naranja con puré de manzanas, o el lomo a la pimienta (19).

Otra buena opción es la tabla acompañada con una cerveza fría. Tabla Renacimiento incluye jamón crudo y cocido, sopresatta, lomo suizo, paté casero, gruyère, fontina, boconccino, queso azul y untable, aceitunas, holstein, mousse de atún y aceitunas (35, para cuatro). Para la hora del té, la repostería centroeuropea se gana los aplausos. Imperdible el lemon pie (7); cheese cake, selva negra y tarta de manzana. Después de almorzar o antes de comer, la biblioteca ofrece un espacio en el interior del salón o en una reposera bajo el acogedor roble; los chicos, en tanto, podrán disfrutar de juegos y cuentos infantiles. Renacimiento es sede de acontecimientos culturales, exposiciones y talleres. En el espacio El Hexágono ofrecen artesanías realizadas por artistas residentes en El Cazador. Funciona sábados, domingos y feriados, desde las 11.30.

Para elegir

  • Hostería El Cazador
  • J. F. Kennedy y F. Sánchez, Escobar

    03488-480027

  • Restaurante Paihuén
  • 03488-487086

  • Renacimiento
  • Arte, naturaleza y manjares

    J. F. Kennedy 946; 03488-487398

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