Suscriptor digital

Niegan la extradición de un miembro de ETA reclamado por España

Daniel Gallo
Daniel Gallo LA NACION
Para la Corte, prescribieron los delitos de atentados con explosivos en 1984
(0)
11 de mayo de 2005  

La Corte Suprema rechazó ayer la extradición a España de Jesús Laris Iriondo, integrante de la organización terrorista ETA y acusado en Madrid por una serie de atentados explosivos en la década del 80. El fallo causó una inmediata reacción en la embajada española en Buenos Aires, que pedirá al Gobierno un gesto concreto en apoyo a la lucha internacional contra el terrorismo.

Sólo el juez Antonio Boggiano firmó un dictamen en disidencia para apoyar el pedido de extradición. Enrique Petracchi, Augusto Belluscio, Carlos Fayt, Juan Carlos Maqueda, Raúl Zaffaroni, Ricardo Lorenzetti, Elena Higthon de Nolasco y Carmen Argibay determinaron que, para la justicia argentina, ha prescripto la causa por la que España reclamó a Laris Iriondo.

Ese fue el argumento en que se apoyaron los magistrados para negar la extradición, al considerar que el atentado explosivo en el que resultaron heridos dos policías en 1984 ya no podía tener una persecución legal.

Laris Iriondo vivió en Uruguay desde 1986 hasta 2002, cuando fue descubierto y, luego de un pedido de extradición por parte de España, expulsado a la Argentina. Fue detenido al llegar al país y desde entonces se siguió la causa judicial finalizada ayer con un fallo en su favor.

Se abre una etapa política

La decisión de la Corte traerá consecuencias políticas en la relación del Gobierno con España, tal como se desprenden de las primeras manifestaciones de rechazo que partieron de la embajada española en Buenos Aires.

"Aceptamos el fallo de un tribunal independiente, pero no lo compartimos. Esperamos ahora que el gobierno argentino actúe en consecuencia con sus mensajes de apoyo político a España en la lucha contra el terrorismo de ETA", comentó, apenas conocida la decisión de la Corte, una fuente oficial de la representación diplomática.

Para España, "se cerró la etapa judicial" del caso, pero "se abrió la etapa política". En la visión española, un verdadero compromiso con la lucha contra el terrorismo debe apoyarse en hechos consistentes en esa dirección.

La situación de Laris Iriondo formó parte de la agenda presidencial durante cada encuentro entre Néstor Kirchner y José Luis Rodríguez Zapatero. La posición española se ratificó una y otra vez: el integrante de ETA debía quedar detenido en Madrid.

Desde el lado argentino hubo una fuerte presión de Hebe de Bonafini en favor de la libertad de Laris Iriondo.

El fallo de la Corte descarta aplicar convenciones internacionales contra el terrorismo y señala: "El Tribunal considera que en el derecho internacional no existe un desarrollo progresivo suficiente que permita concluir que en todos y cada uno de los actos que a partir de tratados internacionales pasan a ser calificados como actos de terrorismo puedan reputarse, tan sólo por esa circunstancia, delitos de lesa humanidad".

Se afirma además: "Si bien la extradición es considerada casi universalmente como un poderoso medio de prevenir la impunidad y, por consiguiente, de reducir el terrorismo, al propio tiempo se reafirma el delicado equilibrio que debe imperar en la lucha contra el terrorismo y la protección de los derechos humanos, tanto de las víctimas de tales hechos como de quienes resulten imputados".

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?