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En silencio, se ganó un lugar

Con paciencia, Morel Rodríguez convenció al DT Benítez para ser titular y hasta relegó a Traverso
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26 de mayo de 2005  

Cultor del bajo perfil y el tono de voz suave, es habitual observarlo con expresión hosca sin ser irrespetuoso. Lo incomodan los flashes y las cámaras de TV y pocas son las oportunidades en que se lo ve sonreír o cruzar bromas con sus compañeros. Claudio Morel Rodríguez es así, un hombre alejado de las estrellas que genera el amplio y exigente mundo xeneize. No tiene aires de divo, como algunos de sus colegas, y solamente le preocupa "cumplirle al director técnico".

Llegó a Boca el año último, bajo la conducción de Miguel Angel Brindisi. La inestabilidad del equipo no le permitió lograr la continuidad deseada, pero con la llegada de Jorge Benítez recuperó la confianza. Y aprovechando el insuficiente rendimiento de Cristian Traverso, un referente, Morel se adueñó del puesto de segundo marcador central.

El punto de partida para la consolidación del ex defensor de San Lorenzo fue la goleada por 4 a 0 frente a Pachuca, en la Bombonera, por el Grupo 8 de la Copa Libertadores. Ese día, Traverso no actuó por estar suspendido y Morel Rodríguez no dejó pasar la oportunidad.

"Aquella vez se me presentó la chance; el técnico me brindó la confianza y pienso que cumplí. No creo que haya sido el mejor, pero tuve una regularidad que me permitió tener continuidad", confiesa hoy, seguramente más tranquilo que durante esos días.

El futbolista, nacido en Asunción, actuó 25 partidos en el conjunto auriazul y aún no pudo convertir goles oficiales. Solamente le marcó uno a Racing, pero en el certamen de verano. Asimismo, en su carrera sólo anotó un par, y en San Lorenzo: los dos fueron contra Newell´s, uno en el Apertura 2002 y otro en el Clausura 2003. Igualmente, cabe destacar que muchas veces la buena pegada les sirvió a sus compañeros para conseguir goles tras pelotas preparadas.

A los 27 años, Morel Rodríguez sabe que está en un buen momento y sueña con ganar la Copa Libertadores en Boca. Hoy, será uno de los custodios del arco xeneize ante Junior. Y más allá del resultado positivo que Boca logró en Barranquilla (3-3), el paraguayo afirma que será un error pensar que ya están clasificados para los cuartos de final.

"El que piensa de esa manera se equivoca. No podemos confiarnos, porque Junior es un rival que maneja bien la pelota y, sin dudas, será un partido difícil. Nosotros tenemos que manejar el ritmo del partido y no ellos... Boca llega con un envión anímico importante, pero no podemos descuidarnos", opina.

Y añade, confiado: "Junior necesita un triunfo, pero no creo que se anime a atacarnos de entrada. Seguramente nos esperarán. Nosotros debemos aprovechar ese respeto, pero sin perder el orden".

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