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Buena organización y un fuerte trabajo en equipo

Esas son las claves para la jueza María José Sarmiento
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29 de mayo de 2005  

Una buena organización y un fuerte trabajo en equipo. Esta es la clave de la eficiencia según María José Sarmiento, elegida dos veces como la mejor jueza del fuero contencioso administrativo federal.

En 2003 fue premiada por el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires y en 2004, por Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (Fores) e IDEA. Esos fueron, justamente, años difíciles para su juzgado, invadido por miles de causas contra el Estado como consecuencia del corralito bancario.

"Con el corralito nos atrasamos cerca de dos años con las sentencias, y eso que estábamos al día", recuerda -con algo de bronca- Sarmiento. Es que en ese entonces, a los cerca de 8000 expedientes que ya tenía su juzgado se sumaron 17 secretarías con más de 500 causas cada una.

Sarmiento entró en el Poder Judicial en 1977, antes de recibirse de abogada, y siempre trabajó en el fuero contencioso administrativo. Después de ser escribiente, relatora y prosecretaria -entre otros cargos-, en 1991 fue nombrada titular del Juzgado Contencioso Administrativo Federal Nº 11, cargo que ocupa hasta hoy.

Pese a la cantidad de trabajo, ella señala que en su tribunal la buena predisposición en la atención al público nunca deja de ser una prioridad.

"Se trabaja con mucha dinámica y, todo lo que se puede, se resuelve en el momento", dice.

Satisfacción y respeto

En eso coincidieron los abogados encuestados por Fores e IDEA y, por eso, en el fundamento de su premio se destacó: "En cuanto a la atención al público, su juzgado es el que obtuvo un puntaje más alto en los cruciales aspectos de satisfacción de los usuarios y orden y respeto en la mesa de entradas".

Pero Sarmiento advierte que, aunque a veces debe llevarse trabajo a casa, para trabajar bien no hace falta "matarse".

"No nos quedamos después de hora ni trabajamos los fines de semana: trabajamos todos mucho, a la par, desde antes de las 8 hasta las 4 de la tarde", explica. Es que antes que titular de un juzgado abarrotado de expedientes, Sarmiento, de 48 años, es madre de dos nenas, de 10 y 12 años. "Mi tiempo libre es para ser mamá", explica.

Además, dedica un rato de algunas tardes a dar clases de derecho civil en la Universidad Católica Argentina (UCA), donde se graduó en 1980, pero explica que lo importante es concentrar esfuerzos.

"Los jueces a veces se equivocan al hacer demasiadas actividades académicas; cursos y viajes le quitan tiempo al tribunal", advierte Sarmiento.

Y agrega: "Además, muchos se preocupan más por hacer lobby para ascender que por su juzgado. Son como los políticos, pensando en los cargos que siguen. Son gobernadores y quieren ser presidentes, son diputados y quieren ser senadores..."

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