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Reducir la Corte provoca polémica entre los juristas

Posturas disímiles entre los especialistas
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9 de junio de 2005  

Reducir el número de miembros de la Corte Suprema, de nueve a siete, es según varios juristas consultados por LA NACION la opción ideal para evitar que el presidente Néstor Kirchner designe un nuevo magistrado y para agilizar el trabajo del máximo tribunal. Para otros especialistas, en cambio, el cambio numérico es inconveniente o intrascendente.

Entre los partidarios de la disminución de integrantes de la Corte, uno de los más entusiastas es el presidente de la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), Alejandro Carrió. "Kirchner debe aprovechar para reducir el número a siete y asegurar así mayor independencia al tribunal. Lo normal es que un presidente nombre a uno o dos de los jueces. Ese es un poco el esquema que prevé la Constitución. Nombrar una mayor cantidad atenta contra el equilibrio del tribunal", argumentó.

El constitucionalista Jorge Vanossi, también en favor de reducir el número de miembros, dijo: "Siempre he sostenido que habría que volver a cinco y creo que bastaría con tres, si supieran realmente administrar la competencia de la Corte".

Alvaro Casalins, presidente del Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia, sostuvo que, "sobre todo pensando a futuro, la reducción de integrantes es una orientación positiva". Pero advirtió que esa decisión sería "conflictiva" en este momento, dado que consolidaría "una Corte afín al Gobierno, al menos en cuanto a las designaciones".

Aunque coincidió en que la reducción del máximo tribunal sería una "buena señal política", el presidente del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, Lucio Ibáñez, destacó que "no es un problema numérico, sino de probidad y honestidad" de los jueces. "Hay países con más prestigio que el nuestro que tienen cortes más numerosas", agregó.

Para el resto de los juristas consultados, la reforma es innecesaria. Alberto Dalla Vía, juez de la Cámara Nacional Electoral, lo consideró "irrelevante". Para el camarista, lo importante es definir el rol de la Corte. "No puede ser un tribunal ordinario más, es un tribunal político, y esto no debe asustar a nadie. Tiene una alta tarea institucional: es la cabeza de un poder del Estado", dijo.

En el mismo sentido, el decano de la Facultad de Derecho de la UBA, Atilio Alterini, dijo que modificar el número de ministros es "intrascendente". "La propia Corte dice que la justicia tardía no es justicia, pero cambiar el número de miembros es neutro al respecto".

Alberto García Lema tampoco es partidario de la reducción. "Mantener el número de jueces que existe permite tener jueces especializados en diferentes disciplinas que es importante que estén representadas en la Corte", dijo.

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