Suscriptor digital

Socorro, segundo año

Dolores Graña
(0)
10 de junio de 2005  

"1/2 falta" , telecomedia producida por Pol-ka. Idea original: Adrián Suar. Guión: Pablo Lago y Susana Cardozo. Producción ejecutiva: Alejandra Giaccio. Directores: Fernando Espinosa y Alejandro Ibáñez. Con Gabriela Toscano, Federico D´Elía, Leonor Manso, Andrea Pietra, Alejandra Darín, Sebastián Pajoni y Osvaldo Santoro. De lunes a viernes, a las 18, por Canal 13.

El colegio secundario es -se sabe- una experiencia imborrable tanto para quienes pretenden recordarla eternizándose en ese momento por siempre jamás como para quienes pasarán el resto de su vida invirtiendo considerable esfuerzo y dinero para olvidarla (o, en su defecto, en convertirse en una persona completamente distinta).

En cualquiera de los casos -y especialmente para la mayor parte del público, que reside en el centro entre ambos extremos perniciosos-, la contemplación de ciclos juveniles permite cumplir ambos deseos. Para quienes ya lo han terminado, sirve para descubrir qué pasa por las cabezas y los corazones de los jóvenes de hoy y, para quienes todavía lo transitan, es una manera de conocer a sus equivalentes ficcionales, más glamorosos y sin acné.

Ambientado en un colegio secundario público tan genérico como el barrio en el que está ubicado (tan vaga es la descripción que la institución tiene como únicos rasgos de realismo los tachos de basura del gobierno de la ciudad), "1/2 falta" tiene el loable objetivo de convertirse en una ventana a los problemas de toda una generación de educandos aunque, en sus primeras dos entregas, pareció mucho más cómodo centrándose en los aún más abundantes dilemas de su planta docente, abrumada por los bajos sueldos, la falta de reconocimiento, respeto y colaboración de los adolescentes y la sensación de que cada día es un día menos que falta para la jubilación. Con guiones efectivos y expresiva realización, el ciclo insinuó sólo algunas de las múltiples historias presentes en la sala de profesores, donde abundan las rivalidades, los odios y, por supuesto, los amores aun en mayor medida que en los adolescentes, de los cuales sólo se han esbozado unos pocos personajes, sin las sutilezas que le otorga el oficio de un elenco con espontaneidad y entusiasmo (en algunos casos, quizá demasiado).

El amor entre delantales

A este panorama algo pesadillesco llega la titubeante y componedora Vida Juárez (Gabriela Toscano), a quien su novio la dejó al borde del altar y cuyo padre la convenció de aceptar una suplencia que le ofreció Manuela (Andrea Pietra) como profesora de lengua y literatura, pero que, hasta ahora, no ha podido ni dictar una clase, ocupada como está en conseguir comunicarse con sus alumnos, especialmente con Miguel, un chico huraño a quien conoció cuando la asaltó rumbo a su primer día de trabajo.

Pero no todo es sufrimiento y humillación para esta profesora, ya que su insistencia en que la violencia no conduce a nada (lección que, obviamente, sus alumnos aprenderán literalmente con desastrosos resultados) le ha permitido conocer al padre de Bruno (Federico D´Elía), otro tímido patológico y proyecto de humorista gráfico con quien el flechazo es inmediato pero que, sabemos, tendrán que dar mil y una vueltas neuróticas hasta descubrirlo.

"1/2 falta" se distingue de sus antecesores en el género por intentar dotar de alguna hondura dramática a lo que frecuentemente es considerado nada más que una estudiantina, en la que los personajes suelen conformar un estereotipo que -aunque esto reproduce lo que ocurre en la realidad- es tan poco interesante allí como en la pantalla. Aquí, en lugar de la linda, el/la rebelde y confundida/o puede encontrarse una masa anónima, que reacciona cuando es provocada y, cuando no, prefiere ser dejada en paz para resolver sus propios problemas, una muestra de lógica dada la calidad de la ayuda adulta (una observación que quizá sea de lo más agudo del ciclo).

Mientras que "1/2 falta" resista a las generalizaciones grandilocuentes y a las burdas dicotomías que motivan a poner diálogos como "Acá no estamos en un colegio privado para estar cuidando la cuota" en boca de uno de los profesores, habrá esperanzas de que pueda lograr reflejar un género que es bastante más que el hermano menor de la telenovela o un manual de uso de los adolescentes de hoy. Que, por otra parte, son tan difíciles de comprender como los de antes.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?