Suscriptor digital

Bergoglio: molesta la mirada de la Iglesia

Dijo que no se tolera la propuesta de una visión distinta sobre los problemas familiares, sociales y políticos
(0)
18 de junio de 2005  

"Lo que hoy provoca y molesta de la Iglesia es su presencia y su propuesta de una vida distinta, una mirada diferente sobre los problemas personales, familiares y hasta sociales y políticos. Esa es la piedra en el zapato, ése es el escándalo", dijo el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Mario Bergoglio.

El purpurado habló ante unas 500 personas, en el auditorio de la Fundación Banco Río, al presentar el libro "Por qué la Iglesia", de monseñor Luigi Giussani, fundador del Movimiento de Comunión y Liberación, fallecido recientemente en Milán.

"La Iglesia es un escándalo por la pretensión de ser la continuidad de Cristo vivo en la historia", señaló el purpurado. Y sostuvo que la Iglesia "no es una ONG más, tampoco es una corporación, ni tiene estructuras corporativas. Es un cuerpo pecador y vivo con la presencia de Jesucristo en el medio".

Expresó que "el espíritu del mundo tolera un discurso razonable, equilibrado, pero no tolera que hombres y mujeres den testimonio de que Cristo está vivo entre nosotros. Los mata, los calumnia, los difama, los menosprecia". Ante una pregunta, el cardenal afirmó que la gente tiene razón en no creer en los católicos que no dan testimonio. "Si creen en Dios y en Jesús pero no en nosotros es porque no les damos testimonio, ¡tienen razón!", advirtió.

Bergoglio dijo que a la civilización actual le gusta un "teísmo difuso", al que definió como "spray", porque admite que Dios pueda existir "allá lejos en las nubes y no se mete demasiado en las vicisitudes de la vida". Ese teísmo, agregó, impone un ritual preciso por el cual, además del confesor y el analista, todos "tengamos una tarotista de confianza que más o menos nos marque, con mediaciones cuasi sacramentales, el camino a seguir".

También señaló que siempre hay en la Iglesia personas a quienes poder mirar con esperanza, estupor y gratitud. "Y éste es el otro escándalo, el de la santidad", al citar a la Madre Teresa, a Juan Pablo II y al padre Giussani, como "personas que fueron y son signo abundante de la presencia de Dios". Tras señalar que confiaba en "lo revolucionario del testimonio", citó una de las últimas exhortaciones de Juan Pablo II, cuando advirtió que "más que maestros hacen falta mártires, testigos".

El libro "Por qué la Iglesia. La pretensión permanece", se editó el año pasado, en ocasión del 50° aniversario de Comunión y Liberación. Publicado en la Argentina por Lohlé-Ediciones Encuentro.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?