Francis Hime y los "caros amigos"

Publicó un compilado junto a los grandes de Brasil
Fernando López
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25 de junio de 2005  

Si bien hace un mes hizo su primera (y celebrada) presentación en Buenos Aires, el nombre de Francis Hime es aquí menos conocido que su música. A quien frecuente la obra de Chico Buarque, por ejemplo, o a los fans de Elis Regina les resultarán familiares títulos como "Meu caro amigo", "Vai passar", "Atrás da porta" o "Teresa sabe sambar". Y hay decenas de melodías suyas (con letras de Vinicius, de Ruy Guerra, de Geraldo Carneiro y, claro, de Chico) que difundieron otras voces, desde las casi legendarias (Clara Nunes, Nara Leão, Elizeth Cardoso) hasta las internacionales, Tony Bennett incluido.

Es que Francis (carioca, 65 años, casi sesenta dedicados al piano y la composición) empezó a lo grande en la música popular. Fue, cuando no, con Vinicius, viejo amigo de la familia Hime. El lo alentó a componer y así nació, en 1963, la canción que reveló su pericia formal y su fino romanticismo y lo alejó por un tiempo de la música clásica, a la que volvería a consagrarse entre 1985 y 1997: "Sem mais adeus", una pequeña joya que hace rato se convirtió en clásico. En poco tiempo más, se integró a la más brillante generación de compositores surgida en Brasil desde los tiempos de Noel Rosa y Ary Barroso. Como escribió el crítico Sérgio Cabral: "Sería imposible escribir la historia de nuestra música en las últimas décadas sin dar a Francis Hime un lugar especial".

Ocho años atrás, Hime se dio el gusto de elegir un puñado de títulos suyos para armar un "álbum musical" con sus amigos y para sus amigos. Ellos -todo un seleccionado de la MPB, con Caetano, Chico, Bethânia y Gal al frente- aceptaron el convite. El resultado es este registro que el sello Biscoito Fino tuvo ahora el buen tino de relanzar remasterizado y que Random acaba de editar aquí para deleite de los amantes de la música brasileña.

De los dieciocho títulos elegidos, once llevan letra de Chico Buarque, lo que da una idea de los brillantes frutos de esa asociación que también se inició a lo grande, con "Atrás da porta", aquí recreada por Zélia Duncan. La mayoría de las restantes también ganaron relecturas notables, empezando con la que Paulinho da Viola hace del chorinho "Meu caro amigo" -verdadera delicia-, sin olvidar a Djavan ("A noiva da cidade"), ni a Miúcha ("Passaredo"). Igualmente dignos de ser destacados son los aportes de Milton Nascimento (la muy bella "Anoitecer", con letra de Vinicius); de Gilberto Gil ("Teresa sabe sambar") y de Leila Pinheiro ("A tarde") en un álbum con excelentes arreglos y pocos altibajos.

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