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Menem volvió y aceptó la renuncia de Jassan

Hoy firma el decreto de designación de Granillo Ocampo como nuevo ministro de Justicia; aclaró que no respalda a Yabrán y criticó los titulares de los diarios de ayer
Martín Dinatale
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26 de junio de 1997  

A última hora de la tarde de ayer el Presidente aceptó la renuncia del ministro de Justicia, Elías Jassan.

Menem firmará hoy el decreto por el cual se designa a Raúl Granillo Ocampo -asumirá el lunes- al frente de esa cartera.

El Presidente recibió la dimisión de Jassan durante la mañana, de manos del jefe de gabinete, Jorge Rodríguez. El renunciante titular de Justicia asistirá hoy a la reunión de gabinete para despedirse de quienes fueron sus colegas.

Ayer, quince minutos después de pisar suelo argentino, el Presidente se comunicó con un periodista de La Nación , preocupado por el título principal de la tapa de la edición de ayer: Justificó Menem las quejas de Yabrán. También se mostró inquieto por el titular de Clarín: Yabrán fue rechazado y Menem lo respaldó.

El jefe del Estado recibió como respuesta que era jurídicamente irrefutable su expresión referida a que no es delito ser sospechoso, pero que sus manifestaciones de anteayer habían sido interpretadas estrictamente por su significación política.

Posteriormente, en declaraciones radiales, Menem hizo referencia a los juicios sobre el controvertido empresario que había expresado anteayer en Nueva York: De ningún modo yo apoyo a Yabrán. Lo que dije fue muy claro: si es culpable, tendrá que pagar sus consecuencias. Que haya una condena a Yabrán sin que los jueces se pronuncien me parece una barbaridad.

Crisis entre los diputados del PJ

El bloque de diputados justicialistas reflejó ayer con fidelidad las peleas desatadas en el poder. Menemistas y duhaldistas cruzaron duras acusaciones ante el jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez, a raíz del gran tema que ayer reflotó las diferencias entre el presidente de la Nación y el gobernador bonaerense: la presencia de Alfredo Yabrán, anteayer, en los pasillos de la Casa Rosada.

La concurrencia de Rodríguez al bloque de diputados oficialistas para explicar los alcances y detalles de la reunión que mantuvo con Yabrán derivó en pedidos de renuncia por parte de seguidores de Duhalde, acusados de desestabilizadores por los menemistas. Pero los leales al Presidente no se limitaron a esa calificación y fueron más allá al cuestionar la actitud asumida por el vicegobernador bonaerense, Rafael Romá, que admitió que de estar en la Capital hubiera adherido al bocinazo convocado por el Frepaso para rechazar el encuentro entre el jefe de Gabinete y el empresario telepostal.

Mientras que los diputados duhaldistas cuestionaron la "inoportunidad" del encuentro y hubo quienes llegaron a pedir la renuncia del jefe de Gabinete, los menemistas acusaron de desestabilizadores a los legisladores con sede en La Plata.

Ante la embestida duhaldista el funcionario del PE sólo atinó a defenderse diciendo que "a mí nadie me va a ordenar la agenda". Y repitió lo que había dicho el Presidente: "El Gobierno recibió a Yabrán como admite a cualquier otro empresario".

El cuestionamiento duhaldista lo encabezaron los diputados Pascual Rampi y Lorenzo Pepe. "Yabrán no es un empresario común", dijo Rampi.

Luego, agregó que la reunión entre Rodríguez y el empresario "fue totalmente inoportuna porque Yabrán está siendo investigado por la Justicia a raíz del asesinato de Cabezas".

También cuestionaron la jugada del Gobierno los diputados Pepe y Oraldo Britos. Este último le pidió la renuncia a Rodríguez y "a todos los ministros" que mantuvieron charlas con Yabrán, mientras que Britos comentó que "a menos de 100 días de las elecciones, los justicialistas no nos podemos dar el lujo de recibir a un empresario como Yabrán en la Casa Rosada por lo que pido que renuncie el jefe de Gabinete".

Respuesta menemista

Desde el menemismo los diputados Mario Santander y Mario Cámara fueron quienes salieron a frenar el ataque duhaldista y a poner un muro de contención ante el jefe de Gabinete que al promediar la reunión ya no le quedaban respuestas.

"Es lamentable que Chiche Duhalde diga que Cavallo es más creíble que cualquier otro ministro del Gobierno", dijo enojado Santander, quien agregó que "desde el duhaldismo parecería que quieren imponer una dualidad de poder y esperan volver al pasado para isabelizar el poder", en abierta alusión al cuestionado Gobierno de Isabel Perón de 1974.

Por otra parte, Cámara cuestionó al secretario de Seguridad bonaerense, Carlos Brown, quien sostuvo que no hubiera recibido a Yabrán.

Durante el encuentro con los diputados del PJ Rodríguez se limitó a contestar las preguntas que se le hicieron y se escudó en el hábil manejo del jefe de bloque, Jorge Matzkin.

La pelea entre menemistas y duhaldistas cobró alta temperatura en los últimos tiempos por las diferencias entre el Presidente y el gobernador bonaerense en torno de Yabrán. Mientras Duhalde dijo que el empresario es "sospechoso" del crimen de Cabezas, Menem sostuvo que "sólo es un empresario más".

Ante este clima, el presidente de la Cámara de Diputados, el duhaldista Alberto Pierri, se ofreció como artífice de una tregua entre ambos.

Según supo La Nación , Pierri se reunió el jueves último en Olivos con Menem y le propuso una reunión con Duhalde. Antes de viajar a los Estados Unidos, el Presidente le respondió que no tenía inconvenientes en dialogar con el gobernador.

Pierri se fue confiado en que se había iniciado un período de paz fundamental para la convivencia en el PJ con vistas al ´99. Sin embargo, a las pocas horas, se desayunó con los matutinos que informaban sobre nuevos cruces entre Menem, y Duhalde. Allí se desarmó la posibilidad de una tregua y la guerra siguió en el aire.

La oposición le pidió la renuncia a Rodríguez

Fue durante el informe del jefe de Gabinete en el Senado

Bajo la mirada impasible del jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez, el radicalismo pidió la inmediata remoción del funcionario por no haber podido controlar a sus ministros de Interior, Carlos Corach, y de Justicia, Elías Jassan, quienes, según la oposición, "han mentido en su relación con Yabrán y se niegan a venir a dar explicaciones".

El PJ contraatacó y acusó a la UCR de tener una actitud golpista, imputación que definió el eje de más de cinco horas de debate: "Se pide la renuncia para erosionar la democracia -aseveró un duro Héctor Maya (PJ-Entre Ríos)-. Los que la piden son los mismos que recibieron plata de Yabrán para la campaña electoral".

Rodríguez concurrió al recinto, pasadas las 16, para brindar el informe de rutina que cada dos meses expone ante la Cámara de Senadores.

A medida que fueron pasando las horas, subió la agresividad entre el oficialismo y la oposición. Mientras el PJ ratificaba al jefe de Gabinete en su cargo, la UCR exigía un cambio en el elenco ministerial.

El PJ viró el eje de la discusión: de las relaciones de Yabrán con el Gobierno pasó a imputar al radicalismo de "alterar el orden constitucional", lo cual significó que los discursos giraran en torno del quién es quién en la defensa de la democracia.

Previamente, el oficialismo había rechazado un proyecto de los cinco bloques de senadores (UCR, Frepaso, Partido Justicialista de Santa Cruz, Cruzada Renovadora de San Juan y Frente Cívico Catamarqueño) para que se le aplicara a Rodríguez el voto de censura que prevé el artículo 101 de la Constitución y que, interpelación mediante, podría terminar con el alejamiento de su cargo.

Se presume inocente

El bloque de la mayoría también eludió la propuesta de la oposición para que el funcionario abandonara su informe bimestral e ingresara de lleno al tema Yabrán.

Rodríguez, de traje oscuro, presentó con parsimonia un informe sobre las transferencias de recursos a las provincias y los avances en la prevención contra la drogadicción.

Luego de media hora de exposición, habló sobre la audiencia con el empresario. Dijo que Yabrán se había quejado por sus negocios y que sufría un trato discriminatorio. Además, reiteró que "nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario".

"A los ciudadanos argentinos -dijo-, lo que más les preocupa es la resolución de otros problemas, como el empleo".

El titular de la bancada radical, José Genoud, puso el grito en el cielo: "Lo que le importa a la gente -contestó- es el proceso de corrupción creciente en la Argentina".

"Este fue un modo de ponerle un límite al juez Macchi", dijo Genoud. La senadora del Frepaso, Graciela Fernández Meijide, acotó que la reunión se produjo "justo cuando avanzaba el caso Cabezas hacia el pedido de detención de Yabrán".

El radical Raúl Galván (La Rioja) disparó que "el pueblo no va a tolerar que los mafiosos del país derrumben a la República", así como su correligionario Leopoldo Moreau exhortó a no dejar que "la mafia desplace a la política".

La noche anterior, el bloque peronista discutió su estrategia para enfrentar el interrogatorio en una cena, con comida árabe, en la quinta del senador José Figueroa (PJ-Santiago del Estero). Según una alta fuente de la bancada, la conclusión del encuentro fue abroquelarse y respaldar al Gobierno a toda costa, "a pesar de la opinión de cada uno sobre la audiencia con Yabrán", puntualizó un senador del PJ.

Luego de los discursos, Rodríguez le puso un punto final a la sesión con una serie de preguntas sobre la ética: "Me preguntaba si es más ético recibir a la luz del día o ratificar la condena de los medios; decirle al juez quién es culpable o dejar que la Justicia actúe; condenar sin juicio previo; hablar de corrupción y no hacer la denuncia".

Los secretos del menemismo que escribió Cavallo

Nuevo libro: en una obra titulada "El peso de la verdad", el ex ministro reveló que Yabrán aportó U$S 4 millones para la reelección.

Alfredo Yabrán invirtió cuatro millones de dólares en el financiamiento de la campaña para el frustrado plebiscito con el que Carlos Menem pensaba asegurarse, en 1993, la reforma constitucional que habilitara su reelección, según una revelación del ex ministro de Economía Domingo Cavallo.

El entonces secretario general de la Presidencia, Eduardo Bauzá, se lo comunicó al también entonces ministro Cavallo. Comenzaba el debate por la privatización del Correo; era el punto de partida de la agria y riesgosa disputa que sobrevendría entre el megaempresario postal y el hoy ex ministro.

Cavallo reprochó a Bauzá ese financiamiento, que venía acompañado con la promesa de Yabrán de aportar el dinero necesario para obtener la reelección de Menem si, a cambio, se emitía un decreto inspirado por Esteban Caselli (entonces funcionario de la Secretaría General y actual embajador en el Vaticano) para derogar otro decreto por el que se desregulaba el mercado postal.

Bauzá entendió que el asunto era grave y prometió a Cavallo que instruiría a Caselli para retornar ese aporte al empresario controvertido. Del plebiscito nunca más se habló. La reelección se consiguió con el Pacto de Olivos, entre el PJ y la UCR. Menem obtuvo su reelección.

Esta denuncia representa una de las vértebras de la columna con la que Cavallo sostiene su nuevo libro: "El peso de la verdad", una obra con el que se apresta a asestar un nuevo golpe al corazón del Gobierno.

Casi seis meses de trabajo familiar (colaboraron su esposa, Sonia, y sus hijos Eduardo, Sonia y Alberto) le alcanzó al ex ministro de Economía para dejar por escrito, en un solo volumen, la serie de acusaciones acerca de que, en la Argentina, existen mafias enquistadas en el poder.

Guardado con celo extremo por el autor y por los editores (Planeta), La Nación pudo acceder, de todos modos, al contenido de la obra por comentarios de allegados al ex ministro. Vaticinan poco menos que una tormenta de repercusiones políticas para cuando mañana al mediodía Cavallo haga la presentación formal del libro.

Carga contra Menem

Las menciones a Yabrán ocupan el grueso de la obra. Sin embargo, también Cavallo dispara sus dardos más filosos contra Alberto Kohan, a quien caracteriza como el hombre encargado de los negocios ocultos del Gobierno (el escándalo por la venta de armas, por caso).

Bernardo Neustadt es otro de sus blancos. Señala que Menem lo descalificaba diciendo que había sido el periodista quien introdujo a Yabrán en Olivos. Y vuelve sobre Kohan cuando asegura que lo increpó en presencia de Menem al verse el primero obligado a pedir la renuncia a su colaborador Juan Carlos Cattáneo (hoy prófugo de la Justicia) involucrado en el affaire IBM-Banco Nación. Asegura Cavallo que Kohan dijo que Cattáneo pagaba habitualmente coimas por cuenta de IBM, en este caso, a directivos de dicha entidad bancaria.

De Menem dice que estuvo obsesionado por conseguir su reelección y que también pensaba que iba a ser necesaria la re-reelección, cosa que le dijo a Cavallo cuando ambos se reunieron por última vez el 9 de octubre de 1996, tres meses después de su salida del gabinete nacional.

Para entonces, Cavallo informó al Presidente que no cejaría con sus denuncias, que la economía no iba a ser un problema, pero sí la Justicia, por lo que le adelantó que haría más revelaciones sobre el manejo que, según él, Corach y Jassan hacen de varios jueces, a los que define como contrabandistas y corruptos.

Piden una moción de censura en Diputados

Firmas: 14 fuerzas de la oposición suscribieron un documento para interpelar al jefe de Gabinete; juicio político a Bernasconi.

Como efecto inmediato de la entrevista que mantuvo el jefe de Gabinete Jorge Rodríguez con el empresario Alfredo Yabrán, la oposición en pleno de la Cámara de Diputados consensuó ayer un documento para solicitar la moción de censura del funcionario nacional. Esta iniciativa, de ser aprobada la semana próxima, obligaría a Rodríguez a ser interpelado en el recinto, una acción sin antecedentes en la historia del Congreso.

Catorce fuerzas políticas firmaron el documento en conjunto, en el cual sostienen que "el jefe de Gabinete, responsable ante el Congreso de la administración, debe afrontar ante el Parlamento la interpelación con moción de censura, debido a los escandalosos episodios en los que están involucrados diversos ministros del Gabinete nacional".

La estrategia de la oposición apunta, fundamentalmente, al sector duhaldista del oficialismo. En efecto: según lo establece la Constitución Nacional -reformada en 1994- en su artículo 101, para que la moción de censura sea aprobada en el recinto se necesita la mayoría absoluta (mitad más uno) de la Cámara. Para lograr ese número, los diputados opositores necesitan contar con voto favorable de por lo menos una parte del oficialismo, y apuestan a que sea el sector duhaldista el que se lo brinde.

La razón es simple: la reunión Rodríguez-Yabrán fue públicamente criticada nada menos que por el vicegobernador Rafael Romá, y el secretario provincial de Seguridad, Carlos Brown, dos funcionarios del riñón de la gobernación bonaerense. Los diputados opositores se aferran a estas críticas y pretenden poner en un brete a los legisladores duhaldistas. Si no aprueban la moción de censura de Rodríguez, amenazan, quedará en evidencia en pleno recinto el "doble discurso" del gobernador Eduardo Duhalde.

La estrategia de la oposición no pasó inadvertida entre las filas oficialistas. Ya en la reunión de bloque, ayer al mediodía, todos los diputados (duhaldistas incluidos) coincidieron en no apoyar la iniciativa de la oposición.

Fue el mismo Duhalde quien, ayer por la tarde, le envió esta señal a sus fieles en la Cámara baja. Horas antes de comenzar la sesión de ayer, dos diputados, Jorge Matzkin -jefe de la bancada oficialista- y Eduardo Camaño recibieron sendos llamados del gobernador bonaerense con un objetivo preciso: abortar la estrategia de la oposición.

Los legisladores de la oposición pretenden forzar a que el mandatario bonaerense fije una postura en favor o en contra del Gobierno con relación a Yabrán. Desde la otra vereda, los oficialistas esperan que este tema pierda vigencia a lo largo de la semana.

Juicio político a Bernasconi

Por otra parte, en la sesión de ayer, los diputados aprobaron el juicio político al juez federal de Dolores, Hernán Bernasconi. Con 112 votos a favor , dos en contra (del Modín) y 12 abstenciones, la Cámara de Diputados remitió al Senado el pedido de enjuiciamiento del magistrado del caso Cóppola.

El dictamen de la Comisión de Juicio Político acusa a Bernasconi por "mal desempeño y posible comisión de delito en el ejercicio de su cargo". Se determinó en base a los tres pedidos de enjuiciamiento, dos de los diputados Marcelo Stubrin y Melchor Cruchaga (UCR) y otro del juez federal Gabriel Cavallo.

César Arias, expresó que "hay sobradas pruebas para sostener que Bernasconi preparó una mise en scéne, destinada a realizar rimbombantes procedimientos judiciales que contribuyeron al desprestigio de personas de notoriedad y que rozaron la tragicomedia".

Acusaron a fotógrafos de agredir a Yabrán

Denuncia: una diputada del PJ culpó a reporteros gráficos de causar los daños en el auto del empresario postal; rechazo de Argra; sumarios policiales por lesiones.

La diputada justicialista Dolores Domínguez acusó ayer a "personas con cámaras fotográficas" de ser las autoras de los incidentes que se produjeron anteayer, cuando el empresario Alfredo Yabrán se retiró de la Casa de Gobierno.

Domínguez, que aseguró que vio por televisión a fotógrafos pateando el auto del empresario, efectuó la denuncia poco antes de que el jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez, informara ante el bloque de diputados justicialistas sobre la reunión que mantuvo con Yabrán.

"Los que hicieron eso eran subversivos, bestias y animales. Podemos estar en contra de algo, pero agredir y apelar a la violencia es una barbaridad", manifestó la diputada.

Pese a ello, Domínguez afirmó que no estaba en condiciones de identificar a quienes atacaron el auto del empresario postal.

Cuando se la interrogó acerca de la razón por la que no había hecho la denuncia, la legisladora se excusó: "Yo llegué a mi casa cerca de la madrugada y no sabía en que canal de televisión lo había visto".

Domínguez justificó la visita de Yabrán a la sede del Ejecutivo al sostener que: "Me parece perfectamente bien que se lo haya recibido como se recibe a otros empresarios".

En un primer momento, Domínguez dijo que se trataba de "fotógrafos", pero luego aclaró que eran personas con cámaras fotográficas.

Acusaciones falsas

Sin embargo, representantes de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (Argra) afirmaron que la acusación, que aseguraron también hicieron el vocero de Yabrán , Wenceslao Bunge y César Jaroslavsky, es falsa.

"Rechazamos toda responsabilidad por lo que le hayan hecho a Yabrán. Nosotros sólo realizamos nuestro trabajo habitual", sostuvo el secretario de la organización, Mario Cocchi.

Lamento de Jaroslavsky

Por su parte, el ex diputado César Jaroslavsky se lamentó "de que hayan sido fotógrafos los que rompieron el auto del empresario Yabrán, como considerándolo culpable sin juicio. Esto es grave, es penoso, porque de esta manera no se va a ayudar a esclarecer el crimen de Cabezas".

El ex diputado agregó que "cuando estoy defendiendo a Yabrán, estoy defendiendo los principios del partido, es decir la presunción de inocencia y la culpabilidad determinada por el debido proceso con garantía de defensa en juicio.

En tanto, trascendió en fuentes policiales que ante los hechos registrados no se presentó denuncia alguna.

Empero, la fuerza actuó de oficio y se elaboraron dos sumarios ante los siguientes incidentes:

  • Lesiones sufridas por una integrante de la Policía Federal, que se encuentra internada en el Hospital Churruca con una de sus piernas enyesadas. El agente femenino habría sido golpeada por el auto de Yabrán cuando éste aceleró raudamente para escapar de los periodistas. El sumario se levantó en la comisaría 2da.
  • Por los daños registrados en el auto del empresario postal Alfredo Yabrán, cuando se retiraba de la Casa de Gobierno. Específicamente la rotura de la luneta del Ford Mondeo. Este sumario se realizó en la comisaría 22da.
  • En ambas acciones interviene la jueza Mónica Atucha de Ares.

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