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Vinos con altura

La Argentina es uno de los seis mayores productores de vinos del mundo y sus tierras altas reúnen las condiciones ideales para una producción de gran calidad; descubra las llamadas fincas de altura
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14 de julio de 2005  • 10:30

Esta característica que pocos argentinos conocen es exclusiva de apenas cuatro provincias pero, viñas de altura con mayúsculas sólo se encuentran en dos de ellas.

Se trata de fincas a más de 1500 metros sobre el nivel del mar ubicadas en Salta (Colomé, 1750 metros; Cafayate, 1600 metros) y Catamarca (Fiambalá, Tinogasta y Santa María, de 1500 a 1750 metros). Además, La Rioja (con 1400 metros al norte del Valle de Famatina), Mendoza (1200 metros en el oeste del Valle de Uco) y San Juan (1340 metros en El Pedernal) son otros exponentes de esta actividad.

En el alma del vino se aprecia la naturaleza del lugar que los vio nacer, y la altura sobre el nivel del mar les confiere ciertas características únicas en el mundo.

Es habitual partir de la premisa de que el vino nace en la uva, pero los metros sobre el nivel del mar en los que se desarrolla y el terruño de donde provienen resultan fundamentales para el resultado final. Esta apreciación no es nueva: en la antigua Roma se decía que Baco (dios del vino) amaba y admiraba a las montañas. Y está probado que las uvas que nacen en tierras altas son especiales, únicas en el mundo.

A mayor altura, más y mejor radiación solar, y así la amplitud térmica es mayor (días más calurosos y noches mas frescas). Se conoce como la "bendita amplitud térmica" a la que produce un clima ideal para el desarrollo de las vides.

En las alturas los vientos limpian el aire, la vegetación goza de excelente salud gracias a la ausencia de pesticidas, los suelos son más pobres y pedregosos y las aguas provenientes de los deshielos destilan pureza. Además, las lluvias suelen ser escasas.

Más altura = más taninos

Estas condiciones climáticas hacen que durante los últimos meses del período de gestación de la uva (en el país, de enero a marzo) ésta haga una maduración lenta y prolongada. Así, se desarrollan vides de granos más sufridos, pequeños y con mayor proporción de hollejos que de pulpa. Comienza a ser fundamental, entonces, en el caso de las uvas tintas, ya que en el hollejo se encuentran los taninos. Los vinos elaborados con estas uvas ofrecen una gran variedad de color, amplitud y profundidad de aromas y gran complejidad en boca. Además se convierten en mucho más aptos para la crianza en barricas, ya que a mayor acidez y proporción de taninos mayor es la posibilidad de obtener vinos de guarda.

El director del William Harvey Research Institute de Londres, Roger Corder, encuentra posible que algunos tipos de vinos tintos posean la clave de medicina preventiva para potenciales víctimas de enfermedades cardíacas. Su investigación concluye que las uvas cultivadas en altura (como las del norte de la Argentina y Nuoro en Cerdeña) son particularmente efectivas en suprimir la producción de endotelina, una hormona vascular que estaría implicada en el endurecimiento de las arterias. Esto se debería a que la síntesis de polifenoles en estas uvas es estimulada por los rayos ultravioletas. Los niveles intensos de rayos UV encontrados en las alturas producen como resultado altos niveles de polifenoles. Y estos polifenoles liberan a nuestras arterias permitiendo que la sangre circule con mayor facilidad, previniendo los infartos.

En este sentido, el noroeste argentino muestra con orgullo algunas de las grandes bodegas de vinos de altura. En la catamarqueña Fiambalá, por ejemplo, la finca Don Diego produce unos Syrah excepcionales para acompañar comidas tradicionales como empanadas y asados, en sus variantes Syrah clásico, Syrah Roble y Syrah Cabernet Sauvignon.

Esta bodega tiene la particularidad de contar con construcciones de adobe, un material que se extrae del mismo suelo y con el que están fabricadas la mayoría de las casas de los pobladores de esa zona. De hecho, la llamada "Ruta del adobe" es una suerte de road movie que recorre capillas de varios cientos de años de antigüedad, estaciones de trenes en el olvido y pueblos de apenas un puñado de hogares. Además, Catamarca es la capital nacional del aceite de oliva, un ingrediente costoso (no se entiende el por qué) pero muy popular en nuestras ensaladas.

A continuación, algunas características esenciales de los vinos de altura:

• Colores rojos y violáceos intensos, buenas intensidades y matices

• Carácter fino y frutado

• Entradas agradables, de gran persistencia en la boca

• Para servir entre 17 y 19 grados

• Ideal para acompañar carnes rojas asadas o al horno

Para saber más:

http://www.winesofargentina.com/

http://www.fincadondiego.com/

http://www.argentinewines.com/

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