"El sueño de los héroes", la mejor novela de Bioy Casares

La segunda entrega de la Biblioteca Esencial puede adquirirse en los quioscos
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24 de agosto de 2005  

Narrada en una Buenos Aires reconocible y cotidiana, en la que se entrelaza, sin embargo, un relato fantástico, "El sueño de los héroes", de Adolfo Bioy Casares, publicada en 1954, está considerada una de las obras fundamental de la literatura argentina del siglo XX.

Convertida en un clásico imprescindible, la historia que el autor situó en varios barrios porteños, entre los carnavales de 1927 y 1930, estará hoy en los quioscos, en la segunda entrega de la Biblioteca Esencial, que reúne en total 20 obras de Jorge Luis Borges y Bioy Casares.

Los lectores podrán adquirirla presentando en los puestos de venta de diarios el cupón que hoy aparece en la portada de LA NACION, más $ 4,90. La colección comenzó la semana última, con la entrega de "El Aleph", de Borges.

"El sueño de los héroes" es la tercera novela de Bioy Casares. Considerada por muchos como la mejor, narra la reconstrucción que el personaje central, Emilio Gauna, hace de un episodio clave en su vida, sucedido tres años antes.

La clave del desconcierto

Bioy ubica el relato en los arrabales porteños -Saavedra, Villa Luro, Barracas-, durante las noches de carnaval, en clubes y bares, donde conversan personajes que mantienen los modismos locales en el habla. Según comentó alguna vez el propio autor, este aspecto del relato -"la vida en Buenos Aires, la amistad, la lealtad"- fue más central en su escritura de la novela que la trama asombrosa y fantástica del argumento que ideó.

Para la periodista Silvia Hopenhayn, este relato es "una obra crucial" de Bioy Casares, porque "condensa esos personajes masculinos no terminados, como adolescentes empedernidos que buscan reconstruir lo perdido. «El sueño de los héroes» es la pesadilla de los mortales. No saber lo que ocurrió allí mismo donde se jugó un deseo", dijo a LA NACION.

Según Hopenhayn, "lo genial de Bioy es su forma literaria de demostrarnos que nunca se puede pasar en la vida por el mismo punto, y ésa es la clave de la añoranza y el desconcierto. En sus historias, suele haber alguien que queda atrapado. Lo fantástico en Bioy apuesta al repentino golpe del destino a la normalidad, siempre dado con consecuencias irreversibles".

También para la escritora y periodista Cristina Mucci, la gran innovación de la obra de Bioy está en el lugar de ruptura que tiene lo fantástico."El gran aporte de la novela, que continúa el estilo inaugurado en ?La invención de Morel´, es renovar los preceptos de la novela psicológica, y plantear un relato que se basa en la alucinación y el símbolo", comentó Mucci.

"La trama descansa en el sueño de un personaje y juega con el contraste entre lo real y la irrealidad. Además de la prosa de Bioy, que siempre es tan diáfana, la gracia de la novela es que pone este juego entre lo real y lo simbólico en un entorno reconocible por todos", dijo Mucci.

El barrio y la ambigüedad

El relato fue llevado al cine en 1997, con la dirección de Sergio Renán y el guión de Jorge Goldemberg. Germán Palacios, Soledad Villamil, Lito Cruz y Fabián Vena interpretaron a los protagonistas de la historia.

"Es una novela admirable. Lo esencial es la manera en que introduce el elemento mágico en el espacio del suburbio, en el universo de personajes arquetípicos del folklore urbano", señaló Renán, que destacó además "el manejo del idioma en personajes tan disímiles como el doctor Valerga y el Brujo Taboada, que es magistral. Todo eso, en el contexto del barrio y del grupo de amigos donde los roles no son claros, y el carnaval, como centro de ambigüedad."

"Me parece una novela notable", afirmó la ensayista Ivonne Bordelois, para quien la obra es "una lectura antiespejo de «Don Segundo Sombra»".

"En ambos casos se trata de una relación entre padrino y ahijado, pero mientras que en Güiraldes el padrino guía al ahijado y luego lo deja ir, en Bioy Casares se trata de un padrino perverso que acuchilla a su ahijado cuando éste empieza a crecer", describió. Según Bordelois, Bioy reproduce "el escenario abigarrado de una ciudad carnavalesca e infame", mientras que Güiraldes hace "una epifanía de la pampa".

"En el futuro corre, como un río, nuestro destino, según lo dibujamos aquí abajo. En el futuro está todo, porque todo es posible. Allí usted murió la semana pasada y allí está viviendo para siempre", dice el relato de Bioy, y sintetiza una de las claves de la novela.

La Biblioteca Esencial continuará el miércoles próximo con la entrega de "Historia universal de la infamia", de Borges.

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