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Lux: "La gente me puso en el arco de River y por eso tengo que rendir un doble examen"

El N° 1 asegura que ahora sí se siente titular; admite que los hinchas lo ayudaron al corear su nombre; "Jamás imaginé algo así", admitió
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10 de septiembre de 2005  

"Ahora sí me siento el arquero de River". Lo dice con seguridad, pero con la humildad de siempre. "En la vida vale la pena esperar, si uno se sacrifica las cosas llegan". Lo asegura convencido, y con ese tono esperanzador que lo acompaña cada día de su vida.

Curiosa situación la que le tocó vivir a Germán Lux desde que debutó en primera división (el 10 de febrero de 2002, en un 3-1 sobre Talleres). Tuvo varias citaciones al seleccionado, tanto con Marcelo Bielsa, primero, como con José Pekerman después, y sin embargo no le demostraron la misma confianza en River. Y pensar que el presidente del club, José María Aguilar, le ofreció firmar un contrato por 10 años, algo sorprendente en el fútbol argentino.

A pesar de su falta de continuidad, Lux jamás alzó la voz, no hizo declaraciones. Su perfil bajo jamás dio lugar a la polémica. Un día después de la renuncia de Leonardo Astrada, Franco Costanzo decidió emigrar a España como consecuencia de los cánticos de los hinchas pidiendo al relegado "Poroto". Después de tanto esperar, Lux se convirtió en el arquero titular de la era Merlo.

-¿Sentiste la falta de ritmo?

-Uno confía en sus condiciones, pero en el puesto del arquero si no jugás se nota. Lo sentí en los primeros minutos. Partido tras partido voy a tomar confianza y levantaré mi nivel. Errores puedo tener como cualquier arquero, nadie tiene buenas tardes siempre. Pero es importante sumar minutos. Y más para un arquero.

-¿Esta posibilidad te llega en forma inesperada?

-Sí. Me sorprendió la salida de Franco... se dio muy rápido. Pero me puso contento por dos cosas: porque él va triunfar en Europa, un lugar donde muchos soñamos jugar, y porque a mí se me abren las puertas para atajar en River. En mi vida sólo cambió que ahora tengo la posibilidad de estar en el arco. Tengo que demostrar día a día que quiero jugar siempre para sumar para el equipo.

-En definitiva, fueron los hinchas los que te dieron la titularidad...

-Soy consciente de que la gente me puso en el arco de River y por eso tengo que rendir un doble examen. Nadie me regaló nada, la gente simplemente confía en mis condiciones.

-Más allá de la victoria con Colón, ¿creés que hay muchas cosas por corregir?

-Sí, pero eso siempre ocurre. Además, no hay que olvidarse que Merlo tuvo pocos días para trabajar con nosotros, que encima veníamos de la renuncia de Leo. Será cuestión de tiempo entender lo que quiere el técnico. Nos falta acomodar algunas cosas, pero recién van cinco fechas?

Hace poco más de un año, Lux terminó con el arco invicto en la obtención de los últimos Juegos Olímpicos de Atenas, pero volvió a River y siguió detrás de Costanzo. Cuenta que comenzó el semestre con otro ánimo. Que lo llamaran para la selección lo motivó para no bajar los brazos y llegar a este momento que lo tiene como uno de los indiscutidos para los hinchas.

-¿Qué sentiste cuando la gente te ovacionó?

- Orgullo. Cuando era chico y vivía en Carcarañá, jamás imaginé que esto me podía pasar.

-Sin embargo, unos minutos después la gente empezó con los reclamos hacia el equipo. ¿Cómo te cayeron los reproches?

-Son normales. El público es así: cuando perdés te critican y cuando ganás está todo bien. Ese es mi pensamiento. Pero le pudimos dar una alegría con la actitud que pusimos. Nos tienen que apoyar, porque vamos a dar pelea.

  • La pasión por el golf

    Después del fútbol, es una de las actividades que más tiempo le demanda. Una o dos veces por semana, Lux recorre los fairways y los greens para mejorar sus golpes. "Quizá cuando deje el fútbol me dedique más seriamente. El golf me gusta mucho, me distrae y lo uso como terapia".
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