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Para las grandes marcas, la calle Florida vuelve a ser atractiva

Antes de fines de año se abrirán varios locales de ropa y electrodomésticos
Alfredo Sainz
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11 de septiembre de 2005  

Después de perder gran parte de su brillo en los últimos tres años, la calle Florida está volviendo a atraer a las grandes marcas. Antes de fin de año, media docena de primeras marcas de indumentaria y electrodomésticos abrirán nuevos locales en la tradicional calle peatonal porteña.

La lista incluye desde empresas nacionales como Rodó, Giesso, Prüne o Musimundo hasta algunas extranjeras como la chilena Falabella y la española Zara. Las nuevas marcas se sumarán a las inauguraciones, concretadas en los últimos meses, de Dromo, El Ateneo y las casas de deportes SportLine y Mega Sports, y su llegada servirá para compensar largamente las salidas que se registraron después de la devaluación del peso, encabezadas por la casa de ropa Mango y la cadena de disquerías Tower Records.

En estos últimos casos, además, el cierre de los locales de Florida significó el abandono definitivo del mercado argentino. Entre las cadenas que están por instalarse en Florida sin dudas la que promete hacer más ruido es Falabella. La tienda por departamentos chilena planea abrir dos locales sobre la peatonal separados por menos de 200 metros, con una inversión de US$ 8 millones.

El primero será inaugurado en la primera quincena de noviembre en el tradicional edificio donde hasta 1979 funcionó LA NACION, en Florida al 300, mientras que el segundo -que todavía no tiene fecha de apertura confirmada- estará ubicado en la esquina de Perón (donde alguna vez funcionó una tienda de Gath & Chaves) y se dedicará a la venta de electrodomésticos. En este último mercado, Falabella no sólo competirá contra Garbarino y Frávega, que ya están instaladas con sendos locales entre Perón y Sarmiento, sino también con Rodó, que afines de octubre inaugurará una megasucursal, de 2500 metros cuadrados y cuatro pisos, con una inversión de 2 millones de dólares.

El local de la tradicional cadena de Boedo se levantará en el edificio donde hasta hace un año funcionaba la farmacia La Franco, otra víctima de la última crisis económica. "Florida vivió muchos altibajos en el último tiempo y hoy vive una época de esplendor, en la que la gran competencia tiene un efecto sinérgico y genera más convocatoria en la zona", explicó Roberto Vigil, vicepresidente de Rodó.

Otra cadena que tiene planes de expansión en la zona es Zara, que ya tiene un local en Florida al 600 y ahora sumaría una segunda sucursal, mientras que Musimundo está en busca de un inmueble en la zona para inaugurar su tercera boca en la peatonal. "Más allá de la recuperación puntual que vive Florida, lo que vemos es que, después del boom que tuvieron los shoppings, hoy existe una recuperación general de los locales a la calle", destacó Ana María Giesso, titular de la clásica marca de ropa Giesso, que por primera vez llegará a Florida con la inauguración programada para fin de mes de una tienda en la entrada de la galería Larreta, enfrente de la plaza San Martín.

Efecto vidriera

Según el último relevamiento realizado por el gobierno porteño, la tasa de ocupación comercial en la calle Florida es del 96,7 por ciento, lo que implica que casi no hay locales disponibles y que para que se abra un nuevo negocio tiene que cerrar otro. La alta renovación de inquilinos se explica a partir de la fuerte suba que registraron los precios de los alquileres y que termina expulsando a las casas más chicas, que no pueden afrontar una renovación de los contratos de locación.

En la actualidad, el alquiler de un local de 80 metros cuadrados a la altura de Lavalle o Tucumán puede llegar a los 10.000 dólares mensuales y triplicarse en el caso de los negocios más grandes, que cuentan con más de 600 m2. "Hay una tendencia a que las grandes superficies vuelvan a Florida y hoy tenemos muchos pedidos de negocios de más de 400 m2, mientras que las marcas de ropa también están en busca de locales, aunque con propuestas más acotadas, que no superan los 150 m2", explicó Antonio Ginevra, director de la inmobiliaria Aranalfe.

El dato más llamativo es que la reactivación de la calle no está circunscripta a las cuadras del Norte, que tradicionalmente tuvieron un público de mayor poder adquisitivo y ahora se benefician con el mayor flujo de turistas. Si bien en el tramo entre Tucumán y la plaza San Martín se concretarán en las próximas semanas algunas aperturas de marcas de primer nivel, como las de Giesso y Prüne (que ocupará el local que tenía Flamers en la esquina de Florida y Córdoba), es la zona sur, entre Corrientes y la Avenida de Mayo, la que concentrará el mayor número de novedades.

"Nos interesa abrir en la zona de la City porque nos permite llegar a mucha gente que trabaja allí y que quizás no comprará tanto en ese local, pero que después servirá para replicar ventas durante el fin de semana en otras sucursales", confiaron en Rodó.

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