Tigre: habrá una ruta interisleña

Traza: unirá Rincón de Milberg con la isla que llega al Paraná de las Palmas; las obras comenzarán a fines de año.
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1 de agosto de 1997  

Varias islas del Tigre quedarán unidas con la Panamericana por una ruta que modificará favorablemente la zona.

El camino, cuya construcción comenzará a fines de año y con un plazo de ejecución de 24 meses, arrancará, en el área continental, desde el paraje conocido como Rincón de Milberg, en el Tigre, y llegará hasta islas del río Paraná de las Palmas.

Su extensión será de 18 kilómetros y correrá a lo largo de la isla encajonada entre el río Carapachay y el arroyo Caraguatá.

El camino isleño también se conectará con la Panamericana mediante otra ruta contemplada dentro del mismo proyecto, aprobado por la Legislatura bonaerense y financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). De esa forma, habrá una vía rápida que permitirá unir en pocos minutos las islas del Tigre con el centro de Buenos Aires.

Hasta hace tres años, el metro cuadrado de tierra costaba en el Tigre alrededor de 50 centavos; hoy, ese valor trepó a los 70 pesos.

Un nuevo camino comunicará el Delta con la Panamericana

Llegará hasta el río Paraná de las Palmas y la obra comenzará a fines de año

El Camino Isleño, una antigua aspiración de los habitantes del Delta para unir las islas con el continente, se aprobó por unanimidad en las dos cámaras de la provincia de Buenos Aires y se comenzará a construir hacia fines del año actual.

La ruta tendrá 18 kilómetros de extensión y se construirá a lo largo de la isla encajonada entre el río Carapachay y el arroyo Caraguatá.

Este camino conectará el continente, a la altura de Rincón de Milberg, en Tigre, con el río Paraná de las Palmas, y desde ahí se podrá llegar con un transbordador al segundo tramo de islas.

En una etapa futura se continuará el camino a través de los siguientes grupos de islas, con la intención de recuperar la producción frutícola de ese sector.

El Camino Isleño también se conectará con la Panamericana por medio de una nueva ruta. De esta manera, quedará habilitada una vía rápida para llegar desde la Capital a las islas del Tigre.

La obra insular y la continental se construirán simultáneamente, comenzando desde la intersección con el río Luján hacia ambos extremos. El proyecto se completará con un puente para enlazar las dos rutas sobre el río Luján.

Financiación

El 15 del actual, el gobierno de la provincia firmará el convenio con el Banco Interamericano de Desarrollo, financiador del proyecto.

El BID ya lo aprobó y realizó estudios para establecer el impacto que causará esta obra en un ambiente tan particular como el del Delta. Los resultados de sus estudios se conocerán sólo la semana entrante.

Aunque todavía no se estableció oficialmente la fecha de comienzo de la obra, en Tigre aseguran que la voluntad del gobierno de la provincia es llamar a licitación lo antes posible para que se empiece a trabajar a fines del año actual. El plazo de ejecución está fijado en dos años.

En principio, el camino tendrá dos manos, una para cada sentido de circulación, pero está prevista la futura ampliación a cuatro carriles.

Todavía no trascendió el monto total de la inversión que se hará en la zona.

Camino histórico

El Camino Isleño se proyectó hace más de cuarenta años, por iniciativa de los habitantes del Delta, y hoy todavía están los mojones que se colocaron en aquella época para marcar su traza.

Las tierras por donde pasará la ruta son todas privadas y en su mayoría corresponden a los fondos de los lotes que balconean sobre el río Carapachay y el arroyo Caraguatá.

La Municipalidad de Tigre apuesta a obtener el consentimiento de los dueños de esas tierras para que cedan gratuitamente las porciones que coinciden con la traza. Con este fin, se invitó a los vecinos a participar de una reunión donde se explicarán los detalles de la obra.

Si los dueños no accedieran a ceder las fracciones de terreno, la Comuna deberá expropiarlos e indemnizar a sus actuales propietarios, trámite que demandará más tiempo y esfuerzos. Yo no estaría de acuerdo si fuera una autopista, aclaró el intendente de Tigre, Ricardo Ubieto, pero creemos que el impacto de esta obra va a ser positivo porque esa zona estaba degradada.

Queda poca gente

En la década del treinta, la primera sección de islas tenía una población permanente de 25 mil habitantes, un número mayor del de los del continente en la misma época.

Hoy, la realidad se dio vuelta y en la misma zona quedan unas 3000 personas, mientras que en la parte continental de Tigre la población subió a 280.000, a partir de nuevos emprendimientos urbanísticos.

"Con infraestructura y un desarrollo sustentable, queremos que la isla recupere la población que tenía anteriormente", se entusiasmó Ubieto.

Una zona revalorizada

Hasta hace tres años, un metro cuadrado de tierra en Tigre valía 50 centavos. Hoy, la misma porción de terreno llega a cotizarse en 70 pesos.

En este distrito del norte bonaerense, la revalorización del terreno viene dibujando una curva ascendente por varias razones: la remodelación de la Panamericana, que permite llegar a la Capital en menos de 30 minutos; una moderna estación de ferrocarril, la llegada del Tren de la Costa, las 15 hectáreas de parque de entretenimientos a orillas del río Luján y los barrios privados, que son un segmento en constante crecimiento.

En Tigre existen 74 barrios privados en funcionamiento y otros tantos en formación. Los recursos propios del municipio aumentaron en tres millones de pesos, si se los compara con los del primer semestre del año anterior.

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