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TCI, Liberman, CEI y Eurnekian, todo en familia

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3 de agosto de 1997  

Entre el lunes y el miércoles último, el teléfono del máximo ejecutivo (CEO) de Tele-Communications International, Fred Vierra, sonó una y otra vez. Desde Buenos Aires llegaban las últimas noticias: finalmente, CEI-Citicorp Holdings blanqueaba su interés en comprar el 64% de CableVisión y el 33% de Torneos y Competencias. Adicionalmente, reconocía sus negociaciones para adquirir el 40% del grupo Editorial Atlántida-Telefé. El jueves bien temprano, con el panorama más claro y eufórico por el éxito de las operaciones que involucran a su compañía, Vierra conversó con La Nación desde los cuarteles generales de TCI en Denver, Colorado.

-¿Por qué vendieron el 25,5% de su participación en CableVisión al CEI; la empresa dejó de ser atractiva?

-No, en absoluto. CableVisión fue, es y será un buen negocio y estamos muy contentos con la marcha de la compañía. La razón que nos llevó al acuerdo con el Citicorp es que esta industria se divide en tres ramas: distribución (tevé por cable), telefonía (que aporta la fibra óptica) y programación. Nos asociamos con el CEI porque puede asegurarnos el acceso a la fibra óptica a través de su participación en Telefónica de Argentina. Si vamos a invertir millones de dólares en programación, tenemos que asegurarnos los canales apropiados para llegar a los consumidores.

-Cuando tomaron el control de CableVisión usted dijo que el verdadero negocio pasaría por competir con las telefónicas después de la desregulación del año 2000, ¿No les interesa más esta posibilidad?

-Hoy, la telefonía básica, la televisión por cable y la programación son negocios diferentes, pero en los próximos diez años esa distinción desaparecerá. La telefonía ofrecerá transmisión de datos, videoteléfono, acceso a Internet, televisión y programas. No queremos abandonar esto.

-¿El 33% de Torneos y Competencias que el CEI está comprando es la misma parte que adquirieron ustedes en el ´95?

-No. Nosotros no nos vamos a ir de TyC, mantendremos no menos de 33 por ciento, el CEI y Carlos Avila conservarán otro 33% cada uno. La clave de todo esto es agrandar el espectro de TyC y convertirla también en una productora de películas y programas de entretenimiento general, además de los negocios vinculados con los deportes, en especial el fútbol. Con TyC queremos repetir lo que hicimos en Inglaterra con Flextech, una pequeña productora de programas que pasó de facturar, en unos años, de U$S 25 a U$S 1600 millones.

-Hablando de Inglaterra, allí son socios de USWest, dueña a su vez, de Video Cable Comunicación (VCC), ¿Cómo viene el proyecto de fusionar CableVisión y VCC?

-Actualmente estamos en conversaciones. La sociedad podría quedar conformada por el 45% para el CEI y nosotros, 45% para USWest, 5% para Samuel Liberman y otro 5% para Eduardo Eurnekian.

Pese a la visión optimista de Vierra, algunos analistas bursátiles de los Estados Unidos señalaron que la verdadera razón por la cual TCI se está haciendo de dinero fresco, a través del desprendimiento de activos en todo el mundo, es que la expansión ilimitada que ha llevado a cabo en los últimos cinco años la llevaron a un alto nivel de endeudamiento, generando desconfianza en Wall Street y en las calificadoras de riesgo norteamericanas.

Más inversiones

Otra de las causas por las cuales la compañía de Denver parece haber enfriado su entusiasmo inicial por CableVisión es la aparición de otros negocios que le están disputando el dominio al cable, como la tevé satelital. Por eso, a la hora de entrar en el mercado mexicano, TCI tomó nota del rápido avance de la DTH (direct to home TV, televisión directa al hogar) y se asoció con un grupo azteca para ofrecer esta alternativa y no TV por cable, de más lento crecimiento en aquel país. El mandamás de TCI aseguró que "la Argentina es su país favorito" y prometió más inversiones y nuevos negocios. No hay que descartar que la tevé satelital sea uno de ellos.

Sin ir más lejos, esta misma semana el grupo Clarín se lanzó con todo a conquistar el liderazgo de este segmento, al asociarse con el holding venezolano Cisneros (dueño de la señal Imagen Satelital) y Hughes Commnications Group. La única empresa que ofrecía el servicio hasta ahora era la argentina TDH, Televisión Directa al Hogar.

El veredicto de los bancos

Los pasos del CEI-Citicorp Holdings son seguidos con mucha atención desde los bancos de inversión. Hace 15 días -antes de que se iniciara la seguidilla de compras de medios-, Merrill Lynch concluyó un trabajo sobre el grupo. En él señaló que, tras una serie de luchas internas que involucraron al Citibank, al Banco República y a la familia Werthein, Ricardo Handley quedó con el camino despejado para llevar adelante una estrategia de concentración en las telecomuniciones y la tevé por cable. Merrill consideró que esto "es coherente con el expertise de los ejecutivos del CEI que trabajaron en Telefónica de Argentina" y propuso que el grupo refuerce su plan de focalización en las comunicaciones. El trabajo señala que ése debe ser el rumbo, en contraposición a la estrategia de los últimos cinco años, cuando el holding invirtió en industrias no relacionadas entre sí, como el transporte y la distribución de gas, la generación de electricidad, acero, alimentos, papel y hotelería. La tentativa del CEI de obtener la concesión del Correo Argentino era vista con buenos ojos, aunque quedaron fuera de carrera. Merrill justificó el perfil mediático del grupo "porque debe posicionarse para competir cuando la telefonía sea desregulada, luego del año 2000".

Por su parte, el holandés ING Barings consideró que "las acciones del CEI están subvaluadas en 25 a 27 por ciento. Si incluimos un descuento del 10 por ciento por iliquidez, esto nos lleva a concluir que la subvaluación se ubica entre el 16 y el 19 por ciento". Finalmente, Andrés Pitchon, analista de Merchant Bankers y Asociados (MBA), comentó a la agencia Reuters que "las perspectivas del CEI son muy buenas. Las adquisiciones que ha realizado parecen parte de una estrategia muy focalizada".

Historia con luces y sombras

El mecanismo de canje de títulos de deuda externa argentina por activos estatales puesto en práctica por el Gobierno en las primeras privatizaciones, le permitió al Citibank incursionar en negocios ajenos a su actividad tradicional y realizar excelentes negocios. Tanto que al poco tiempo la entidad creó una empresa específica para administrarlos y operarlos, el ahora conocido CEI-Citicorp.

El caso Telefónica es tal vez el mayor acierto en esa estrategia de largo plazo, ahora confirmada. Pero el CEI también tiene en su balance algunos fracasos.

La incursión en el sector papelero aún les sigue dando dolores de cabeza a los ex banqueros, por las cuantiosas pérdidas que arrastra el megaproyecto frustrado Celulosa Puerto Piray.

Otro emprendimiento que no funcionó de acuerdo con las expectativas fue el hotel Llao Llao, por el que pagaron U$S38 millones y, luego de cuatro años, lo vendieron a IRSAen 13 millones.

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