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Quinto cambio en la Corte: destituyeron a Boggiano

El Senado votó su remoción y también, en un castigo sorpresivo, lo inhabilitó para ejercer cargos públicos; la medida fue aprobada con el voto de peronistas, radicales y provinciales
Gustavo Ybarra
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29 de septiembre de 2005  

Antonio Boggiano dejó de ser miembro de la Corte Suprema de Justicia ayer, a las 19.27, cuando el secretario parlamentario del Senado, Juan Estrada, confirmó, ante un recinto en el que se respiraban tensión y expectativa, que seis de los catorce cargos que le imputó la Cámara de Diputados habían alcanzado la mayoría de dos tercios que requiere la Constitución para destituir a un juez sometido a juicio político.

Según la sentencia, elaborada por los senadores Marcelo Guinle (PJ, Chubut), Vilma Ibarra (Frente Grande, Capital) y Ernesto Sanz (UCR, Mendoza), Boggiano, que se convirtió en el quinto juez acusado de mal desempeño en sus funciones que dejó la Corte, fue encontrado culpable por la totalidad de los cargos de la denominada causa Meller. Dos de esas imputaciones fueron apoyadas por 44 senadores, sobre un total de 56 que estaban presentes.

Esa mayoría estuvo integrada por peronistas, radicales y los bloques independiente y provinciales. Las otras dos causas –Macri y Dragonetti de Román– no prosperaron.

La condena tuvo una dureza sorpresiva, ya que los senadores decidieron aplicarle a Boggiano, por 38 votos contra 17, la pena accesoria de inhabilitación para ejercer cargos públicos, un castigo que la Cámara alta no pudo aprobar cuando el 3 de diciembre de 2003 destituyó a Eduardo Moliné O’Connor.

Además, del total de legisladores que decidieron cerrarle la puerta a Boggiano para volver a la función pública, 36 decidieron que el castigo sea por tiempo indeterminado. En todos los casos, se alcanzaron los dos tercios requeridos.

La sanción del Senado tiene múltiples implicancias. La primera de ellas es la sentencia de muerte definitiva a la denominada “mayoría automática”menemista del máximo tribunal de Justicia, que se conformó con la ampliación de 5 a 9 de los miembros de la Corte que impulsó en 1990 el entonces presidente Carlos Menem (como se informa por separado).

Además, la destitución de Boggiano también le pondría punto final a la embestida que contra ese grupo de magistrados lanzó el presidente Néstor Kirchner con el mensaje por cadena nacional del 4 de junio de 2003.

Desde que se inició este proceso -sólo equiparable al que Juan Domingo Perón le entabló a la Corte en 1946 y que terminó con la remoción de cuatro ministros y el procurador general de la Nación-, cinco jueces abandonaron el tribunal acosados por la ofensiva del Poder Ejecutivo: a los destituidos Boggiano y Moliné se sumaron Julio Nazareno, Adolfo Vázquez y Guillermo López, quienes renunciaron para evitar que avanzaran sus juicios políticos.

Una sexta vacante fue provocada por el radical Augusto Belluscio, que renunció al cargo el 1° del actual, al haber cumplido 75 años.

La destitución de Boggiano le dará a Kirchner, además, una oportunidad inédita desde el retorno de la democracia: en algo más de dos años y medio de gestión habrá designado seis miembros en el tribunal y cabeza del Poder Judicial.

Raúl Alfonsín designó una Corte nueva en 1983 con cinco miembros, mientras que Menem, tras la controvertida ampliación del tribunal, designó igual cantidad de ministros.

Por último, la dureza del fallo y la condena aplicada ayer a Boggiano prometen convertirse en eje de una polémica jurídico-política con cinco de los nueves camaristas que anteayer, actuando como conjueces de la Corte, fallaron en favor de levantarle al ahora ex juez la suspensión preventiva que el Senado le había aplicado mientras durase el proceso.

Esto quedó demostrado en la sesión de tablas previa a la de juicio político, en la que la titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Cristina Fernández de Kirchner (PJ-Santa Cruz), impulsó la aprobación de un proyecto de resolución que rechazó un recurso de la defensa de Boggiano que solicitaba la suspensión de la sesión de veredicto.

Los conjueces, en la mira

La primera dama acusó a los integrantes del tribunal ad hoc de haberse arrogado "funciones exclusivas" del Senado y de haber realizado "un ejercicio corporativo de la magistratura".

Los dardos de la senadora Kirchner apuntaron a la decisión de los jueces Horacio Prack, Carlos Müller, Tomás Inda, Mario Lezana y Alejandro Tazza porque dijeron que analizarán la recusación planteada por el magistrado contra 34 de los senadores que apoyaron la destitución de Moliné.

"Cuando alguien quiere arrogarse competencias que son exclusivas del Senado sin ninguna duda por la Constitución, estamos ante un ejercicio corporativo de la magistratura, una defensa corporativa", sentenció.

La candidata a senadora por Buenos Aires calificó la jugada de Boggiano como "una tentativa de desintegrar al Senado como tribunal" y lanzó una dura advertencia a los conjueces: "De hacer lugar a esa recusación desaparecería la institución de juicio político, porque no habría quién juzgara a los acusados".

La deliberación secreta de rigor duró poco menos de dos horas y media y se desarrolló en un clima de tranquilidad, sólo alterado por algunos cruces verbales. Como el que sostuvo la senadora Kirchner cuando Liliana Negre de Alonso (PJ-San Luis) justificaba su voto en favor de la absolución de Boggiano en su amplio abanico de antecedentes jurídicos y académicos. "Cavallo también daba clases en Harvard", la cruzó la primera dama. La mayoría de los que respaldaron la absolución hicieron hincapié en que no se podía juzgar a los jueces por el contenido de sus sentencias, uno de los argumentos utilizados por Boggiano en su defensa.

En los cargos en los que fue encontrado culpable, el juez logró, en el mejor de los casos, el apoyo de 16 legisladores. Pero un núcleo duro de 12 senadores votó en contra de todos los cargos, entre los que se destacan los peronistas Eduardo Menem (La Rioja), Rubén Marín (La Pampa) y Sonia Escudero (Salta) y los radicales Carlos Prades (Santa Cruz) y José Luis Zavalía (Santiago del Estero).

"Esto recién empieza"

  • El destituido juez de la Corte Antonio Boggiano advirtió anoche que recurrirá al máximo tribunal y a organismos internacionales para reclamar la nulidad de la decisión del Senado."Falta mucho, esto recién empieza", dijo al programa "A dos voces", que se emite por el canal de cable TN. El magistrado volvió a rechazar los cargos que le imputó la Cámara alta y anticipó que recurrirá a la Comisión de Derecho Internacional y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos si no obtiene la respuesta que busca en el país."Todo lo que se ha afirmado es falso, no se podría decir ni siquiera ante un juez de paz", dijo.
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