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Mozart renovado con una mirada juvenil

Opera Tour presentó "Così fan tutte"
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1 de octubre de 2005  

Probablemente Mozart hubiera disfrutado de esta puesta de "Così fan tutte", que presentó anoche Opera Tour en el Avenida, Avenida de Mayo 1222. No sólo por la concepción estética, sino por el halo de frescura que inundó el escenario con la presencia de jóvenes artistas. De alguna manera, estas nuevas camadas de músicos, cantantes y realizadores confirman una vez más el semillero creativo que existe en nuestro país y que tiene la oportunidad de exponerse sobre los escenarios gracias a los ciclos de óperas que se están incrementando.

Después de este prólogo, viene la explicación. De estilo bufa italiana, la ópera fue estrenada en 1790 y representa la tercera y última obra que Mozart produjo con el libretista italiano Lorenzo Da Ponte y no estaría lejana la influencia de las piezas de Tirso de Molina en el juego de equivocaciones que plantea la trama.

El argumento puede resumirse muy brevemente. Dos jóvenes militares (Ferrando y Guglielmo), enamorados de sendas hermanas (Fiordiligi y Dorabella, respectivamente), aceptan el desafío de un tercero, Don Alfonso, quien plantea que "así son todas" las mujeres, para referirse a que son inestables, veleidosas e infieles.

Los jóvenes, para demostrar la pureza de sentimientos de sus prometidas, acceden a protagonizar una parodia donde cada uno de ellos debe enamorar a la hermana de su novia. Y aquí comienza el proceso de equivocaciones tan caro a la comedia italiana.

Para la puesta, Claudio Tolcachir colocó a la orquesta en escena no sólo en su función musical, sino como partícipe del enredo amoroso, ya que los cuatro enamorados son violinistas de esa agrupación. A falta de una escenografía, este diseño espacial cubierto por los instrumentistas se transforma en el marco adecuado para contener a las acciones, con el aporte invalorable de la iluminación.

A partir de ahí es clara la transposición temporal. Las situaciones acontecen en nuestros tiempos sin que quede distorsionado el texto. Pero también Tolcachir cumple otra función que es la dirección de actores. Y esto es fundamental para la confección de situaciones humorísticas que generan los propios cantantes desinhibidos de todo condicionamiento y que provocan la risa espontánea del público.

Aciertos

En este sentido, Vanesa Tomás, Verónica Canaves, Laura Penchi, Maico Chia-I Hsiao, Juan Fernández Mendy y Mario De Salvo enriquecieron su tarea vocal con un interpretación muy verosímil.

Otro debutante en estas lides es Martín Churba en el diseño de vestuario, que por no reparar en sus valores dramáticos cae en algunas arbitrariedades, como se puede apreciar, por ejemplo, en las ropas del coro.

Finalmente, Andrés Tolcachir, al frente de la orquesta, un joven director que obtiene de los músicos el compromiso y la alegría que exige esta ópera cómica.

Lamentablemente, hoy será la última función que podrán ver los porteños, aunque es una propuesta que ya viene fogueada por la gira que han hecho por el interior. Gracias a eso se puede apreciar a los que serán los artistas consagrados de mañana.

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