El regreso de la animación artesanal

Nick Park habla de la llegada de sus personajes más conocidos a la pantalla grande
Marcelo Stiletano
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3 de octubre de 2005  

Dice que tardó cinco años en hacer esta película porque cada día no podía agregar más que tres segundos de película en el rollo. "Y para nosotros -agrega, como si la referencia anterior no resultara satisfactoria o convincente- tres buenos segundos de película por día era un éxito maravilloso."

Nick Park dejó hace unos días estas afirmaciones ante una pregunta de Cindy Pearlman, periodista de The New York Times News Service, con el mismo espíritu con el que llevó adelante todos los encuentros con la prensa internacional previos a lo que podría considerarse como el estreno de mayor expectativa en toda su extraordinaria carrera como animador.

A los 47 años, Park está a punto de estrenar el primer largometraje de sus personajes más exitosos. "Wallace & Gromit, la batalla de los vegetales", es el título local del film, cuyo estreno anuncia UIP para el próximo jueves, un día antes de que se haga lo mismo en Estados Unidos. Y se refiere a esta ambiciosa producción como si quisiera dejar en claro que todavía hay lugar para un minucioso trabajo artesanal en el cada vez más complejo y tecnificado mundo de la animación cinematográfica, donde el empleo de la tecnología digital es moneda corriente, pero a la vez sin minimizar la considerable expectativa que se abrió en torno de esta producción, sobre todo a partir de los notables antecedentes de Park y del impresionante éxito cosechado cinco años atrás por "Pollitos en fuga", cuya recaudación en taquilla, sólo en Estados Unidos, orilló los 107 millones de dólares.

Park y Peter Lord, creadores de "Pollitos en fuga", hicieron del entusiasta inventor Wallace y de su ayudante y mejor amigo, el perro Gromit, los personajes más logrados y reconocidos de su productora Aardman. La característica más notable de estas criaturas, como señaló desde estas páginas Diego Batlle en ocasión del estreno local de "Pollitos en fuga", pasa por su condición de máximos referentes de lo que se conoce como animación cuadro por cuadro (stop motion) de muñecos que originalmente estaban hechos de plastilina y arcilla, y merced a los adelantos tecnológicos hoy también se desarrollan sobre la base de silicona y látex.

Si bien unas 700 tomas de la película fueron realizadas con la ayuda de efectos especiales generados por computadora, la esencia del trabajo de Park tuvo que ver con las fuentes originarias. "Utilizamos figuras de arcilla con articulaciones de metal y entre 20 y 30 animadores trabajaron día tras día para mover a los personajes. El trabajo básico consistió en mover un brazo en una fracción de pulgada y así conseguir con ese movimiento una toma. Luego se hace lo mismo con un párpado, y llega otra toma. Cuando llegamos a los 24 movimientos diferentes de un personaje, que equivalen a los 24 cuadros por segundo que tiene el cine convencional, quiere decir que hemos sumado un segundo al rodaje del film", explicó Park en la entrevista mencionada.

Wallace & Gromit llevan en el camino 16 años, la mayoría de ellos transitados en la pantalla chica con cortos de notable factura que entre nosotros emitía la ya desaparecida señal de cable Locomotion. Con vistas a su primera aparición en la pantalla grande, Park trabajó desde 2000 junto al animador Steve Box -Lord se reservó uno de los lugares en la producción- y concibió una historia que muestra al duo a punto de vivir en el pueblo en donde viven la tradicional competencia de vegetales gigantes.

El festejo se ve amenazado por la aparición de un misterioso y destructivo ser con rasgos parecidos a los de un gigantesco conejo, que amenaza a los pobladores, destruye los mejores ejemplares preparados para la competencia y lleva a Lady Tottington, organizadora del torneo, a contratar a Wallace para enfrentarlo. Las cosas se complican cuando el pretendiente de aquélla, Victor Quartermaine, compite con el inventor por convertirse en el héroe del poblado.

Park no disimuló sus nervios frente al inminente estreno del film, ya que considera que no necesariamente todo lo que funciona en TV se traslada en forma automática al cine. Además, reconoció que jamás imaginó personajes como los que aparecen en este largometraje desde la perspectiva de un éxito inmediato. "Yo no soy de esa clase de animadores que se sientan frente a un papel, con el lápiz en la mano, pensando: «¿Qué puedo hacer para lograr un éxito?». De lo único que estaba convencido es de que la arcilla y la plastilina pueden lograr que los animales tengan características muy parecidas a las de los humanos."

Park llegó hasta la producción de un film que costó 30 millones de dólares y del que tomó parte un equipo de aproximadamente 250 personas en 30 unidades distintas de filmación luego de desarrollar un extenso camino en la animación iniciado en su infancia en Inglaterra. "Recuerdo cuando tenía cinco años y lo único que quería era arcilla. Armaba formas parecidas a las de los gusanos o las lombrices y las colocaba sobre la alfombra, pensando que era como un jardín para todas ellas. Mi mamá no hacía más que gritarme, porque le arruinaba todo el living, pero no lo hacía muy fuerte porque ella y mi padre eran artistas y siempre me alentaron a hacer trabajos creativos", señaló.

Con las voces de Helena Bonham Carter y Ralph Fiennes, entre las figuras más conocidas que aportaron sus voces para la versión original en inglés, "Wallace & Gromit, la batalla de los vegetales" espera, en la perspectiva de sus creadores, repetir el éxito de "Pollitos en fuga". Lo dice Park: "Empezamos a trabajar en esta película cuando «Pollitos...» empezaba su camino. Hemos hecho un camino largo, avanzando cinco segundos de película por semana. Fue un largo camino, que estoy dispuesto a repetir en el futuro porque no puedo parar de pensar en nuevas ideas para estos personajes".

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