En 4x4, una vuelta por el cráter del cerro Galán

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23 de octubre de 2005  

ANTOFAGASTA DE LA SIERRA.- En auto propio y con un guía se pueden hacer varios paseos. Algunos llevan toda una jornada, siempre en el marco de cambiantes paisajes de cerros multicolores y volcanes.

Hay también circuitos cortos, como el que lleva al Campo de los Tobas, donde sobre una gran extensión hay petroglifos tallados en el suelo de piedra. Cerca de 250 motivos de figuras antropomórficas y geométricas señalan al lugar como una importante ruta de paso, hace cientos de años.

En la misma excursión de medio día se llega a Las Peñas, quebrada en cuyos aleros de paredes rojizas hay una sorprendente muestra de arte rupestre. Diversas pinturas que nos hablan de la vida cotidiana de los aborígenes que poblaron la región, en bellas figuras de cazadores y manadas de camélidos.

El camino, de vez en cuando, ofrece en vivo y en directo las mismas imágenes de arrieros de llamas recortados en el filo de los cerros.

Para los que aprecian la aventura, Antofagasta permite un abanico de travesías de un día entero, únicamente para vehículos de doble tracción delantera. Hay para elegir.

Uno impagable es a Antofalla, con un lindo poblado al pie del volcán del mismo nombre y a orillas del gran salar. El camino depara paisajes de impensadas tonalidades y la Laguna de Caro, con dos especies de flamencos rosados.

Otra opción es ir al cerro Galán (6600 m), cuyo cráter, de 40 km de diámetro, se puede recorrer en camioneta. Hay expediciones a las minas de oro, ónix y mica abandonadas; al Salar del Hombre Muerto, y ascensos a los volcanes de Alumbreras y el Volcán de Azufre. Los amantes de la pesca cuentan con expediciones que los llevarán a alzarse con buenas piezas de truchas arco iris.

Antes de partir, una visita a los cercanos poblados de Paicuqui y Los Nacimientos, con construcciones de adobe y amplísimas vistas al oasis y una visita al cementerio de Antofagasta donde predomina la ancestral mezcla de paja y barro en bóvedas, cada una de ellas una obra irrepetible.

El regreso ofrece dos opciones: hacer el tramo hasta Belén y dormir allí, o madrugar y emprender la vuelta hasta San Fernando, por la ruta que en estos momentos está, en parte, en proceso de asfaltado.

En 4x4, una vuelta por el cráter del cerro Galán

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