Construirán cápsulas para exhibir los "Niños del Llullaillaco"

Mantendrán la temperatura y la humedad constantes; evitarán las radiaciones
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13 de noviembre de 2005  

SALTA.- Se cree que los cuerpos que parecen de niños dormidos fueron llevados a la cumbre según un rito incaico, poco antes de la llegada de los españoles; es decir que datan de hace más de 500 años. Son los tres "Niños del Llullaillaco", rescatados en perfecto estado de un volcán andino en marzo de 1999, a más de 6700 metros de altura.

Ahora, la firma Invap, de Bariloche, que fabrica reactores nucleares y satélites, construirá las cápsulas en las que se exhibirán los cuerpos, cuya conservación exige un ambiente totalmente aséptico y con especiales condiciones de humedad y temperatura.

El convenio para los trabajos, que estipula un plazo de ocho meses y un monto final de $ 1.803.218, fue firmado por el secretario de Financiamiento Internacional, Gabriel Chibán, y el gerente general de Invap, Héctor Otheguy, y participó la secretaria de Cultura, Eleanora Rabinowicz de Ferrer, de la que depende el Museo de Arqueología de Alta Montaña, MAAM.

El director del museo, licenciado Gabriel Miremont, destacó que un reciente foro indígena con delegaciones de la Argentina, Ecuador, Bolivia, Perú y Chile lo declaró santuario y rindió homenaje a sus "hermanos mayores", los "Niños del Llullaillaco".

El ingeniero Carlos A. Nikilson, gerente de materiales y construcciones de Invap, explicó que en 90 días deben presentar el diseño definitivo en el que se podrán sugerir variantes y consiste de un sistema de refrigeración que deberá funcionar a 15 grados bajo cero, con humedad controlada de alrededor del 40 por ciento.

Este dispositivo deberá abastecer tanto la cámara donde estarán los cuerpos de los niños como el exhibidor a la vista del público, todo en condiciones constantes de humedad, temperatura y peso monitoreados en forma permanente con dos equipos, para que, si falla uno, automáticamente el otro entre en funcionamiento con sensores y controladores para asegurar la preservación.

Se dispone además de un generador eléctrico. Cada cuerpo estará en una cápsula exhibidora. Todavía está en estudio si será de acrílico o de vidrio. La preocupación de los ingenieros y científicos es asegurar la mayor transparencia, la menor distorsión y el menor reflejo de luz; es decir, las alternativas más convenientes desde el punto de vista museológico.

Cápsulas del tiempo

Dentro de ese cofre va a estar un cuerpo ya acondicionado en atmósfera inerte de nitrógeno presurizado a un valor de presión que se está estudiando todavía. Las condiciones ambientales deberán mantenerse estables dentro de ese cofre y también en la cámara de conservación y en el recinto de exhibición que estarán refrigerados.

Los cuerpos estarán rodeados de esa atmósfera inerte en una cápsula transparente. Se la diseñará de tal modo, que, si hubiera una pérdida de presión, se la pueda reponer. Además, se va a monitorear el peso y la humedad de las piezas permanentemente, e incluso se controlarán las radiaciones infrarrojas y ultravioleta en sus distintas variedades, porque aparentemente, según los arqueólogos, éstas pueden afectar alguna característica, como el color.

Como elemento adicional de seguridad, habrá un programa informático que registrará datos históricos en forma permanente. Si no se tomara alguna medida en el momento correspondiente, los sistema de alarma darán aviso telefónico a los responsables de mantenimiento, aunque no haya gente en el museo.

Invap fabricará todos los elementos, salvo los que son de serie. "Es un trabajo absolutamente sin precedente y una gran responsabilidad, porque son cuerpos únicos en el mundo y -esto debemos tenerlo muy claro- no hay lugar a errores", subrayó Nikilson en diálogo con LA NACION.

El sistema, que, según explicó el ingeniero Mario Bernaski, fue diseñado por el comité científico del Museo de Arqueología de Alta Montaña, se basa en la transferencia de calor a través de lo que sería un refrigerante secundario, que enfría una mezcla de alcoholes con agua para poder obtener una temperatura en transferencia de 30 grados bajo cero.

Se trata de un sistema innovador para museos, pero conocido en la industria de la alimentación. Las cápsulas tienen una modificación atmosférica importante para bajar la concentración de oxígeno y evitar la oxidación de los tejidos. Se tuvieron en cuenta todos los parámetros que inciden en la preservación, como la temperatura, la humedad, los rayos ultravioleta, los infrarrojos, la transferencia de materia y las condiciones microbiológicas adversas que pudiera producir la contaminación, o la generación de hongos o esporas en la superficie del cuerpo.

Invap es una compañía argentina de alta tecnología. Entre sus desarrollos más destacados figura el reactor nuclear vendido a Australia por un monto del orden de los 200 millones de dólares a través de una licitación internacional, ya finalizado en un 95%. También construyó tres satélites para estudios submarinos a los que incorporó un instrumento de medición de 210 millones de dólares, entre otros proyectos.

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