Menem hizo campaña en el acto de traspaso del correo

El Presidente aprovechó la concurrida ceremonia para apuntar que nada combate mejor la corrupción que las privatizaciones que efectuó su gobierno
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27 de agosto de 1997  

El grupo Macri-Galicia se hizo cargo ayer del Correo Argentino por los próximos 30 años, en una ceremonia que fue aprovechada por el presidente Menem para hacer campaña buscando rebatir las imputaciones que le achaca la oposición sobre la presunta falta de transparencia en el Gobierno.

"Con este proceso de privatización hemos aniquilado la corrupción estructural en la Argentina, aunque todavía queda una suerte de corrupción residual", dijo Menem en el colmado salón Eva Perón del Correo Argentino.

"La corrupción es un tema muy en boga a partir de la lógica oposición de algunos sectores de la comunidad. Pero los más corruptos son aquellos que hablan permanentemente de la corrupción y no hacen nada para combatirla. Esta, en cambio, es una forma de combatir la corrupción, transfiriendo al sector privado todo aquello que el Estado no puede manejar", puntualizó el jefe de Estado.

Francisco Macri, por su parte, titular del consorcio que se quedó con el Correo, habló "del desafío de convertirlo en una empresa moderna y eficiente", capaz de garantizar "empleo estable y bien remunerado para miles de ciudadanos".

Sin embargo, pocos minutos después, en diálogo con los periodistas, señaló que "ninguna empresa puede asegurar la estabilidad de todos sus empleados, a menos que su eficiencia lo justifique". Ante la pregunta de si va a haber despidos, Macri respondió con un "no, pero va a haber revisiones".

Unos 4000 de los 20.000 empleados actuales del Correo están ligados a la empresa por contratos recientes, sobre los cuales el concesionario dispone de seis meses para reconsiderarlos.

De todos modos, Francisco Macri evitó entrar en mayores precisiones y sólo apuntó al respecto que el "plan estratégico" para rediseñar la empresa será anunciado la semana próxima.

Recuerdos

En su encendida defensa de la privatización, Menem aprovechó para criticar a la oposición y, en tal sentido, se refirió la privatización de los servicios telefónicos con el objetivo de cuestionar la actitud "durísima e intransigente de muchos sectores de la comunidad que ahora se rasgan las vestiduras y pretenden asumir como propio este proceso de cambio que este gobierno puso en marcha en 1989".

Imágenes en la retina

"Tengo todavía en mi retina las imágenes de aquellas épocas, cuando en aquella tarea estaba encolumnada la ingeniera María Julia Alsogaray. A partir de una huelga de los telefónicos tuvieron que intervenir oficiales de las Fuerzas Armadas para que continuaran funcionando las comunicaciones en la Argentina", dijo.

"Los manifestantes utilizaban el gamexane para intentar que los hombres que se habían hecho cargo de estas tareas tan importantes dejaran de cumplir sus funciones, pero la firmeza del Gobierno pudo superar esos inconvenientes. Sin embargo, parecería que algunos perdieron la memoria sobre la verdadera odisea que era conseguir un teléfono en la Argentina", agregó.

Específicamente, en lo que se refiere al sector telecomunicaciones, el Presidente dijo que el Gobierno ya lleva "otorgadas más de mil licencias, desde operadores de radiomensajes hasta proveedores de Internet", e hizo hincapié en que "no hace falta entrar en detalles de cómo recibió este gobierno el corrreo.

"Mal que les pese a algunos, nuestro país se va convirtiendo en uno de los más prósperos del mundo. Si los inversores llegan al país permanentemente es porque los ha fascinado este proceso que está en marcha. Nadie hace filantropía con sus recursos. Nadie invierte si no tiene seguridad jurídica y la certeza de obtener una buena rentabilidad", enfatizó.

Club selecto

A todo esto, el secretario de Comunicaciones, Germán Kammerath, elogió fervorosamente la privatización y puntualizó que la Argentina forma junto con Nueva Zelanda y Holanda un "selecto club de países que privatizaron su correo oficial".

"Pero el único que le dio participación en las acciones a los empleados" es la Argentina, destacó.

El grupo que asume el control del correo por 30 años está liderado por las empresas Itron y Sideco, del Grupo Macri, y el Banco de Galicia, con el asesoramiento del correo británico.

La felicidad

Al ministro Roque Fernández se lo vio más que contento durante el transcurso de la ceremonia.

"Fue una privatización muy exitosa. Casi no tuvimos oposición y conseguimos 100 millones al año sin poner un peso", se escuchó decir al titular del Palacio de Hacienda. El consorcio pagará el canon semestral adelantado que asciende a 51.600 millones, monto que Economía utilizará para "cerrar" las cuentas del tercer trimestre. Ni los más optimistas asesores del Gobierno supusieron que las ofertas por el Correo superarían los 60 millones al año.

Mientras tanto, la felicidad tenía otros colores para famosos y no tanto, que aprovecharon la condición de tesorero del club Boca Juniors del flamante presidente del Correo Argentino, Orlando Salvestrini, para conversar del club de sus amores. Salvestrini sonrió pero no respondió a la pregunta de un hincha sobre si habría descuentos para los xeneizes.

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