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Romance campestre

En la tira que se estrenará hoy, a las 14.30, por Telefé, Juan Darthés interpreta a un polista exitoso que se enamora de una repartidora de pizza
Natalia Trzenko
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1 de diciembre de 2005  

El sol radiante brilla más que las luces de un moderno estudio de televisión. El césped, perfecto, es más mullido que la mejor alfombra que un canal pueda comprar. El escenario en el que transcurren las primeras imágenes de "Se dice amor", la telenovela que estrena hoy Telefé, a las 14.30, no se parece en nada a los decorados que suelen aparecer en las telenovelas. No hay aquí plantas de plástico ni puertas que no conducen a ningún lugar, mucho menos escaleras que terminan en el primer descanso. Sin embargo, nada más televisivo y de telenovela que la historia de ricos muy ricos y pobres muy pobres enamorados que protagonizan Juan Darthés y Eugenia Tobal.

En Pilar, en el campo de polo La Yunta, un grupo de jinetes practica sus golpes y nada parece fuera de lo normal. Hasta que, para las cámaras de televisión, los caballos deben repetir algún movimiento y entre los jinetes se distingue a más de un conocido actor. Allí está Darthés, vestido con el traje de trabajo de su nuevo personaje, Bautista Benegas. Camiseta con el nombre de su equipo, La Magdalena, botas de cuero, protectores de rodillas y la fina estampa de un jugador de polo. Un muy buen jugador de polo.

"Sé montar, pero no juego al polo y sin embargo me mandaron un handicap 10. Me armaron un ganador, un [Adolfo] Cambiasso. De todos modos, lo del deporte es parte del colorido, un lindo fondo para la historia. Pero la personalidad de este tipo no está definida por todo esto", dice con una sonrisa Darthés, mientras se toma un descanso entre escenas grabadas a caballo y a pleno sol del mediodía.

El, que en su último trabajo para la TV, "Culpable de este amor", era un psiquiatra que casi no salía de la ciudad, ahora será un hombre de campo perteneciente a una familia poderosa y distinguida manejada con mano de hierro por su padre, interpretado por Antonio Grimau. Y entre ellos, tan aristocráticos, se cruzará Noel Gutiérrez, el personaje con el que Eugenia Tobal estrenará el título de heroína de telenovela.

"El personaje de Eugenia representa la lucha de la gente con menos recursos y también es una reivindicación de la mujer, porque todas van para adelante, laburan, hacen lo que sea por sobrevivir. Y el papel que interpreta Millie [Stegman], Florencia Acevedo Díaz, es una víctima de la vida y de su familia. Fue el gran amor de Bautista que no se sabe toda la verdad sobre lo que pasó con ella", explica el protagonista.

El equipo que lideran Enrique Estevanez y Marcela Citterio, creadores de la exitosa "Amor en custodia", pensó esta historia para que fuera distinta de todos sus trabajos anteriores, pero sin alejarse de lo que ya es su marca registrada: una trama central con tantas paralelas como sea posible trazar. Y en cada una de ellas intentar abarcar a todas las generaciones que suelen integrar una familia tanto en la ficción como en la vida real (ver aparte). Así lo hicieron en "Amor en custodia" y antes en "Los buscas", para citar dos ejemplos de una forma de contar que suele necesitar grandes elencos. "Se dice amor" no es la excepción.

Del lado de los ricos y poderosos estarán los mencionados Darthés, Grimau y Stegman, además de Gerardo Romano, Segundo Cernadas, Silvia Kutica y Gigí Ruá, mientras que del otro lado del espectro de clases representado en la tira estarán Tobal, Alicia Zanca y Diego Olivera, madre y hermano de la chica que por amor se meterá en un mundo que desconoce.

Polo para todos

En estos días en que un deporte poco popular como el polo llegó a "ShowMatch", el más popular de los programas de televisión -gracias al auspicio de Marcelo Tinelli a La Dolfina, el equipo de Adolfo Cambiaso-, que el deporte llegue a las tiras de la tarde parece hasta adecuado. Pero no era así hace unos meses, cuando Citterio y Estevanez, todavía con la responsabilidad de escribir la segunda mitad de "Amor en custodia", se pusieron a pensar en qué vendría después del suceso que armaron con la coproducción de Telefé. La solución que encontraron para seguir adelante sin repetirse pero sin alejarse de lo que funcionó fue volver a la historia de amor más clásica. Casi el relato del príncipe azul y la pobre chica del pueblo, sólo que en este caso la chica es codiciada tanto por el heredero como por el rey y en lugar de andar a pie la chica tiene su motito de reparto de pizzas. Pero, más allá del cambio de ambiente, lo más fuerte de "Se dice amor" son sus personajes.

"Me gusta mucho la historia, más allá del tema del polo, que es casi un accidente en este personaje. Pero lo que me decidió por este proyecto fue que cuando leí el libro me di cuenta de que había más de un personaje que me hubiera gustado hacer. El mío me gusta mucho, pero no estaría mal hacer el villano. Además, con tan buen elenco tengo la garantía de que la gente va a tener muchas historias para ver, para engancharse. Por eso me parece coherente el título: «Se dice amor». Porque se mostrarán muchos tipos de amor: el bueno, el malo, el amor que da esperanza y muchos más", se entusiasma Darthés, que por lo pronto tendrá un comienzo con dos amores muy definidos. El que Bautista siente por su hija y por Florencia, la mujer de la que se alejó por un secreto que comenzará a plantearse desde el inicio de la tira.

Sin temor a la maldad

Entre personajes secundarios que se las traen, como el que interpretará Hilda Bernard, la matriarca de los Benegas, hasta el de Osvaldo Santoro, como el arribista Horacio García Pueyrredón, todos tendrán algo que ocultar y en muchos casos ejercerán sus maniobras sobre los que tienen más cerca, sus mal queridos seres queridos. Y quien llevará la delantera en eso de la intriga familiar será Octavio Benegas (Grimau), un hombre cuya mujer falleció joven y en extrañas circunstancias, que tiene una pésima relación con su hijo mayor, Bautista, y que suele relacionarse con mujeres de su clase, hasta que conozca a Noel (Tobal) y su mundo cambie para siempre. Junto con el de su hijo, por supuesto.

"Antonio [Grimau] es un malvado increíble, y yo creo que es así porque no le tiene miedo al malo. Hay gente que teme lanzarse y no se da cuenta de que el villano puede enganchar al público. Cuando estaba en «099, Central» hice un personaje bastante oscuro, Popeye. Era un tipo con un pasado jodido, de violencia que en un momento hasta le había pegado a su mujer y después la gente lo rescató. Y la verdad es que creo que pasó en gran parte porque no tuve miedo de hacerlo como era. Y el público te lo reconoce", cuenta Darthés, al tiempo que vuelve a subirse al caballo, literalmente, para la próxima escena.

Aunque nunca jugó al polo, lo cierto es que el mundo ecuestre no le resulta del todo desconocido al actor. Es que su papá en la vida real trabajó como domador de caballos, y así el hijo ahora tiene que aplicar las técnicas del padre para lidiar con sus coprotagonistas de cuatro patas. "Me encantan los caballos. Me parece que lo más importante de esta ambientación en el mundo del polo, más allá de aprender a jugar, que lleva muchos años, es que yo esté cómodo con los animales, con los peones, en el campo y la tranquilidad que tienen ahí", detalla el actor.

Está claro que el polista Bautista Benegas de Darthés tendrá sólo algunas características de los hombres dedicados a ese deporte. Costumbres que harán de él un personaje interesante, aunque no precisamente realista. Algo en lo que el actor ya tiene experiencia desde los tiempos de "Soy gitano", la tira en la que actores y autores crearon con éxito una versión muy libre de las familias de ese origen. "Todavía recibo afecto de parte de la comunidad gitana por Josemi. Y la verdad es que [Marcos] Carnevale, el autor, cada día inventaba algo más loco", recuerda Darthés con una sonrisa.

Si el objetivo de los autores de "Se dice amor" era mezclar las bucólicas imágenes del campo con el torbellino de las relaciones familiares de las clases poderosas, según su protagonista, antes de salir al aire la misión está cumplida. "En los guiones se nota que Marcela [Citterio] y Quique [Estevanez] se animan a ir a fondo con las historias. Y está bárbaro porque así es la vida", dice Darthés, que desde un costado de la cancha de polo, y vestido con el equipo entero que requiere este deporte, parece tan decidido como los autores a jugar por todos los puntos del campeonato de la telenovela.

Corazones otoñales

  • Gracias al afán de crear historias en las que el amor tiene tantos centros como personajes, no hay generación representada en "Se dice amor" que no tenga su romance asegurado. Así, la matriarca de la familia Benegas, Lorenza, dirigirá a los suyos con mano firme hasta que le tiemble el pulso cuando vuelva a su vida un antiguo amante, Danilo Murúa, interpretado por Duilio Marzio. Un hombre que se había acercado a ella por interés pero terminó enamorado. Y, para complicar o facilitar el encuentro, estará Vicenta, la confidente de Lorenza, papel a cargo de Perla Santalla. Así, tres excepcionales actores tendrán a su cargo la porción del romance otoñal en la tira que con su incorporación se permite tres grandes lujos.
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