Amoco Corp. se quedó con Bridas

Tras cuatro meses de negociaciones, la petrolera norteamericana se fusionó con la empresa de los Bulgheroni
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6 de septiembre de 1997  

Bridas Corporation, la petrolera de los hermanos Bulgheroni y Amoco Argentina Oil Company, filial local de una de las más importantes firmas norteamericanas de este sector, anunciaron oficialmente que se fusionarán para desarrollar una fuerte estrategia de negocios en América del Sur.

Tras una reñida y hermética negociación que se extendió a lo largo de los últimos meses y que operó desde Nueva York el Chase Manhattan Bank, Bridas encontró el socio adecuado para explorar y producir petróleo y gas.

En un plazo máximo de 30 días se firmará el acuerdo definitivo y quedará conformada una nueva empresa que aún no tiene nombre. En ella, Amoco tendrá el 60 por ciento del total accionario y el 40 por ciento restante le corresponderá a Bridas.

La nueva firma será la segunda compañía petrolera en importancia de la Argentina, después de YPF SA, por sus activos en el país, que se calcula llegarán a los 3000 millones de dólares.

Según señaló a La Nación Rodolfo Berisso, vicepresidente de planeamiento y finanzas de Bridas, las reservas certificadas de la nueva firma llegarían a 1300 millones de barriles equivalentes y la producción se calcula que será de 120.000 barriles equivalentes de petróleo por día.

Se incluyeron también en la operación los yacimientos que Bridas tiene en Perú, Bolivia, Brasil, Paraguay y Chile. Bridas sólo operará de manera independiente y bajo la conducción de Carlos Bulgheroni las riesgosas áreas que la firma tiene en Rusia y en Turkmenistán, donde el grupo actúa con suerte dudosa desde 1992.

Ni en Bridas ni en Amoco abundaron los detalles de la operación, como por ejemplo el dato fundamental: cuánto pagó finalmente Amoco. Una de las versiones indica que la cifra superaría los 1000 millones de dólares.

La primera intención de los Bulgheroni era encontrar un socio que se hiciera cargo del 45% de la compañía y mantener ellos el gerenciamiento, pero quienes participaron en la negociación (la francesa Total, el grupo anglo-holandés Shell y el consorcio formado por la española Repsol y Mobil, entre otras) habían ofertado por el 100 por ciento.

La nueva empresa se conformará con el personal de Amoco y Bridas, el directorio estará presidido por Alejandro Bulgheroni, quien en la petrolera de su familia se encargaba de las operaciones en la Argentina, en tanto que la designación del presidente ejecutivo, la persona responsable de concretar los negocios tras la fusión, está a cargo de Amoco, que aún debe definir quién ocupará el puesto.

Como parte de esta transacción, Bridas Corporation obtuvo una participación minoritaria en Amoco Bolivia Oil and Gas.

Deudas

La demora para concretar la operación no sólo se debió a un minucioso análisis del negocio sino a las controversias que el grupo mantiene con el Estado por alrededor de 1200 millones de dólares .

Javier Vinokurov, gerente de legales de Amoco, se negó a responder de qué manera se había acordado resolver ese tema. En Bridas señalaron que la petrolera "no tiene ningún juicio, sí alguna controversia de origen petrolero y tributario, y una deuda con Papel de Tucumán que ya fue cancelada", por lo que tanto Berisso como Mario Calafell Loza, asesor de la presidencia de Bridas, concluyeron en que "hay riesgo remoto".

Bridas tiene juicios cruzados con el Estado por un monto total del orden de los 1200 millones de dólares, según cálculos del Ministerio de Economía, y ese litigio fue colocado en situación de arbitraje por un decreto del Poder Ejecutivo en setiembre del año pasado.

El Estado demanda a los Bulgheroni por la incorrecta aplicación de diferimientos impositivos, avales caídos e impuestos impagos en Papel de Tucumán y por causas vinculadas con la liquidación del Banco de Interior y Buenos Aires.

Por su parte, el grupo Bridas certifica demandas por 800 millones contra el Estado nacional, por deudas con YPF y que el Estado asumió al momento de la privatización.

Análisis: Ambición regional

La fusión de Amoco y Bridas no es el primer movimiento de trascendencia dentro del sector energético local, y tampoco será el último ya que la Argentina se muestra como el trampolín al gran mercado brasileño, a punto de abrirse al mundo y al del Mercosur.

Así como las petroleras locales vislumbran esos negocios y se preparan para competir, las empresas extranjeras que aún no tienen una posición en la región parecen estar desesperadas por ingresar.

La española Repsol entró agresivamente en el mercado argentino, el año último, al comprar Astra.

Mobil, la petrolera norteamericana, que también está en pleno proceso de aumentar sus participaciones en la Argentina, acaba de compra la porción de Monument Oil en el yacimiento Sierra Chata, que desde el 7 de agosto último es uno de los exportadores de gas a Chile a través del gasoducto GasAndes.

El miércoles último, el millonario Richard Rainwater, dueño de la petrolera texana Pioneer Naturala Resources, compró en 1200 millones de dólares los activos de Chauvco, la petrolera canadiense que tenía el 60% de sus reservas en la Argentina.

Y los rumores de próximas compres, ventas y fusiones son cotidianas. Es que el mercado energético de América del Sur crece rápidamente y no espera a nadie. Chile y Brasil aumentan a diario la demanda industrial de gas natural, la alternativa más firme para generar energía eléctrica debido a la disponibilidad del fluido en la región y a que es menos contaminante.

Richard Flury, vicepresidente ejecutivo de Amoco Corp., definió como pocos los objetivos y la postura de las petroleras en este rincón del mundo: "Estamos combinando dos compañías energéticas altamente exitosas en la región para crear una entidad aún más fuerte que competirá agresivamente por oportunidades de crecimiento en el cono sur, uno de los mercados emergentes más atractivo".

Esta nueva empresa ocupará el segundo lugar dentro del mercado local al sumar los yacimientos de Amoco en el golfo San Jorge con los de Bridas en Aguada Pichana, Neuquén, los yacimientos de petróleo y gas de Tierra del Fuego, la valiosa área gasífera de Acambuco, en Salta, y el megayacimiento de gas Carina, en el mar Austral.

A Roberto Monti, vicepresidente ejecutivo de YPF, la firma número uno del país, le pareció interesante la fusión entre Bridas y Amoco con quien ahora "podremos generar nuevos y mejores negocios", dijo.

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