La Mona, nuevo CD y buenos amigos

Tocó con Cordera, Páez y Manu Chao
(0)
9 de diciembre de 2005  

CORDOBA.- "Llevo 40 años con el cuarteto y estoy bien de la «cucuza», del corazón y del alma. Esta es la cuarta generación de cordobeses a los que hago bailar y espiritualmente me siento bárbaro", dice Carlos "la Mona" Jiménez.

Y para celebrar, lanzó su disco número 73, estrenó su propio sello discográfico y tuvo una visita estelar. En la presentación de "Trilogía - 1º acto", que se realizó en la última madrugada en el Complejo Forja de esta ciudad, actuó Manu Chao (ver recuadro). El icono del rock mestizo no participó en la grabación de este nuevo disco de "la Mona" por problemas de agenda, pero viajó especialmente para cantar un tema en vivo y también estará en alguno de los dos discos próximos que completarán la trilogía.

En este primer trabajo de la serie, en cambio, sí figuran otros dos amigos de Jiménez: Gustavo Cordera y Fito Páez, que cantan "El federal" y "El beso", respectivamente. En ambos casos, se trató de un "intercambio de gentilezas". La Mona ya grabó un tema para "Tetosterona", el último disco de la Bersuit, y para Páez realizará un trabajo muy especial: participará en la película que el músico rosarino rodará en Córdoba en febrero próximo y lo hará "con un papel que se las trae".

Feliz con su flamante disco y su sello nuevo, la Mona asegura que en los próximos dos trabajos también habrá amigos destacados en otros géneros."Entre los extranjeros, figuran desde Manu hasta Sabina. Y hay otros, pero decirlo ahora sería romper la magia”, dice el cuartetero, divertido con la idea de guardar el secreto y a la vez muerto de ganas de dar la noticia.

“También estará Andrés Calamaro y habrá dos mujeres invitadas, una argentina y otra extranjera”, agrega con picardía, disfrutando de la intriga de los periodistas que asistieron a la conferencia de prensa.

La Mona llegó al lugar del encuentro en su estrafalario camión color verde limón, que compró por 1500 pesos en un desarmadero y que recicló durante un año y medio hasta dejarlo impecable. “Estoy feliz, pasé seis meses encerrado grabando este disco y está buenísimo”, dice entusiasmado, al tiempo que muestra orgulloso la gráfica del nuevo trabajo, donde aparece una foto suya haciendo uno de sus clásicos gestos con las manos.

“Es el símbolo del sida y es un gesto social”, explica, refiriéndose al símbolo que dibuja con los dedos en la foto que le sacó Gaby Herbstein para el calendario 2006 de la Fundación Huésped y que él aprovechó para la tapa.

El disco también incluye un póster de La Mona, que en el reverso tiene las letras de todas las canciones, más fotos de bailes multitudinarios de cuarteto y algunas imágenes históricas del músico como integrante del Cuarteto Berna (1967) y del Cuarteto de Oro (1978).

Violencia es ser pobre

Esta primera parte de la trilogía fue grabada, mezclada y masterizada “en la cueva de la Mona”, con producción artística del propio Jiménez; la producción ejecutiva de Juana, su ex mujer, y el aporte de sus hijas “Las Jiménez”, que desde hace algunos años le diseñan el vestuario.

Las canciones reivindican el género y tienen un mensaje claro para aquellos que son de otro palo. “Cuartetizado” es un claro homenaje al tunga/tunga, mientras que “Ilegal” constituye una defensa frente a las críticas que sistemáticamente recibe el cuarteto por la violencia que a veces se desata en los bailes.

La Mona siempre dice que los mismos episodios se repiten en los recitales de rock o en las canchas de fútbol, y además ahora canta que “la violencia viene con el hambre y la necesidad”. En ese sentido, pide que se respete su derecho a cantar sin que se lo señale como “culpable de los males de la sociedad”. También reivindica el cuarteto en “El sacudón”, donde aclara que su música “es una nueva tentación / aquí no hay droga ni alcohol / es un ritmo apasionado...”.

Las letras no son casuales. En septiembre último, después de los serios incidentes registrados al finalizar un baile que se realizó en Forja, la Mona amenazó con dejar de actuar en Córdoba y criticó la actuación de la policía en sus recitales. “Estoy pensando seriamente en retirarme, porque están pasando cosas muy feas. Prefiero cuidarles el pellejo a los pibes”, sostuvo en declaraciones a la FM Radio Popular. También dijo que estaba desilusionado con lo que pasaba y cuestionó que el cuarteto siempre fuera el blanco de todas las acusaciones. “Estoy podrido. Y si me tengo que retirar, me retiro”, amenazó en esos días.

Cuando la bronca pasó, admitió que seguirá en carrera hasta que la gente disponga lo contrario e incluso pidió disculpas por algún exabrupto. Sin embargo, aprovechó este nuevo disco para redoblar su prédica en defensa del cuarteto y de su público, al que llama “el pueblo”.

Mona records

El nuevo disco, además, tiene un pequeño logotipo con el perfil de Jiménez haciendo su clásico gesto con la mano, y abajo dice: “Mona Records”. Es el icono de su nuevo sello, que le permite editar su trabajo y venderlo a $ 12,90, un precio accesible con el que pretende evitar la piratería. “Con las multinacionales ya no trabajo; nosotros le cantamos al pueblo”, repite el músico desde hace más de un año.

La Mona ya había intentado, en su trabajo anterior, zafar del circuito de las discográficas y editó un disco que costaba sólo siete pesos y se vendía en una cadena de supermercados. Pero esa fórmula tampoco resultó, así que ahora trabaja en exclusiva con una disquería mayorista de esta ciudad. Con el sello propio también editará a otros artistas, y comenzará con la grabación de un grupo de chicas que hacen cumbia –llamado Qué Las Parió– que integra su hija Lorena.

A los 54 años y con casi 40 de carrera, Juan Carlos Jiménez Rufino ya es una marca registrada. Por eso la Mona se da casi todos los gustos: lanza su nuevo disco a un precio promocional, bate el récord en el primer día de venta (dicen que colocó 30 mil copias), les pone fecha a los próximos trabajos (junio y noviembre de 2006) y comparte su show con Manu Chao, a quien conoció durante la producción de una tapa para la revista Rolling Stone. El resto sucedió en Forja cuando el sacudón del cuarteto comenzó a sonar.

Una gran fiesta en paz

CORDOBA.– En una fiesta multitudinaria, con unos 15 mil fanáticos enfervorizados que lo idolatraron, el cuartetero “más famoso” de Córdoba, Carlos “la Mona” Jiménez, hizo la presentación en público de su disco 73, “Trilogía - 1° acto”, que tuvo como invitado de lujo al rockero Manu Chao, con quien grabará en la segunda parte de la serie.

Las instalaciones del complejo Forja –que décadas atrás fue el centro industrial de producción del material rodante de ferrocarriles y que hoy es un gran centro de convenciones– se vieron desbordadas en su capacidad como claro ejemplo del poder de convocatoria que tiene el cantante cordobés. El plato fuerte que produjo el estallido de euforia de la multitud ocurrió alrededor de la 1 de ayer cuando la Mona incursionó sobre el escenario y presentó a su invitado especial, Manu Chao.

Las chicas y los muchachos, por igual, demostraron su alegría con gritos y cánticos de adhesión, todo en paz. Esa demostración aventó todos los temores y prejuicios de quienes consideran que el fenómeno cuartetero es sinónimo de violencia. El comportamiento del público fue perfecto, sin que debieran lamentarse episodios desagradables.

“Es un honor. Es inolvidable para mí”, manifestó Manu Chao al saltar al escenario donde, junto con la Mona, cantó “El ilegal”, una canción que habla sobre la marginalidad.

En las horas previas al show, el rockero ensayó y grabó “El ilegal” y “Mujer golpeada”, que formarán parte de la segunda pieza de la “Trilogía”, que saldría a la venta a mediados del año próximo y en la que también intervendrán otros artistas de renombre.

Manu Chao comentó que conoció la música del cordobés en Barcelona (España) porque allí hay muchos cordobeses emigrantes “que pinchan sus temas en fiestas”.

“Quedé prendido del ritmo, de la energía y, ya en Córdoba, descubrí la dimensión social” de Jiménez, manifestó el cantante, visiblemente conmovido por la emocionante experiencia vivida en el show de Forja.

También cantó junto a la Mona, la Pepa Brizuela, voz del grupo cuartetero La Barra, una banda cordobesa que también tiene una fuerte inserción en el ambiente popular. El recital continuó hasta pasadas las 4 de ayer, ya con el monopolio absoluto de la Mona.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?