Los kirchneristas hacen cola para criticar al ex canciller

Lo acusan de actuar de acuerdo con sus "intereses personales"
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9 de diciembre de 2005  

Hay un nuevo deporte entre los dirigentes que quieren garantizarse la estima del presidente Néstor Kirchner: pegarle a Rafael Bielsa.

Diputados, senadores, funcionarios y piqueteros corrieron a ganar espacio en los medios casi desde el mismo momento en que se conoció que el ex canciller al final desistiría de convertirse en el próximo embajador argentino en Francia.

Pocas veces en esta gestión se vio semejante tiroteo de adjetivos despectivos surgidos desde el oficialismo a un hombre del mismo sector. "Mamarracho", "penoso", "lamentable", "inentendible" fueron algunas de las palabras a las que recurrieron los fieles kirchneristas. Todo ocurrió una vez que desde la Casa Rosada circuló la versión de que el Presidente estaba muy enojado con Bielsa por haber rechazado el ofrecimiento un día después de anunciar en una conferencia de prensa que lo aceptaba.

Uno de los primeros en anotarse fue el piquetero oficialista Luis D´Elía, que espera la confirmación de su nombramiento en una secretaría de Estado. "Tendría que haber aceptado independientemente de los costos personales que eso le generara. Es como nos decían nuestras mamás y las maestras cuando íbamos a la escuela y hacíamos algo que quedaba feo: un mamarracho", dijo.

Un concepto parecido usó el diputado Osvaldo Nemirovsci. Dijo que le resultaba inentendible la actitud de Bielsa: "No entiendo; yo había analizado las ventajas de contar con un hombre de la capacidad intelectual de Bielsa en la embajada de Francia, aun a riesgo del costo político que significaba la renuncia a su banca". Un día antes de la sorpresiva decisión del ex canciller, Nemirovsci había ganado la carrera por ser el primer kirchnerista que celebraba la nominación de Bielsa para ir a París.

Para el senador nacional Miguel Angel Pichetto, jefe del bloque del Frente para la Victoria, lo que hizo Bielsa fue "lamentable".

Lo explicó así: "Era importante para el país que él asumiera ese cargo, y tenía un compromiso con el Presidente y con su gobierno que no podía desandar por comentarios que son lo que yo denomino la opinión publicada".

Cuestión de "convicciones"

Pichetto, ex militante de la causa de Carlos Menem, amplió sus críticas al ex canciller: "Creo que se necesita gente que tenga convicción y que acepte y se banque las cuestiones que sean motivo de discusión y opinión. La manera de actuar es con firmeza. Bielsa renuncia priorizando su interés personal. Me parece lamentable".

Esa misma palabra usó el diputado José María Díaz Bancalari, jefe del bloque del peronismo bonaerense. Incluso fue más allá y logró instalar la idea de que la Cámara baja podría rechazar la jura de Bielsa como legislador.

Aunque representa en el Congreso a los seguidores de Eduardo Duhalde y en octubre enfrentó al Frente para la Victoria desde la lista del ex presidente, Díaz Bancalari retomó su amistad personal con Kirchner apenas pasadas las elecciones, por lo cual sus críticas se interpretaron como parte de la ofensiva oficialista.

El jefe del bloque kirchnerista en Diputados, Agustín Rossi, trató ayer de enmendar las declaraciones comprensivas con Bielsa que había difundido la noche anterior. "Yo no comparto la decisión de la renuncia después de haber involucrado al Gobierno en el marco de las relaciones internacionales. No comparto hacer una renuncia desde el punto de vista personal; yo no lo hubiese hecho", dijo Rossi a la prensa santafecina.

Y amplió: "Bielsa quería seguir ligado a las políticas exteriores, y por eso el Gobierno conjugó su pretensión con la idea de reforzar la relación con Francia". Sugirió así que era cierta la versión que dejó trascender la Casa Rosada respecto de que el propio Bielsa había pedido ir a la embajada.

También Miguel Bonasso, del bloque kirchnerista Convergencia, participó de la demonización de Bielsa. Calificó como "penoso" el episodio y advirtió: "Políticamente, uno tiene que estar muy definido. Si dice: «Voy a respetar la decisión popular y voy a jurar como diputado», uno va y jura".

Desde la provincia de Buenos Aires, el ministro de Gobierno, Florencio Randazzo, se había sumado pronto, la noche del miércoles, al coro de críticas. Dijo que los que integran el Frente para la Victoria se deben "a las decisiones del Presidente".

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