Silva campeón: "Soy el hombre más feliz del mundo"

El piloto del Chaco logró el título de la popular categoría en el trazado sureño, donde llegó 10°; todavía no conoce a su segundo hijo, Juan Bautista, que nació hace diez días en Resistencia y mañana lo verá por primera vez, cuando vuelva a su tierra natal
Roberto Berasategui
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12 de diciembre de 2005  

RIO GALLEGOS, Santa Cruz.– Se mostró cauto, casi como durante toda la temporada, que dominó con contundencia, pero no pronunció palabras de arrogancia. El objetivo ya estaba conseguido. Un periodista de su Chaco natal, el único aquí de esa provincia, le acercó un celular. Su rostro cambió; intentó contener la emoción, aunque las imágenes de su vida pasaron como un flash delante de él. Del otro lado de la línea estaba doña Graciela, madre del flamante campeón del Turismo Carretera, Juan Manuel Silva.

Le confesó la angustia y la alegría originadas en cada paso de su campaña deportiva, hasta que la algarabía desbordó en la casa de Resistencia, donde amigos y familiares colmaron su domicilio tras la caída de la bandera a cuadros. Silva, campeón.

Uno de los logros más importantes para la historia deportiva de los chaqueños. Y el propio protagonista, en la otra punta del país, a más de 3600 kilómetros, comenzaba a tomar noción del significado para él y para su gente.

“Soy el hombre más feliz del mundo. Supongo que a medida que pasen los días me daré cuenta de la importancia de este resultado. En realidad, me sentí campeón ayer (por el sábado). Ahora no voy a mentir. Después de la clasificación supe que era imposible perder la corona”, explicó el piloto de Ford, que celebró la conquista al ubicarse décimo en la última fecha de la temporada, disputada en el autódromo de Río Gallegos.

A cada rato le dedicaba el título a su equipo. Al grupo de gente que realizó “sacrificios”, según el nuevo monarca, sacrificios que él también padeció y padece aún. Hace diez días, cuando viajó a General Roca para competir en el TC 2000 (donde ganó con un Honda), nació su segundo hijo, Juan Bautista, a quien todavía no conoce porque tras esa prueba ensayó en Olavarría con el Turismo Carretera antes de emprender el viaje rumbo al sur argentino.

“Este campeonato tiene muchas claves. Primero, el grupo que se formó. Un team totalmente nuevo, creado hace dos años y medio, con gente muy capaz y dedicada a esta pasión, que de inmediato logró un subcampeonato, en 2004, y se fortaleció para conseguir el número 1”, indicó Silva, que mañana viajará por la tarde a Chaco, para celebrar con su familia.

Acompañado por su padre, Manuel (más conocido como Jackie, por su parecido con el piloto de Fórmula 1 Stewart, cuando era joven), explicó: “Hay una realidad que no debe ocultarse. Protagonistas como Ortelli, el «Gurí» Martínez, Fontana y Ledesma tuvieron una temporada muy irregular. Pero al margen, contamos con un Falcon muy rendidor, que no mostró fisuras a lo largo del año. Creo que la carrera de Olavarría fue el gran espaldarazo para buscar el título con mayor confianza”.

En medio de los festejos, el chaqueño mostró tener los pies sobre la tierra: “No me falta nada, sólo ahora disfruto del automovilismo, porque me tomo las cosas de otra manera. El título no me cambia la vida. El lunes deberé trabajar como siempre. Lo más importante es mantener una regularidad y una conducta. Los títulos se pueden ganar o perder”.

Ayer mostró tranquilidad. Se cambió la ropa mientras se disputaba la segunda serie, salió a la pista y con el título casi en el bolsillo, se quedó en los boxes posando para las cámaras de fotos de los aficionados y firmando autógrafos. Recibió la visita de los colegas, que lo saludaban por adelantado, aunque faltaba la final (en la que Rafael Verna debía ganar tras largar 21° y Silva no sumar puntos) para llevarse un título que en la práctica estaba asegurado.

El público sureño fue muy respetuoso. No se produjeron los acostumbrados tumultos en los boxes y respetaron las indicaciones de los controles, algo que parece lógico, pero que en la mayoría de los autódromos del país se pasa por alto.

Más allá del aspecto mecánico, lo más importante para Silva fue lo psicológico. Un piloto que suele dejarse llevar por los vaivenes del estado de ánimo, se fortaleció y mantuvo una mentalidad firme ante las presiones: “Para mí fue fundamental concentrarme y mantenerme fuera de los problemas. Me sentí útil para el equipo, trabajamos a gusto y acá están los resultados”.

Juan Manuel Silva es el nuevo campeón del Turismo Carretera. El chaqueño, que cada seis años festeja un título nacional (monarca de la Fórmula Renault en 1993 y del Turismo Competición 2000 en 1999), tendrá tiempo para tomar dimensión de su nueva obra, aquella que soñaba cuando su padre, el mismo que lo abrazó con el alma en el podio patagónico, le mostraba la cara más férrea en los viajes de regreso a la casa del Norte, tras algún error en las pistas de sus recordadas categorías zonales.

En la historia

Juan Manuel Silva logró su primer título en el Turismo Carretera, categoría en la que marcó dos logros importantes en la historia. El chaqueño fue uno de los cinco pilotos en triunfar en el día de su debut en la categoría: el 23 de agosto de 1998, en La Plata, característica que se asemeja a las logradas por Angel lo Valvo, Jorge Recalde, Ernesto Bessone y Guillermo Ortelli. Además, se impuso en una carrera que es cara a los sentimientos de los dirigentes teceístas: la denominada carrera número 1000, disputada el 5 de octubre de 2003 en Paraná.

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