Suscriptor digital

Un equipo particular

El JP Racing fue creado por un empresario que auspiciaba en el automovilismo
(0)
12 de diciembre de 2005  

RIO GALLEGOS (De un enviado especial).– “Yo era hincha de Independiente y de Ford. Y seguía a Walter Hernández. Mi amigo Roberto Rivas, piloto del TC Pista, fue asaltado, lo balearon y perdió la vista. Yo le había prometido que si salvaba su vida iba a comprar un auto de TC. Y finalmente lo hice. Me junté con Walter Alifraco y en 2003 tuvimos un equipo propio. El equipo se llama JP Racing porque es la sigla del nombre de la empresa de mi suegro, Jeluz, y el apellido del principal cliente de la compañía familiar, José María Paredes. En poco tiempo tratamos de reunir a gente idónea. Fue por ello que se agregaron Alberto Canapino, chasista; Jorge Kissling, director deportivo; Johnny Laborito, motorista; Jorge Alifraco, jefe de mecánicos, y Juan Manuel Silva, el piloto”, explicó Gustavo Lema, máximo responsable del equipo que alcanzó la gloria con la corona obtenida junto con el piloto chaqueño.

“Tengo 33 años y cuando empecé en esto creí que era todo muy fácil. Hasta que los pequeños detalles ubicaron las cosas en su lugar y supimos que sin trabajo y esfuerzo no se conseguía nada”, admitió.

El chasista Alberto Canapino, que fue campeón en el TC con Juan María Traverso, en 1995 y en 1996, y con Guillermo Ortelli, en 1998 y en 2002, comentó la importancia que le da a esta nueva corona: “Esta conquista es distinta para mí porque se logró con Ford. Mis anteriores títulos fueron con Chevrolet”.

Sobre la actuación de Silva, Canapino expresó: “Creo que la clave estuvo en la regularidad y en la fortaleza del piloto. Eso fue muy importante”.

Jorge Kissling, jefe deportivo, muy arraigado al desarrollo de los monopostos en la Argentina, admitió que nunca había pensado que iba a conquistar un título de Turismo Carretera. “Es cierto, nunca me lo imaginé”, confesó. Es que la categoría le había dado un cachetazo feroz: la muerte de su hermano, Jorge, en la Vuelta de Lobería, en 1968. “En 2004 tuvimos un muy buen auto y logró tal desarrollo que demostraba rápidamente cada cambio que le efectuábamos.”

El motorista Johnny Laborito, oriundo de Dolores, provincia de Buenos Aires, defendió su título personal, ya que el año último había logrado la corona de la mano del Gurí Omar Martínez. “En casi 30 años de trabajo conseguí los dos títulos en el TC de manera seguida. Yo los tomo de la misma forma, con la responsabilidad de mejorar lo que hago día a día.”

Laborito debutó en el TC en 1978 y heredó la pasión y el oficio de su padre, el prestigioso preparador Roque, que fue el primero en instalarle un motor F.100 a un modelo Falcon.

  • Reconocimiento de Verna

    "Felicito a Silva por el título. Nosotros hicimos las cosas lo mejor posible. Mi equipo fue fabuloso, ya que en casi todas las carreras metió sus tres autos en los primeros diez lugares", dijo Rafael Verna, el subcampeón, que destacó la limpieza en la lucha por la corona en todo momento.
  • ADEMÁS
    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?