Regresa otro hijo pródigo

El director argentino vino para poner "Afectos compartidos"
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29 de diciembre de 2005  

"En Lima pude demostrarme a mí mismo que podía y ahora vuelvo." La frase pertenece al actor y director Osvaldo Cattone, que hace 34 años que reside en Perú. Y es cierto, ahora regresa a Buenos Aires y, después de tanto tiempo, lo hace para dirigir una comedia en el Multiteatro. Su reencuentro con Buenos Aires no es a medias tintas. Estrenará en la calle Corrientes junto a Analía Gadé y Nati Mistral. La obra en cuestión se llama "Afectos compartidos" y pertenece a otro argentino Carlos Furnaro.

En los años 70, Cattone dejó Buenos Aires contratado en Perú para realizar una tira. Venía de participar en dos éxitos, uno teatral -"Las mariposas son libres", junto a Susana Giménez- y otro televisivo -"Nino", protagonizado entonces por Enzo Viena-. En Lima alcanzó de inmediato logros inesperados. Tanto que al poco tiempo de llegar alquiló una sala -un viejo cine al que compara con el desaparecido teatro Odeón o el Lola Membrives-, formó su compañía y, tres años después, estuvo en posición de comprar el teatro. Ese es su máximo centro de operaciones y, sin dudas, su máximo sueño concretado.

"Vivo en Lima porque ahí se dio -cuenta Cattone-; no fue una opción, sino una serie de casualidades que hicieron que mi nido se construyera ahí. Era un momento muy difícil de mi vida: un divorcio, falta de trabajo. Me reconocieron por mi trabajo en una novela y me llevaron. De pronto vi que en Lima el teatro estaba en pañales y yo había mamado el teatro de Buenos Aires y estaba formado en Europa (en la Academia Nacional de Arte Dramático Silvio D´Amico, de Roma), entonces qué podía hacer: me sentí un pionero, di el puntapié inicial y fui aceptado. Y para un muchacho de treinta y pico de años era un orgullo. Me sentí engreído, mimado, querido."

"En Lima logré un nombre. Cuando se dice teatro se dice Cattone. Te lo digo sin vanidad, es una realidad muy fácil de comprobar", explica el artista, quien desde el comienzo de la entrevista aclara que es muy verborrágico. Y en verdad lo es. No para de hablar. Sus recuerdos van y vienen. Sus historias están cargadas de teatralidad y su mundo privado parece extrañado porque, de buenas a primeras, está en Buenos Aires y él ama esta ciudad y a su teatro y a sus artistas y no lo oculta. Cuenta que en el último tiempo se ha emocionado viendo actuar a Pepe Soriano en "Esperando al Sr. Green", viendo "nuevamente brillar" a Carlos Perciavalle y hasta observando la platea del teatro San Martín aplaudiendo de pie a Alfredo Alcón.

Osvaldo Cattone -quien en la Argentina había formado parte de las compañías de Luis Arata, Olinda Bozán, Luisa Vehil, Esteban Serrador y también de la Comedia Nacional- dice convencido que "si bien se ha terminado el teatro de divos, porque ahora los teatros son más de equipo, el nivel teatral en este país sigue siendo alto. La Argentina es un territorio que continuamente renace de sus cenizas. Se hunde, se hunde, se hunde y no sé por qué misterio extraordinario -debe ser por los argentinos- renace".

Y en verdad es difícil creer que no sepa por qué. El pertenece a una generación particular. La que en los años 70 se diversificó por América latina provocando la teatralidad de diferentes comunidades. Lo hicieron, entre otros, Fanny Mikey en Colombia, María Escudero en Ecuador, Carlos Giménez en Venezuela y el mismo Cattone en Perú. Entonces la historia no era fácil, pero todos ellos lograron expresarse fuera de las fronteras de su país y hasta potenciaron el arte en los otros. "Había también una razón política en aquella época -recuerda el actor-. Se empezaba a vivir muy mal en Buenos Aires. Todos nosotros nos hemos conectado mucho afuera y cada uno ha realizado una labor intensa, a veces titánica como la que aún concreta Fanny en Bogotá."

Lo más importante en la vida de este hombre quizá y, no le molesta confesarlo: "He dejado de esperar el llamado telefónico del productor que si tiene ganas me llama para hacer una telenovela o una obra. Y, a lo mejor, el teléfono no suena en dos años y no trabajo. Llegué a un país que me abrió las puertas, allí realizo una labor coherente y continuada. Allí pude invitar y dirigir a Norma Aleandro, Susana Rinaldi, China Zorrilla, Amelia Bence, Eva Franco, María Rosa Gallo, Inda Ledesma. Allí también puedo tener una casa grande, con piscina y cancha de tenis, y sentirme un magnate. Entonces ése es mi país".

Y ahí además ha dirigido cerca de noventa títulos de la dramaturgia clásica y contemporánea. Entre sus últimas producciones figuran "Justo en lo mejor de mi vida", de Alicia Muñoz, y "Afectos compartidos", de Furnaro, texto que ahora volverá a llevar a escena en Buenos Aires.

"La vida es para ser feliz, eso nos debería pasar a todos", afirma Cattone en voz bien alta, mientras firma la dedicatoria de su última novela publicada por Alfaguara, "Mirar sin verte".

Encuentro con el texto

La relación de Osvaldo Cattone con "Afectos compartidos", la pieza de Carlos Furnaro, ha sido muy especial. Un día, acomodando un cajón de su escritorio, encontró el material, lo leyó y decidió hacerlo. Según afirma, su lectura le produjo una "gran conmoción". Fue a su teatro, cambió la programación que estaba por comenzar a ensayar y le puso el cuerpo a esta historia de dos mujeres mayores que se reencuentran después de 50 años y, mientras van desandando sus vidas, el espectador podrá comprobar que en esa relación el amor y el odio van de la mano.

El estreno en Lima fue un gran éxito y Furnaro le prometió al director que si la montaba en Buenos Aires él sería responsable de la puesta. El proyecto se concretó ahora y las expectativas son muchas: Cattone retoma su carrera teatral en la Argentina después de 34 años; Analía Gadé y Nati Mistral estarán por primera vez juntas en un escenario. Ya está previsto que el espectáculo se presente en Madrid durante el otoño europeo.

La obra, además, se estrenará en la próxima temporada en México y probablemente la estrene, también, Fernanda Montenegro en Brasil.

Entre el estreno porteño y la reposición madrileña, Osvaldo Cattone regresará a Lima para montar "El país de mamá", una nueva obra de Alicia Muñoz.

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