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El banco dice que analizará caso por caso con sus clientes

Abogados advierten que pueden reclamar todo lo depositado
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15 de enero de 2006  

El Banco Río informó que analizará con cada uno de los clientes a los que les vaciaron sus cajas de seguridad si corresponde restituirles el dinero, pero advirtió que una cláusula del contrato del alquiler de los cofres le permite cubrir lo sustraído hasta 50.000 dólares si correspondiera.

No obstante, abogados expertos en demandas por robos de cajas de seguridad advirtieron que la entidades bancarias son responsables del total de lo depositado en la bóveda y que deben responder por ello y por el daño moral y psicológico derivado del robo. De hecho, la justicia comercial respalda esta idea con más de 80 clientes de cajas de seguridad robadas que ganaron sus juicios a bancos. No obstante, el cliente debe probar, mediante indicios coherentes y fundados, qué es lo que tenía depositado.

El Banco Río informó ayer que 145 de las 408 cajas de seguridad de su sucursal Acasusso fueron saqueadas. Unos 90 damnificados se presentaron hasta ayer en el banco para interiorizarse sobre sus bienes y se entrevistaron con funcionarios de la entidad. Unos treinta de ellos elaboraron una manifestación de lo que tenían en los cofres. Hoy la sucursal abrirá de 10 a 18 para recibir a los restantes clientes.

El banco informó que el contrato de alquiler de cajas de seguridad establece en la cláusula segunda que el locatario no puede tener bienes por más de 50.000 dólares y que si supera esa cifra lo que deposite queda bajo su exclusiva responsabilidad. "El banco va aceptar su responsabilidad hasta 50.000 dólares sobre un análisis caso por caso", dijo a LA NACION Juan Pablo Franco, vocero de la entidad financiera.

No obstante, la abogada Nydia Zingman de Domínguez, profesora de la Facultad de Derecho de la UBA y una de las pioneras en estas demandas, advirtió que los clientes tienen derecho a reclamar más allá del contrato que firmaron. "En el contrato un cliente paga por una caja y un servicio de seguridad activa, que significa eficiente. Si el cliente no paga, le cierran la caja y si el banco no da el servicio, es responsable por lo que le falte al cliente", explicó la letrada.

La jurisprudencia señala que el cliente debe aportar indicios para probar lo que guardaba. Por ejemplo, fotos de las joyas que guardaba, escrituras, o testigos que prueben que tenía depositado un dinero para concretar un negocio futuro o papeles que acrediten que planeaba un viaje.

La abogada dijo que "cuando no se cumplió el contrato, la cláusula que fija un tope indemnizatorio es nula".

-¿Aun cuando el banco cumpla con la normativa de seguridad?

-Sí, porque la seguridad debe ser activa, como resultado. Cuando hay boqueteros, falló la seguridad activa.

La abogada dijo que en caso de que hubiera depositado dinero no declarado al fisco, la Justicia ya determinó que lo que se discute en el proceso es si existía la plata y no si se tributó por ella.

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