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Calculan en unos US$ 25 millones el monto del botín

Buscan al dueño del gomón y del motor
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23 de enero de 2006  

La mera proyección del eventual perjuicio sufrido por una mínima porción de víctimas del espectacular robo en el Banco Río de Acassuso sugiere que el monto de lo sustraído por los asaltantes de las 145 cajas de seguridad saqueadas triplica con holgura los 7 millones de dólares que tanto funcionarios de la entidad como investigadores policiales han calculado.

"Calcúlele unos 25 millones de dólares", sugirió a LA NACION una calificada fuente de la causa. Puso como base de su presunción el caso de cuatro damnificados que hicieron denuncias en el banco; lo que dijeron haber perdido suma más de 700.000 dólares.

Hay incluso valores y elementos sustraídos cuyo valor monetario aún no ha sido calculado.

Por ejemplo, entre las víctimas del robo figura la mujer de Ernesto Sabato, Elvira González Fraga. Allegados al matrimonio confirmaron a LA NACION que en el robo del viernes 13 del actual desaparecieron manuscritos del escritor.

Hay, además, personas a las que el asalto dejó en una dramática situación: damnificados que guardaban dinero para viajar a los Estados Unidos por enfermedad; una familia que planeaba ir a Europa a reencontrarse con los suyos luego de 25 años, y gente que guardaba plata de otros inversionistas para emprendimientos inmobiliarios. También, dos que ya habían firmado un boleto de compraventa de una propiedad y que guardaban en las cajas la plata para saldar la cuenta a la hora de la escritura, y una persona que iba a saldar una hipoteca, confió a LA NACION la abogada de algunos de ellos, Nydia Zingman de Domínguez.

Ajenos a la discusión de a cuánto asciende lo robado (controversia centrada, especialmente, en cuánto reclaman los damnificados y cuánto pretende reconocerles el banco), los investigadores del caso siguen reconstruyendo, poco a poco, el camino de escape que recorrieron los delincuentes desde su hasta ahora inalterado éxito en el golpe.

Identificaciones

Al cierre de esta edición, fuentes policiales confiaron a LA NACION que se rastreaban los datos de propiedad del gomón y del motor fuera de borda presuntamente utilizados por la banda que dio el gran golpe para llegar a identificar positivamente a sus integrantes. Creen, de hecho, que en las próximas horas podrían lograr avances significativos en la causa.

Como publicó LA NACION en su edición de anteayer, el motor fue hallado bajo una alcantarilla situada en Dardo Rocha y Tres Sargentos, en San Isidro. A metros de allí hay una casa que el viernes fue allanada, y de donde la policía dijo haber secuestrado elementos de valor para la causa (ver aparte). Igualmente, no se había hallado en la casa ningún túnel que llevara al ducto pluvial usado por los asaltantes para escapar,

Mientras un grupo de detectives intentaba establecer con precisión quién es el propietario del chalet situado frente al Hipódromo de San Isidro, y quiénes lo ocuparon en los últimos meses, otro equipo afinaba la búsqueda de los autores del hecho sobre la base de las filmaciones del banco y de los datos de propiedad del gomón y del motor fuera de borda que presuntamente propulsaba esa embarcación y que fue hallado, precisamente, a metros de aquella casa.

Al respecto, fuentes de la causa dijeron que los indicios de esa línea de investigación refuerzan la teoría de la presunta participación de agentes de inteligencia y de fuerzas de seguridad o militares.

Desmentida de Alejandro Fantino

  • Una versión que circuló durante el fin de semana indicaba que el conductor televisivo y relator de fútbol Alejandro Fantino era uno de los damnificados por el robo de las cajas de seguridad del Banco Río, de Acassuso. Al cierre de esta edición, LA NACION pudo comunicarse con Fantino, que negó enfáticamente la versión. El conductor del programa "Mar de fondo", que se emite por TyC Sports, dijo que, si bien es cliente de Banco Río desde hace varios años (para cuya entidad protagonizó incluso una publicidad de seguros), no posee bienes, valores ni dinero en cajas de seguridad.
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