Las Madres de Plaza de Mayo organizan su última marcha

Seguirán caminando sólo los jueves
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25 de enero de 2006  

Porque "Kirchner es un amigo de la casa", principalmente, pero también porque mañana se cumplen 1500 jueves de marchas ininterrumpidas y el número redondo invita a promocionar una decisión relevante, las Madres de Plaza de Mayo conducidas por Hebe de Bonafini organizarán hoy, desde las 18 y con la presencia de cantantes como León Gieco y Víctor Heredia, su 25a. "y última" Marcha de la Resistencia.

No suspenderán las caminatas que cada jueves realizan alrededor de la Pirámide de Mayo, pero sí abortarán las más espaciadas marchas de 24 horas. "Los jueves son silenciosos y son nuestros, mientras que las marchas son más políticas. Y ya no hay un enemigo en la Casa Rosada", explicó Bonafini.

La líder de la corriente más combativa de las Madres recibió a LA NACION en el café literario que la organización tiene frente a la Plaza Congreso. Allí, tras conceder unos minutos a una radio de Libia y antes de partir hacia un canal de TV, Bonafini elogió a Kirchner; criticó a Alfonsín, Menem, De la Rúa y Duhalde; se mostró partidaria de fortalecer el vínculo político con los presidentes de Brasil, Lula, y de Venezuela, Hugo Chávez, y aprobó la política oficial de derechos humanos.

"Kirchner nos abrió las puertas de la Casa Rosada, derogó las leyes de obediencia debida y punto final, sacó las fotos de Videla, dijo que va a cambiar los planes de estudio de la Escuela Militar, señaló que nosotras éramos sus madres... es un amigo de la casa. Hacemos la última Marcha de la Resistencia porque en la Casa Rosada ya no hay un enemigo", comentó.

Con su estilo confrontativo, así como ensalzó a Kirchner denostó luego a los ex presidentes del último período democrático, a quienes consideró "enemigos", porque "perdonaron a los asesinos".

"Alfonsín nos traicionó. Sacó esas dos leyes de vergüenza [por la de obediencia debida y de punto final] y armó la Conadep, con la que no estuvimos de acuerdo. Menem... ¡Dios me libre y me guarde! Hizo el indulto y vendió al país. Además, cuando él era presidente, los milicos entraron a robar en nuestra sede 11 veces en 45 días. De la Rúa, después, no nos dejó entrar en la Casa de Gobierno, y Duhalde, ni hablar; es el facho más grande que existe. Por denuncias que hice contra él en la provincia mandó a torturar a mi hija. Casi la mata. Todos esos tipos estaban en contra de las Madres", opinó.

Con Kirchner, evidentemente, la relación cambió: "Yo creo que él va a ser cada vez mejor. Por eso también esta es la última marcha. Ahora, si después él se va y vienen la Carrió o López Murphy, las haremos otra vez. O si él cambia..."

-¿El Gobierno les pidió que suspendieran las marchas?

-No, ¡qué esperanza! No lo hubiera permitido. La decisión fue de todas nosotras, y por unanimidad. Y no tenemos ni un cargo ni participamos en ninguna comisión.

-Pero tienen una relación permanente con la Casa Rosada.

-Sí, porque este gobierno tiene buenas intenciones. Hablamos siempre con Eduardo Luis Duhalde [secretario de Derechos Humanos], pero no nos involucramos con ningún organismo. Nunca nos llevamos bien.

-¿Su relación con el Gobierno sólo se remite a los derechos humanos o es también política?

-Este gobierno me parece una maravilla, con la unidad latinoamericana, con Lula, con Chávez, con Evo.

-Usted era muy crítica de Chávez, ¿por qué cambió?

-No lo quería, era militar. Pero tampoco quería a Kirchner. Pensaba que era lo mismo que Duhalde y Menem. Me equivoqué, pero lo reconozco.

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