Le pintan la cara a la Casa Rosada

Invertirán 5 millones de pesos en obras de restauración, refacción y pintura
Mariano Obarrio
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19 de febrero de 2006  

El gobierno de Néstor Kirchner comenzó por fin a lavarle la cara al perímetro de la fachada de la Casa Rosada, con trabajos de restauración, reparaciones y pintura, que costarán 5 millones de pesos, según aseguraron a LA NACION fuentes oficiales del Gobierno.

Las obras demandarán 12 meses, según los plazos previstos.

También se reparará el interior de Balcarce 50. Se ampliarán oficinas y aberturas y se refaccionarán revoques y cañerías, aunque en este caso no se informó el costo.

El palacio gubernamental perdió su color rosado original y tiene dos tonos de rosa: uno más oscuro, sobre la calle Balcarce, y otro más claro y desgastado, sobre las avenidas Rivadavia, Paseo Colón e Hipólito Yrigoyen. El desprolijo contraste obedece a que la gestión de Carlos Menem decidió darle una mano de pintura más oscura sobre la calle Balcarce y no sobre las otras tres.

De modo que la intención, ahora, sería unificar el tono rosado de todo el perímetro de la Casa Rosada. La obra está a cargo de la Dirección Nacional de Arquitectura, que depende del secretario de Obras Públicas, José López. El trabajo se hará en dos partes. Por un lado, la restauración y puesta en valor de las fachadas de la Casa de Gobierno sobre Paseo Colón, Rivadavia e Hipólito Yrigoyen. Por otro, se hará la reparación de la fachada de Balcarce y la restauración integral del grupo escultórico de Paseo Colón.

Sobre esta última avenida se instalaron los primeros andamios con los que se repararán las imágenes emplazadas en las paredes que dan al Río de la Plata. Removerán más de nueve manos de pintura acumuladas en años y refaccionarán el revoque, en muchos casos carcomido por la humedad y el tiempo.

Intervienen aquí la Comisión de Monumentos Históricos de la Nación y los laboratorios del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y de algunas universidades.

Participan escultores, artistas y técnicos que evalúan las mejores tecnologías para preservar y respetar el historial del edificio.

Tras esa trabajosa reconstrucción, habrá una capa final de pintura sobre los cuatro costados del perímetro. La idea es volver al color original de la Casa Rosada, aunque los tonos no los han definido aún las autoridades de los laboratorios en cuestión.

Claro que no se hará con la mezcla original: pintura a la cal y sangre de toro, según cuenta la historia.

Se caían los techos

En el interior de la Casa Rosada, las obras están a cargo del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. Se refaccionan sanitarios, estructuras, oficinas, cañerías, techos y revoques en todo el palacio, que está bastante deteriorado.

Hace pocos meses, por ejemplo, se desplomó un importante trozo de mampostería de las oficinas del secretario legal y técnico, Carlos Zannini, en planta baja. Previamente se había caído otro similar en la Sala de Conferencias, en el segundo piso del palacio, mientras ofrecía una rueda de prensa el secretario de Transportes, Ricardo Jaime.

Esto hizo tomar conciencia a Parrilli de que se imponía una refacción urgente de aproximadamente 7 millones de pesos en total.

Las obras del exterior costarán 5 millones de pesos, que saldrán del presupuesto de Obras Públicas.

En los interiores, ahora resulta normal toparse con cuadrillas de albañiles que abren oficinas, vestuarios, baños, cambian pisos y modifican aberturas. En la planta baja se trabaja sobre las filtraciones de la Secretaría Legal y Técnica, área que ampliará sus oficinas a expensas de un antiguo sector de informática. En el primer piso y en el segundo también se trabaja en diversas oficinas, hoy desocupadas, que darán paso a futuros baños y vestuarios.

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