Un campo con pasado histórico e ilustre

Por Daniel Tirso Fiorotto Para LA NACION
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25 de febrero de 2006  

LARROQUE, Entre Ríos.- Rubén Tommasi, pequeño chacarero del departamento de Gualeguaychú, descubrió en las escrituras de su campo un relato tan completo de los sucesivos propietarios que le permitió seguir paso a paso la historia lugareña.

Amante de las tradiciones y de las pequeñas anécdotas, Rubén cuenta junto a su esposa, Perla, y a sus nietos, en su casa de la calle Olegario Andrade, las vicisitudes de los antepasados afincados a orillas del río Gualeguay, y a media charla busca una carpeta, como si fuera por un tesoro.

"Mi campo se llama El Becho y está entre Irazusta y Parera. Ahí nace el arroyo García, que pasa por Almada. El abuelo Luis Tommasi compró esas tierras en 1922. Lo interesante es que es un potrero de los Campos Floridos de García de Zúñiga", resume.

El dato no es menor. A poco de la conquista europea, el suelo de Entre Ríos, que era habitado por charrúas, minuanes, yaros, guaraníes y chanás, entre otras naciones, fue dividido en media docena de franjas horizontales y repartido entre los jesuitas, Garay, Hernandarias, Vera Mujica, Wright y García de Zúñiga. Luego los Denis, Larramendi, Candioti. Las lonjas de planeta empezaban en el río Paraná y terminaban en el Uruguay.

Más que escritura, novela

El documento de Tommasi tuvo en suerte la participación de un escribano de Gualeguaychú, Alfredo Garbino, que disfrutaba de los detalles y dejó a los propietarios no un simple título de propiedad, sino un trozo de historia. Gringos, criollos y apellidos de fama se hacen presentes en el relato de Garbino de la actualidad a los años de la Colonia, y Tommasi completa lo escrito con lo que escuchó a los peones, en la zona. Se deduce del relato la intensa vida anterior a la oleada de inmigrantes de fines del siglo XIX. La misma ciudad de Larroque liga su fundación al pito del tren.

No es difícil imaginar la transición de las épocas del aborigen, la conquista, la esclavitud, la inmigración masiva, hasta los nuevos tiempos de éxodo y reunificación de las propiedades, gracias a los estudios recientes, realizados en el Instituto de Historia Argentina y Americana, en los que aparece el protagonismo del negro en estas latitudes, con familias de esclavos en los Campos Floridos de Pedro y Esteban García de Zúñiga; es decir, en la estancias que se fueron dividiendo hasta conformar establecimientos como el de Rubén Tommasi, que hace dos siglos fue de Esteban.

Luis, Bautista, Angel y Ricardo Tommasi se presentaron en 1938 ante la escribanía Garbino, y explicaron que el 14 de agosto de 1922 compraron a Salvador Dardán 317 hectáreas en el distrito Pehuajó, al Norte del departamento Gualeguaychú.

Los papeles de una parte de ese establecimiento quedaron en manos de Rubén Tommasi. Dardán vendió a su familia los campos que había comprado a Carlos Seguí y Aldao en 1920, y Seguí obtuvo la totalidad del campo de la división de condominio con su hermano Juan Francisco Seguí y Aldao, en enero de 1914. El derecho de propiedad les había sido transferido "en virtud de la escritura pública de partición por donación entre vivos que otorgó su señora abuela paterna doña Cornelia Villar de Seguí", en 1913.

Cornelia lo había adquirido en una división de condominio con su hermano Reynaldo Villar en 1885, y todo provenía de una compra efectuada a doña Carmen García de Zúñiga en diciembre de 1868.

En la nómina, que no es tan extensa como podría suponerse, figuran Juan Buschiazzo, Clara García de Zúñiga de Zubiría, Rosalía Elia de García de Zúñiga, Mateo García de Zúñiga, Agustina Mónica Merlins y Crespo, y la sucesión de don Esteban Justo García de Zúñiga, que había obtenido la propiedad "por compra hecha a la Real Hacienda del Virreinato del Río de la Plata, encontrándose archivados los antecedentes del asunto en la escribanía que en Buenos Aires y en época anterior estuvo a cargo del notario don Pedro de Velazco".

"Un tal Guillermo Tommasi compra a Morán mil hectáreas entre el arroyo San Alejo y Los Rayos, que desembocan en el Gualeguay, y crea la Colonia Italiana. Estaban los Tommasi, Ledri, Spiazzi, Fraccarolli, Marogna, Stersi, Espósito. Más o menos por 1910. Hasta 1923, en que se trasladan. Y todavía los campos que compraron siguen estando, no nos hemos fundido", ríe Rubén Tommasi.

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