La nueva meca del turismo gay

Representa el 20% de los visitantes extranjeros al país. Llegan desde Brasil, Estados Unidos, Canadá, España, Inglaterra, Alemania y Sudáfrica. Con un alto nivel socioeconómico, van rumbo a convertirse en los niños mimados entre los turistas
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5 de marzo de 2006  

Parecen gemelos, y ellos lo saben. Por eso responden con una sonrisa mientras aclaran, al unísono, "no, no twins" y engullen un sashimi tras otro en un restaurante de sushi en Puerto Madero. Brian y Bob tienen poco más de 30 años, son rubios, de pelo bien corto y piel bronceada. Vienen desde Sudáfrica, estimulados por la información que recibieron sobre la ciudad y otros destinos turísticos posibles en la Argentina.

"La gente es muy amable, nos gusta mucho, buenos lugares, buenos precios", sintetiza Bob con un niguiri a punto de perderse en su boca. "¿Partners? Oh, no, friends, just friends…", añade explicando que él y Brian viajan juntos, pero no en pareja.

Bob y Brian son gays y están de visita en una de las ciudades más elegidas por este grupo particular –que podría representar hasta el 10% de la humanidad – y al que los operadores turísticos del mundo observan con gran interés: los llaman DINK (siglas que significan "double income/no kids" -doble ingreso, sin hijos) y saben que durante sus viajes no escatiman en gastos. El "pink money" (dinero rosa) se destina a excelentes hoteles y restaurantes, marcas conocidas, siempre opciones de primer nivel.

Todo empezó poco después del nuevo milenio, y por la sumatoria de varias circunstancias: la devaluación volvió a la Argentina un boccato di cardinale para los bolsillos extranjeros del primer mundo; a fines de 2002 »Buenos Aires se convirtió en la primera ciudad de América latina en sancionar la ley de unión civil (el llamado "matrimonio gay") y a fines de febrero de 2005 se realizó aquí un simposio de la Asociación Internacional de Turismo Gay Lésbico (LGLTA, por sus siglas en inglés), que se hace cada cuatro años en algún importante destino del mundo, y reúne a cientos de promotores especializados. Fue declarado "de interés" por el gobierno de la ciudad.

¿Cómo será esa ciudad tan lejos, tan al Sur, de la que todos hablan? Esa es la pregunta que seguramente muchísimos se hicieron durante el año pasado (entre ellos, una gran cantidad de gays) y que decidieron responderse.

"En 2005 nos visitaron 5.200.000 personas –dice Marcela Cuesta, subsecretaria de Turismo del gobierno de la ciudad –. La mitad procedía del exterior y, de esa proporción, el 20% era gay. El turismo que durante muchos años se instaló en Río ahora viene aquí. Es que los límites del circuito gay en Río eran dos barrios: Ipanema y Copacabana, pero cuando salían de ese radio no recibían el mismo trato. En Buenos Aires, en cambio, llaman la atención los niveles de tolerancia, de no discriminación y la responsabilidad empresariaL: por eso, si bien en San Telmo un grupo de comerciantes y prestadores turísticos ha caracterizado al barrio como gay–friendly (amigable con los homosexuales), desde la secretaría no abonamos solamente a la idea de que exista un solo circuito o barrio gay, sino que la ciudad entera sea amigable."

Retrato de visitantes

"La puerta de entrada del turismo gay es Buenos Aires, y luego interesan otros destinos, como la Patagonia, Córdoba, Mendoza, Rosario o Mar del Plata en verano, que tiene movida gay", explica Carlos Meliá, un joven empresario que dirige Pride Travel, una agencia de viajes especializada en turismo gay, que a su vez tiene otros dos negocios: un holding de medios (hace, entre otras cosas, una guía gay llamada The Ronda) y una página web de reserva de hoteles gay–friendly.

Meliá añade que junto con "ambiente", lo que el gay busca al viajar es buen precio, buen servicio y atractivo turístico. "Y la Argentina lo tiene todo, incluso más que Río, cuya oferta es básicamente playa y nada más."

Su agencia no vende nada diferente de una convencional, pero sí se centraliza en ofrecer información especializada: "adónde ir, qué boliches o circuitos recorrer, tanto sea si se viene solo o en compañía porque hay gente que viene sola, pero no quiere salir sola, qué proveedores dentro del país son gay–friendly o ciento por ciento gay… Esto significa, entre otras cosas, acceder a una cama matrimonial si se viaja en pareja sin tener que dar explicaciones o asegurar que no estaba mal hecha la reserva".

Meliá agrega que es muy frecuente que los visitantes sean profesionales, empleados con altos puestos y muy buenos ingresos, que no necesitan viajar en determinada época del año para que sus chicos no pierdan la escuela, y pueden destinar buena parte de lo que ganan a su disfrute o esparcimiento.

Alfredo Cañete Ferreira, gerente general de Buegay, explica que todos sus clientes son extranjeros (EE.UU. en un 80%, 18% de Europa, Canadá, Sudáfrica y Australia y 2% de América latina). "Algunos viajan en pareja y otros solos, en una proporción similar. El promedio de edad es de 40 y pico, aunque »también vienen jóvenes de 21 o señores de 70 y más –dice Ferreira–. Son de alto nivel económico y educativo y prefieren los hoteles de 4 y 5 estrellas, ya que los de ese nivel son siempre gay– friendly. En Buenos Aires la hotelería gay casi no existe, hay sólo dos bed & breakfast muy mal ubicados. Mucha gente alquila departamentos amueblados por una semana o 10 días. Y cada vez viene más turismo gay: se enamoran de la ciudad y después mandan a todos sus amigos. Es que Buenos Aires es muy distinta de Río. Atrae a un público diferente. Mucha gente de Nueva York me ha dicho que ambas ciudades tienen una vibración parecida, acá pasan muchas cosas al mismo tiempo (eventos culturales, artísticos, muy buena vida nocturna) y, como yo digo, hay italian looking cute guys... (chicos lindos, con aspecto de italianos)"

¿Por qué el mercado que mueve el turismo gay es básicamente masculino? "Hoy en día, entre los varones, ser gay está visto hasta como un elemento de vanguardia –dice Carlos Meliá –. A las lesbianas, en cambio, les cuesta mucho más la aceptación social."

Será por esto y porque además a igual trabajo también ganan menos que sus colegas masculinos, al igual de lo que ocurre en el mundo heterosexual. Las lesbianas recorren menos el mundo como turistas o, quizá, cuando lo hacen no buscan ser claramente identificadas como tales.

"Las mujeres están más ocultas y son más maltratadas –dice Luciana Páez, 26 años, futura contadora, creadora y coordinadora de Viajer@s Travel, primera agencia argentina especializada en turismo lésbico–. No cualquiera contacta una agencia claramente identificada. Hay que haber salido del closet (haber admitido la condición sexual). Trabajamos con turismo de todo tipo, pero nos focalizamos en las lesbianas porque existen pocos espacios específicos para ellas."

Luciana Páez añade que las mujeres que consultan suelen ser de nivel socioeconómico medio y alto, generalmente entre 35 y 50 años, el 60% extranjeras y el 40% argentinas. "Vienen mucho de Canadá, EE.UU, España, Alemania y otros países de América latina –explica–, donde las dificultades de aceptación son todavía mayores que aquí. Hacemos tours grupales donde se juntan personas de la misma condición; pueden ir solas o en pareja, y la idea es que ni en los hoteles ni en las actividades cotidianas vayan a sentirse discriminadas o incómodas. Las primeras que nos han consultado eran las más asumidas, ahora ellas comienzan a recomendar a sus amigas, y así se hace el circuito. Los varones vienen más buscando la noche, el boliche. Las mujeres quieren otros destinos: el spa, la naturaleza, el viaje de aventura. Sin embargo, es tanta la represión que aun en lugares donde está permitido ir de la mano o darse un beso, no se lo dan."

Durante el día, las viajeras recorren Buenos Aires y de noche conocen el circuito de boliches gays, y les gusta mucho el tango. Fuera de la ciudad, "Cataratas, Ushuaia, Mendoza, península Valdés, el glaciar, ni la sierra ni la playa les llaman mucho la atención", dice la coordinadora de Viajer@s.

Lucy viene de México. Viajó con dos amigas. Tiene cerca de 50 años, dos hijos, y hace más de 20 que asumió su identidad homosexual. "Las argentinas chatean mucho con mexicanas y yo quería conocer –dice, mientras mira bailar tango en la plaza Dorrego–. Allá, en el DF, hay muchas lesbianas, pero Buenos Aires es bellísima y su gente, ¡qué hablar!"

The pink money

Greg y Thomas se detienen un instante. Están cenando en un coqueto restaurante de San Telmo, especializado en turismo gay. Después de una ensalada con mucha rúcula han atacado unos deliciosos ñoquis y el camarero confiesa que ya ordenaron un bife de chorizo para seguir después. Ellos asoman su cabeza por encima de los platos y explican: "Es la primera vez que venimos a Buenos Aires. Somos de Londres y otros amigos nos »hablaron de este país. "La comida es deliciosa. Fuimos al teatro, al cine y a bailar."

El público gay consume, y de lo mejor.

Algunas pruebas: el 17 de febrero zarpó el crucero 5 estrellas Insignia, de la cadena de cruceros gays Atlantis, el primero de este tipo que toca el puerto porteño, con casi 700 pasajeros a bordo que pagaron entre 2500 y 6500 dólares (se vendió por completo en menos de una semana) por un viaje de 10 días que pasaría por Montevideo y Punta del Este para terminar en Río de Janeiro.

A fin de año, en San Telmo, quedará inau-gurado el primer hotel gay 5 estrellas de América latina y el segundo del mundo (hay proyectos en Berlín y Londres, pero menos avanzados), con una inversión de más de tres millones y medio de dólares: pertenece a la misma cadena del Axel, famoso por su estilo y glamour en Barcelona.

"El hotel se ubicará en Venezuela entre Perú y Chacabuco –dice el ingeniero Hernán Lombardi, que fue secretario de Turismo de la Nación y ahora dirige la consultora Alfa Crux, encargada del proyecto Axel Argentina, tanto de la construcción del hotel como del manejo de la consultora Axel Consulting, especializada en explorar las necesidades y estilos de consumo del público gay–. La gran novedad es el enfoque hétero–friendly (amigable con los heterosexuales): antes había cadenas gay–friendly; esto es al revés. ¿Por qué en San Telmo? Por su diseño, su arte, su bohemia, y porque es un barrio muy identificado con el tango, que es un valor muy fuerte para el público gay."

No allí, pero tampoco tan lejos –en Maipú 444, pleno centro de la ciudad –, Buenos Aires cuenta desde hace dos años y medio con una milonga gay donde, sin embargo, también son bienvenidos aquellos que no profesen la misma orientación sexual. Después de las 10 y media de la noche de los miércoles, los profesores Edgardo Gargano y Augusto Balizano dan vida a La Marshall, una milonga que visitan en proporciones similares argentinos y extranjeros para aprender a bailar y disfrutar del tango. "Viene tanto público gay como heterosexual –explica Roxana Gargano, hermana de uno de los maestros –. La diferencia es que acá se puede aprender a bailar asumiendo el rol que uno elija… Si una mujer quiere aprender a llevar al hombre puede hacerlo, y viceversa, y esto ocurre frecuentemente, aun en parejas heterosexuales que asumen el rol contrario al convencional."

¿Qué futuro puede augurársele al turismo gay en nuestro país? Carlos Meliá recomienda no olvidar el peso del "dinero rosa" en el mercado turístico internacional. "Se sabe bien que después del mercado corporativo, el de las empresas, el gay es el más importante en materia de viajes y consumos, por lo que este público gasta en hotelería y alojamiento, en restaurantes, en grandes marcas, en tratamientos de belleza, en entretenimiento…"

Hernán Lombardi dice que "si la Argentina hace un marketing correcto y refuerza las ideas de amplitud y tolerancia, no construyendo guetos sino ambientes de respeto y convivencia, entonces podrá ser meca del turismo gay en el mundo".

Para saber más

www.bue.gov.ar

www.buegay.com.ar

www.theronda.com.ar

Más datos

Un mercado exclusivo

En la Argentina, los gays prefieren…

  • Buenos Aires (San Telmo, Barrio Norte, Recoleta, Palermo Viejo, Las Cañitas, San Isidro).
  • Ushuaia.
  • Centros de sky (Villa La Angostura/San Martín de los Andes).
  • Costa Atlántica (Pinamar, Cariló, Mar del Plata).
  • Fuente: Axel Consulting

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