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Avanza el software libre

Presentaron sus propuestas las firmas Calipso y Novamens
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5 de marzo de 2006  

Dos empresas argentinas que comercializan software, han decidido regalarlo y permitir a los clientes que los descarguen por Internet y los modifiquen a su medida. Las empresas Calipso y Novamens creen que su oferta de software libre o "open source" les servirá como una eficaz estrategia de marketing capaz de atraer más clientes, que requieran servicios o soporte técnico.

Calipso liberó recientemente un producto de business intelligence (BI). El software permite que compañías realicen reportes sobre cualquier aspecto de sus operaciones. "No es un producto muy novedoso", admitió el presidente de Calipso, Pablo Iacub, "pero lo que es novedoso es que sea open source". Novamens planea liberar un motor de workflow, un software de infraestructura que se usa para organizar y automatizar la gestión en un producto o empresa. El software "es algo como el motor de un auto porque está dentro de muchos productos", explicó Alejandro Tolomei, presidente de la firma.

Los programas libres tienen como principal referente el sistema operativo alternativo Linux y la cantidad de propuestas comenzó a crecer a finales de 1990. "El gran impulsor del software libre en el país fue la crisis de 2002 que nos obligó a buscar alternativas", explicó Pablo Recepter, el gerente de informática del Banco Credicoop. Novamens y Calipso no creen que su estrategia afecte sus ingresos porque ahora no venden estos productos por separado y sólo los usan como componentes de otros que comercializan.

Las dos empresas concuerdan en que el mayor beneficio que esperan obtener es de marketing. "Si lo logramos establecer en el nivel global, puede tener un impacto interesante en nuestra marca", afirmó Tolomei.

Ambas firmas también creen que existe la posibilidad de un negocio de soporte con empresas que decidan usar el software. Otras compañías se pueden beneficiar porque las versiones licenciadas de estos productos no son baratos. Instalar un producto de BI de Microstrategy, una de las líderes en el mercado, cuesta un mínimo de 5000 dólares para uno o dos usuarios, según el gerente de distribución y marketing para América latina de la empresa, Diego Keller. Aunque el producto de Calipso es gratis, Microstrategy no está preocupado con la competencia porque el software no tiene una trayectoria y "ya existe una madurez en el mercado de BI que va más allá del precio".

El precio es un factor del software libre, pero los que lo usan aseguran que no es su principal ventaja. Jorge Linskens, el director general de sistemas de la AFIP, donde más del 50% del software es "open source" afirmó que cuando eligen un producto es porque "funciona mejor" y no por el precio.

Recepter dijo que han ahorrado "cientos de dólares por puesto de trabajo" por usar software libre. Sin embargo, insistió que su mayor ventaja es "proteger la libertad de elegir en el futuro". Esta libertad se crea al no estar atado a una empresa. "Con el software privativo el usuario no determina en qué dirección toma la tecnología", explicó Federico Heinz, el presidente de la Fundación Vía Libre.

IBM es una de las grandes empresas que han invertido en el software "open source" y su gerente para ventas y distribución de Linux para América latina, Marcelo Brownstein, afirmó que "lo que está por detrás de esto es una búsqueda de estándares abiertos". Los que crean software privativo aseguran que este tipo de ventajas no son los valorados.

"Cuando una empresa tiene que tomar una decisión, invierte en la tecnología que le da el menor costo", afirmó Fabricia Degiovanni, gerente del área de servidores de Microsoft para el Cono Sur, firma que considera que el gasto en el software libre se esconde en los costos de soporte y mantenimiento. El presidente de la Cámara de Empresas de Tecnologías de Información de Argentina, Carlos Pallotti, afirmó que "hay ventajas que ofrece el código abierto, pero es una controversia que aún no está definida".

Fernando Racca, el presidente de Intersoft, que crea productos usando software libre, advirtió que "no es un jardín de rosas porque involucra un nivel de complejidad importante". Mientras el software libre crece, todos creen que el licenciado seguirá innovando por como dice el Daniel Colleti, de Usuarios de Software Libre Argentina, "es un buen negocio que da muchísima plata".

El éxito es posible

Cuando Gabriel Ortiz propuso crear una versión de Linux que sea fácil de usar y en español, en 2002, con su empresa Pixart, la gente se burló de su idea. Le decían que el sistema operativo alternativo Linux era sólo para expertos en computación. Aparte, le preguntaban, ¿quién pagaría por un programa que podrían bajar gratis de Internet?

Pero Ortiz vio una oportunidad en la crisis económica del país. "Había que buscar que la computadora siguiera llegando a todo el mundo", explicó Ortiz.

Cuatro años después, su apuesta parecería que está dando resultado. El año pasado, Pixart vendió 180.000 unidades de su sistema operativo, llamado Rxart que, en caja, sale $ 45 con descuentos disponibles para licencias múltiples.

Pixart ha firmado acuerdos con varias empresas como IBM para soporte, y uno con Intel que será anunciado a finales de este mes.

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