Sudáfrica, donde comienzan los negocios del continente negro

Saitex, la feria comercial más grande de Africa, reúne a un número cada vez mayor de empresarios latinoamericanos que buscan nuevos horizontes
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23 de octubre de 1997  

JOHANNESBURGO.- Johan Theron, director de Saitex, la feria comercial más grande del continente africano, se entusiasma: "Esto es un producto de la nueva Sudáfrica". Y agrega que la muestra refleja el espíritu de los hombres de negocios que participan del evento con sus stands o, simplemente, se acercan para tomar contacto con sus pares de más de 60 países.

La primera edición de Saitex se realizó en 1993, cuando se levantaron las sanciones económicas impuestas sobre Sudáfrica para que abandonara el régimen del appartheid. En ese momento participaron 450 expositores. Cinco años después, las empresas pasaron a más de 1500.

"Es la segunda vez que participamos en Saitex desde el fin del appartheid -comenta a La Nación Papa Ibnou, director del sector agroalimentario del Centro de Comercio Exterior de Senegal. Y aquí hay mucho por hacer: el nivel de vida es más alto que en el resto del continente, hay muchos hoteles internacionales y algunos de nuestros productos, especialmente el atún, podrían andar muy bien". "Nosotros vemos a Sudáfrica como la puerta para hacer negocios con todo el sur de Africa", agrega Frederick Lee, integrante de la delegación del Hong Kong Trade Development Council.

Pero el horizonte de negocios de la feria va más allá. En los stands se muestran productos de países tan lejanos para la Argentina como la India, Paquistán, Bangladesh y Singapur. China, por ejemplo, dio el presente con casi 100 exhibidores.

"Saitex es el puente ideal no sólo con los mercados potenciales de Africa, sino también con los de Asia y los países del Indico", explica Pedro Herrera, embajador argentino en Sudáfrica y un firme promotor de la feria.

La Argentina es una de las pioneras en Saitex. Tiene su lugar desde 1994, y el año último su pabellón recibió una medalla de bronce. En esta quinta edición, que finalizará el sábado, participan 24 pequeñas y medianas empresas de Buenos Aires y el interior.

Del Sur al Sur

América latina viene pisando fuerte. Además de la Argentina, este año participan Brasil y Uruguay. "Hay un movimiento comercial cada vez más fuerte entre los países del hemisferio sur, y esta feria lo muestra", dice Theron.

El mayor atractivo de Saitex es la oportunidad de negociar e intercambiar información con hombres de negocios de 16 sectores de la industria.

Se espera que el perfil de los visitantes sea similar al del año último, cuando de los 30.000 empresarios un 48% eran dueños, socios o presidentes de empresas.

Por otra parte, un estudio independiente realizado durante las últimas cuatro ediciones del encuentro indicó que el 80% de los expositores cerró algún tipo de negocios.

Otro de los imanes de Saitex es su atmósfera cosmopolita. "Es como las Naciones Unidas en miniatura, con países de cada continente, desde Cuba hasta los Estados Unidos, desde Camerún hasta Francia", comenta Theron.

En los pasillos de la feria, uno puede escuchar lenguas como el zulú, el ruso y el chino. Claro que el mas escuchado es el idioma oficial de los negocios, el inglés.

Y uno se cruza a cada rato con empresarios que dejaron de lado el traje y muestran con orgullo las vestimentas típicas de su país.

Buscando exportar más muebles

Cordobeses: la firma Cravero hermanos crece sobre la base de sus exportaciones, tanto a Brasil como a los Estados Unidos.

JOHANNESBURGO (De una enviada especial).- Con la apertura, Cravero Hermanos tenía todas las de perder. Era una empresa familiar, sus números la colocaban en la categoría Pyme y, por si fuera poco, era del interior.

Pocos pueden señalar en el mapa a Colazo, la localidad cordobesa de 2300 habitantes donde la empresa tiene su planta y sus oficinas.

Pero los Cravero supieron reconvertirse. No sólo sobrevivieron, sino que desde hace dos años están exportando sus muebles de madera para dormitorios a Brasil y a los Estados Unidos. Y la demanda de esos mercados es tan grande que ya arrancaron con la construcción de otra planta en James Craig, a unos 20 kilómetros de Colazo.

En el stand que montaron en el pabellón argentino de Saitex, los Cravero ponen ahora sus fichas en Sudáfrica. "Acá podrían andar muy bien las cuchetas de madera de pino -cuenta Raúl Cravero, director y fundador de la empresa-. Las que usan en los colegios y clubes son generalmente de caño, y el pino de esta región no es tan bueno como el nuestro."

Clase media

La compañía apunta a los hogares de la clase media sudafricana, donde el uso de cuchetas no está muy difundido.

En los Estados Unidos les va, en palabras de Cravero, "requetebién": cada mes, exportan cuatro contenedores con 680 cuchetas. "La demanda que tenemos es tal que si tuviéramos la capacidad de producción suficiente, podríamos duplicar las ventas."

En Brasil, el producto mas codiciado de Cravero Hermanos son los placards de caoba. Hacia allí envían mensualmente dos contenedores con 300 unidades.

Estrategia

Hoy por hoy, las exportaciones de Cravero aportan el 20% de una facturación de U$S 5 millones. Con la expansión, las ventas al exterior podrían saltar a un 40%, pero Raúl Cravero no quiere pasar ese límite.

"Ganar el mercado interno cuesta mucho, es un capital que tenemos y que no podemos desaprovechar."

Cravero Hermanos nació hace 30 años, con la fabricación de aberturas de madera para la construcción. La producción en serie de muebles llegó en 1978, en la planta de Colazo,que hoy tiene 6000 metros cuadra- dos y da empleo a 75 personas.

La compañía también armó una red propia de venta y distribución, que llega desde Tartagal (Salta) hasta Río Gallegos (Santa Cruz).

La antigua planta se concentrará en las camas, mesitas de luz, cómodas y placards que piden los argentinos.

La de James Craig, que se inaugurará en enero próximo, en Brasil y en los Estados Unidos. "Y también en Sudáfrica", dice Cravero con una sonrisa.

El empresario arribó a Sudáfrica, donde además de su participación en la feria recorrerá fábricas en busca de nuevas oportunidades de negocios.

En los últimos años, Sudáfrica ha vivido un boom económico de la mano de la apertura política.

Serenity, a la caza de América latina

Ofensiva: la firma de pañales y toallas femeninas buscará aumentar su participación del negocio en la región; crecerá su producción en la Argentina

JOHANNESBURGO (De una enviada especial).- Serenity, productora de pañales y toallas femeninas, está cargando su artillería para escalar posiciones en el mercado local y fortalecer sus negocios en América latina.

A principios del próximo año pondrá en funcionamiento dos nuevas máquinas en la planta que tiene en Islas Malvinas (Buenos Aires), con lo que dará el primer paso de la reestructuración de sus instalaciones.

La compañía fue noticia en septiembre último, cuando un joint-venture formado por la norteamericana Paragon Trade Brands y la mexicana Mabesa se quedó con el 70% del paquete accionario. En el manejo de la empresa, las cosas no cambiaron mucho. Sus fundadores, Mario García Díaz y Juan Carlos Marshall, siguen al frente como directores. El sillón del presidente fue ocupado por Gilberto Marín, pero el ejecutivo controla el negocio desde México.

Pero ahora Serenity, que logra una facturación anual de U$S 36 millones, tiene más fuerza para enfrentar la competencia: Paragon es la tercera productora de pañales en los Estados Unidos y Mabesa ocupa el segundo lugar en México. Con el know-how y las espaldas financieras de sus nuevos dueños, Serenity intentará aumentar el 15% que tiene del mercado local de pañales.

La pelea no será fácil. Con Pampers, Procter & Gamble tiene el 35% de la torta, y Kimberly-Clark (Huggies y Mimitos), el 32 por ciento. "Nosotros apuntamos a sectores más económicos, ya que nuestros productos son alrededor de un 10% más económicos que los de la competencia", explica Daniel Buenvecino, gerente de exportación de Serenity.

Nuevos mercados

Con la nueva máquina, la producción mensual de pañales de bebe pasará de 30 a 37 millones de unidades. El otro equipo será utilizado para la fabricación de toallas femeninas, un renglón en el que Serenity quiere crecer. Si todo marcha sobre ruedas, en un año la compañía aumentará su facturación en un 15 por ciento.

En el stand argentino de Saitex, Buenvecino admite que el de toallas femeninas es un mercado muy atomizado y competitivo. "Pero está muy pegado al negocio de los pañales y, además, tenemos la ventaja de contar con una muy buena red de distribución -comenta. Somos muy fuertes en el interior y estamos en las principales cadenas de supermercados de Buenos Aires." Las exportaciones de Serenity comenzaron en 1995, en Paraguay. Hoy, el plato fuerte es Brasil, que se lleva el 85% de las ventas. Allí Serenity se hizo fuerte con las marcas propias, que fabrica para las cadenas de supermercados Senda, Companhia Real, Nacional y distribuidores en Fortaleza, San Pablo y Río de Janeiro.

Pero en Serenity no quieren depender tanto de Brasil. "Queremos posicionarnos mejor en Chile y queremos entrar en Perú y Venezuela", adelanta Buenvecino.

Sudáfrica también les parece un mercado interesante. Mientras que en la Argentina el 60% de los bebes usa pañales descartables, en este país la cifra ronda el 12 por ciento.

Apostillas

Visita de honor. El stand argentino de Saitex fue el único por el que pasó el ministro de Comercio e Industria de Sudáfrica, Alec Erwin. El funcionario, que tenía una agenda más que apretada, canceló la visita al stand alemán y pasó por el argentino de camino a la inauguración oficial de la feria. Pero hubo más: durante su discurso, comentó que el stand argentino estaba muy bien.

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Hinchas virtuales. Ademas del interés que despertaron sus productos en la feria, en la delegación argentina de Saitex había otra inquietud: saber el resultado del partido que Boca y Colón jugaron el domingo en la Bombonera.

Cuando los diarios y la televisión quedaron descartados (la única información sobre la Argentina, que publicó el diario nacional The Star, fue sobre las enormes colas que se formaron en el Correo Central para comprar las estampillas del Che Guevara), alguien avisó que una de las computadoras del stand tenía Internet. Los hinchas de Boca, en franca mayoría, se abalanzaron sobre la pantalla y así pudieron festejar los dos goles con que el equipo de sus amores quedó a sólo un punto del hasta ahora imbatible River.

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