Menem obligó a Roque Fernández a rectificarse

El ministro de Economía se lamentó, en un comunicado, por haber utilizado la expresión "golpe de Estado mediático"; lo hizo tras severas críticas del Presidente; más rechazos
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23 de octubre de 1997  

Roque Fernández tuvo que pedir disculpas a los medios de prensa por sus imputaciones sobre un "golpe de Estado mediático".

Luego de dialogar con el presidente Carlos Menem, el ministro de Economía emitió un breve comunicado en el que se lamenta por "haber utilizado la expresión golpe de Estado" y ratifica su respeto "irrestricto a la libertad de prensa".

Fernández dio marcha atrás por expreso pedido de Menem, después de tres días de ataques al periodismo. Antes de reunirse con el Presidente, Fernández recibió la orden de bajar los decibeles de boca del ministro del Interior, Carlos Corach, luego de que por la mañana asegurara que " La Nación es pro radical y Clarín es pro Frepaso".

El ministro también había criticado a la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), a la que había calificado de "entidad corporativa y autoritaria".

Las afirmaciones de Fernández recibieron amplia reprobación de diversos sectores. La Comisión Empresaria de Medios de Comunicación Independientes, que agrupa a las cámaras empresarias de medios gráficos y de radio y televisión, reprobó sus expresiones. El titular de ADEPA, José Claudio Escribano, rechazó las expresiones del ministro de Economía y ratificó el carácter apartidario de la entidad.

La Nación , en su primer editorial de hoy, se pregunta si Fernández no tiene en mente estatizar los órganos de prensa y si su ejemplo no será el antiguo diario soviético Pravda.

El Presidente, pese a sus críticas, defendió su gestión como ministro. "Ha cometido un error, pero no como para reemplazarlo", dijo Menem.

Fernández pidió disculpas a la prensa

El jefe del Palacio de Hacienda dijo que no quiso ofender a los medios, pero habló de falta de objetividad periodística

Roque Fernández dio ayer una marcha atrás a medias. Pese a su pedido de disculpas por haber utilizado la expresión "golpe de Estado" en su descalificación a la prensa, el ministro mantuvo y aumentó el resto de sus dichos acerca de la falta de independencia de los medios periodísticos.

"Lamento haber utilizado la expresión golpe de Estado, que tan trágicas implicancias tiene en nuestra historia. Fue una expresión desafortunada", se excusó Fernández, a pedido del Presidente.

En su comunicado, el ministro aseguró no haber tenido la intención de ofender a los medios de comunicación. Pero también dijo: "He tratado de transmitir mi punto de vista sobre la falta de objetividad con que algunos medios informan y opinan sobre la acción de gobierno en este período preelectoral. Todo ciudadano, en esta democracia, tiene derecho a expresar su opinión con libertad y con respeto".

Esa frase constituyó el nudo de su argumentación: se lamentó por haber utilizado la expresión "golpe de Estado", pero ratificó el resto de sus acusaciones.

Mañana movida

Pese a las desautorizaciones públicas hechas por el presidente Menem, Fernández inauguró su mañana acusando a La Nación y a Clarín de beneficiar al radicalismo y al Frepaso, respectivamente.

También afirmó que la tendencia opositora manifestada por los votantes porteños en diversas elecciones, y particularmente en las próximas, es producto de que estos dos medios "son fuertes en la Capital".

"¿Por qué (la Alianza) no es fuerte en el interior del país? Obviamente porque La Nación y Clarín son fuertes sólo en la ciudad de Buenos Aires", argumentó Fernández.

El ministro fue todavía más allá y, en el tercer día desde que salió de su ostracismo electoral para instalar el controvertido tema, acusó a algunos medios de "hipócritas" y "faltos de sinceridad u honestidad editorial" al presentar como una opinión independiente lo que el ministro consideró como una "visión subjetiva".

También apuntó contra la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA). Dijo que "cuando se hace una crítica contra alguna de las empresas del sector lo toman como un ataque a la libertad de prensa", y aseguró no conocer a "ese personaje", en referencia al titular de la Comisión de Libertad de Prensa de la institución, Guillermo Ignacio, quien había dicho que Fernández era un "energúmeno".

En un diálogo por momentos tenso con el periodista Franco Salomone, de Radio El Mundo, el ministro puso a la prensa norteamericana como ejemplo por imitar.

En ese país, aseguró Fernández, los diarios hacen explícito su apoyo a algún partido político. "Otra cosa es presentarse como un medio independiente y hacer campaña para un partido", distinguió el ministro.

Con esta idea, Fernández coincidió con Hilda "Chiche" Duhalde, la única figura del oficialismo que le manifestó su apoyo públicamente.

La esposa del gobernador había abogado para que cada medio de prensa haga pública su posición ideológica. Aseguró que de esta manera se mejorarían "las reglas de juego".

Carlos Corach consideró el consejo de la candidata como "no razonable" y para desestimar las opiniones de su compañero de gabinete recurrió a un dicho: "No hay que dar por el pito más de lo que el pito vale".

Consultado sobre la polémica y el rechazo generado desde diversos sectores por sus dichos, el titular de Economía se mostró despreocupado.

"Yo tengo una gran ventaja y es que no pienso hacer una carrera política" dijo el ministro. Más adelante sugirió que muchos políticos piensan como él pero que no lo pueden decir porque "la prensa los mata. Pobre el político que se le ocurra decir lo que yo digo: la prensa lo destruye y terminó su profesión porque le arruina la carrera política", agregó el ministro antes de denunciar sentirse "censurado" por el rechazo recibido.

Menem respaldó al titular de Economía

Distancia: el Presidente dijo que no comparte sus dichos sobre la prensa, pero dijo que su gestión como ministro es "excepcional".

El presidente Carlos Menem volvió a tomar distancia de las declaraciones de Roque Fernández sobre la prensa, pero dijo que como ministro de Economía "es realmente excepcional".

"Yo no comparto lo que dijo Roque, porque este es el único gobierno que dio libertad de prensa y libertad de opinar sin censura previa en toda la historia de la República Argentina", afirmó ayer el Presidente, en un diálogo que mantuvo con Crónica TV desde la residencia de Olivos.

Menem, luego de calificar de desafortunadas las declaraciones de Fernández, afirmó que durante la presidencia de Alfonsín existían "listas negras" que les impidieron a algunos periodistas y conductores trabajar en los canales de televisión, que en ese entonces estaban en manos del Estado.

El Presidente mencionó a Mirtha Legrand, quien habló del tema conAlfonsín en uno de sus almuerzos, y también a Mariano Grondona.

"¿Cuántos periodistas fueron detenidos o se tuvieron que ir del país en el gobierno anterior?", preguntó el Presidente, sin hacer nombres.

Menem admitió que muchas veces se fastidia con la prensa cuando recibe críticas que considera injustas.

Pero, para reforzar el papel de componedor que asumió en todo el episodio de Fernández con los medios, el Presidente agregó:"Me molestaría que no me pudieran criticar, porque entonces no habría libertad de prensa".

El mandatario ya había marcado diferencias con la opinión de su ministro de Economía sobre el supuesto "golpe mediático" en contra del Gobierno.

Anteayer, durante su aparición en el noticiero de América, Menem dijo que las afirmaciones de Fernández fueron "un tanto exageradas".

"La opinión de Roque no es la más acertada", agregó el Presidente, quien finalmente intervino y generó el comunicado de prensa por medio del cual el ministro de Economía se rectificó (sobre lo que se informa por separado).

Resignar bancas

En otro sentido, el jefe del Estado vaticinó ayer que el domingo próximo la Alianza "va a saltar hecha añicos por los aires" por la heterogeneidad de su integración. "Se juntan sólo para derrotar al menemismo", dijo.

También reconoció que en las elecciones "en el peor de los casos", el PJ "estaría resignando un número pequeño de bancas" en la Cámara baja.

Frases del ministro

  • Lunes 20/10 Golpe de Estado: "El PJ va a ganar con su caudal histórico pese a este golpe de Estado mediático que trata de desnaturalizar los logros del Gobierno".
  • Inundación: "La clase media está mejor; pero ha sido inundada por una campaña mediática que le muestra un país que se contradice con el que está viviendo".

  • Martes 21/10 Subsistencia: "Los dueños de los medios dicen que su objetivo es el bien común, pero no es cierto: un medio no puede subsistir si no gana plata".
  • Miércoles 22/10 Imputación: " La Nación es pro radical y Clarín pro Frepaso. Porque no subestimo a la gente es que digo que el intento fue frustrado. No obstante la campaña en contra que tuvo en medios como esos".
  • Desafortunada: "Lamento haber utilizado la expresión golpe de Estado´, que tan trágicas implicancias tiene en nuestra historia. Fue una expresión desafortunada".

    El ministro se excusó ante el Presidente

    El ministro de Economía, Roque Fernández, tuvo ayer que disculparse personalmente ante el presidente Carlos Menem por sus conceptos sobre el papel de los medios periodísticos, a los que acusó de gestar un "golpe de Estado mediático" en favor de la Alianza y en contra del PJ.

    Poco antes de las 18.30, Fernández abandonó su despacho del Palacio de Hacienda y cruzó hacia la Casa de Gobierno, donde dialogó brevemente con Menem, en el despacho presidencial.

    Se cerró así un capítulo atípico de la carrera proselitista, ya que desde el lunes último por la mañana Menem utilizó a varios funcionarios para que le enviaran "señales" a Fernández sobre la conveniencia de que moderara sus declaraciones al respecto.

    El ministro no sólo conversó con el jefe del Estado, a quien prometió mesura en sus próximas declaraciones, sino que escribió de puño y letra el comunicado de disculpas.

    En su breve mensaje, Fernández dio marcha atrás, pero sólo se lamentó por "haber utilizado la expresión Ôgolpe de Estado´, que tan trágicas implicancias tiene en nuestra historia. Fue una expresión desafortunada".

    Empero, no dejó de resultar sugestivo el hecho de que Fernández se haya lanzado tan abiertamente a cuestionar a la prensa sin un guiño político.

    De todos modos, y aunque en algunos pasillos del poder no fueron pocos los funcionarios que admitieron su "admiración por Roque, por decir lo que buena parte de todos nosotros pensamos", se hizo hincapié en que "debió haberse llamado a silencio cuando recibió el primer mensaje".

    Tres días de resistencia

    ¿A qué se referían esas voces oficiales? A que las sugerencias de que Fernández debía dejar de atacar a los medios periodísticos fueron analizadas en un desayuno que Menem compartió, en la Casa Rosada, el lunes último, con el jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez; el ministro del Interior, Carlos Corach, y otros funcionarios.

    El secretario de Prensa y Difusión, Raúl Delgado, acercó la versión taquigráfica de las declaraciones de Fernández a una radio en la cual hablaba del "golpe de Estado mediático". Menem se mostró contrariado: "Roque puede decir lo que quiera, pero la opinión que vale es la mía", se le escuchó decir, y le pidió a Delgado que hablara "con Roque para que no siga con esta línea de declaraciones".

    La gestión se cumplió pero no surtió efecto. Anteayer, desde Villa Gobernador Gálvez, donde Menem inauguró una planta industrial, Corach habló con Fernández y le volvió a pedir que guardara silencio.

    Cuando en el Gobierno pensaban que el ministro había acatado la orden presidencial, aquél subió la apuesta y ratificó sus dichos. Menem se habría enojado tanto, según fuentes de la Casa Rosada, que llamó a Rodríguez y le ordenó: "Jorge, paralo a Roque".

    Rodríguez se comunicó con Fernández y luego con Corach. El resultado fue inmediato: el ministro del Interior cruzó a Economía y le dijo a su par, palabras más, palabras menos: "El Presidente no sólo pide que hagas silencio, sino que hagas un comunicado pidiendo disculpas". Fernández cumplió con el pedido presidencial. Quizás hasta justificó sus expresiones de las últimas 72 horas al sostener en una radio: "No busco un futuro político, yo soy ministro de Economía y me voy cuando quiera el Presidente".

    Ayer, poco antes de las 18.30, Menem aceptó las disculpas de su ministro, que además prometió silencio. Al menos, hasta después de los comicios.

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