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Rozín quiere ser animal de radio

Tras varios años en TV, ahora propone humor y una fuerte interacción con los oyentes
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2 de abril de 2006  

El rosarino Gerardo Rozín (35 años), ex productor estrella de Nicolás Repetto, tiene en su haber varios años de trayectoria en el periodismo gráfico y como productor y conductor de ciclos televisivos en Buenos Aires y en su ciudad natal, donde también desarrolló una gran actividad radial. Ahora conduce de lunes a viernes por Mega (FM 98.3), de 15 a 18, "Banda ancha", un ciclo que dentro del esquema de rock nacional que caracteriza a la emisora cuenta con gran participación de los oyentes que ya asimilaron los códigos de la propuesta que conduce el creador de "La pregunta animal". Lo acompañan la locutora Cecilia Bazán, Demetrio López (que colabora con Rozín en los guiones), los productores Diego Rodríguez, Mariana Pristupin y Juan Novo, y en la operación técnica Hernán Acosta.

-¿Cómo surgió este programa?

-Me lo propuso Daniel Hadad, el dueño de la emisora, pero yo venía con ganas, ya que me había quedado frustrado con mi única experiencia radial en Buenos Aires, que fue en Del Plata hace dos años. Me gustó estar ahí; me encantaba el horario de los domingos a la mañana, pero no pude hacer crecer ese proyecto y al año siguiente trabajé mucho en televisión, por lo que dejé de lado la radio. Así que, cuando me llamaron, acepté encantado. Es un nuevo desafío llevar a cabo este proyecto para un público más joven.

-Ahora está en una FM cuyo eslogan es "Puro rock nacional"...

-Si bien tengo oyentes de todas las edades, para lo que yo soy es una audiencia joven. Además, me gusta la música y tengo mucho recorrido como fan. Y el horario permite jugar mucho. Por esa razón partimos de esta premisa: cuando estás en un lugar que no te gusta, hay que cavar un túnel y la gente no siempre está contenta en su trabajo. La idea es cavar el túnel, pensar cómo hacer para realizar lo que a uno le gusta; ser el boquetero de tu propia vida y nosotros te ayudamos a reírte un rato con buena música, sin perder el contenido que sigue siendo muy fuerte. Un día lluvioso, en el que la gente está muy melancólica, armamos, por ejemplo, un programa de recuerdos. Por eso lo de "Banda ancha", que remite a la rapidez de la comunicación.

-La audiencia es muy participativa.

-Sí, es algo extraordinario. No tenemos la cifra de llamadas, pero todos los días queda gente afuera sin poder comunicarse. Pero siempre jugamos no desde el plano de los ganadores: nos paramos en otro lugar.

-¿Usted es de los que juegan como perdedores?

-Yo soy el menos canchero de mi generación y tengo a favor un estilo de tipo común, heterosexual. Me gustan las mujeres; me gusta leer; me gusta la comida y creo que conformo un tipo que con estas características puede conducir un programa afrontando con humor la vida cotidiana. Mientras mis compañeros, muchos a los que admiro y escucho, están con música electrónica, yo soy un tipo que hay noches que no puedo salir porque tengo que cuidar al nene. Soy un tipo divorciado con los problemas de cualquier persona normal. Esto me permite hacer humor más desde lo cotidiano, y la gente se enganchó con ese perfil del programa.

-El humor, entonces, es fundamental en su programa.

-Es un formato de gran contenido humorístico y con gran ida y vuelta con los oyentes. Ahora, los oyentes llaman y me cuentan todo, al igual que los famosos en "La pregunta animal". Por otro lado, yo me siento periodista. Cuando pasa algo yo freno y lo comento, me gusta la política. Yo puedo hacer malos programas, pero trato de no hacer mal periodismo. Por ahora, soy muy feliz haciendo un programa de entretenimientos hasta que encuentre un lugar ideal para hacer periodismo. Cuando lo haga, va a ser con los tapones de punta.

-¿En "Banda ancha" realiza reportajes?

-Lo estamos pensando; tengo planeado uno por semana. Yo entré a Mega sabiendo que a esa hora mucha gente escuchaba música y a mí no me gusta molestar, porque en ese momento la radio es de ella. Por eso entré muy tranquilito y sabiendo que lo que tenía que hacer era escuchar con ella la misma música. La aceptación fue increíble: no recibí un solo mail por el que nos pidieran que habláramos menos. Así que todo lo que tenía planeado quedó en suspenso porque tampoco queremos dejar de pasar música, pero por el momento los oyentes nos superaron en sus llamadas y estamos abocados a eso, a hacer una suerte de "pregunta animal" a la gente.

-¿Qué escucha en la radio habitualmente?

-A mí me gusta la gente que habla de corrido el español. De mi generación, todos. Me gusta Daniel Tognetti, por ejemplo, y ahora escucho la radio en la que estoy no por compromiso, sino porque me enganché y me divierte mucho. Rolando Hanglin me vuelve loco, y Chiche Gelblung es un showman extraordinario. Me gusta la gente que le pone su impronta a lo que hace.

-¿Qué tiene la radio que no tiene la televisión?

-Inmediatez. Te permite palpar que le estás alegrando la vida a la gente. Tengo 70 mails por día de gente que me dice: "Hoy me alegraste la tarde", y ese caramelito la televisión no te lo da. Tenemos un par de chistes que ya son compartidos por todos los oyentes, como que el programa es malo, o que todas nuestras oyentes son lindas, y tenemos secciones que podrían ser del recordado "Yo me quiero casar, ¿y usted?". Hasta armamos parejas y todo en un mes. Lo que tiene la tele para gente competitiva como yo es el rating; ver cómo va el partido día a día.

-Siento por Nico un gran afecto y respeto. Es un gran profesional, del que aprendí mucho. Conmigo fue un ser profundamente generoso y le estoy muy agradecido. Me duele que algunos lo ataquen y en verdad no sé por qué.

Futuro en TV

  • Rozín maneja dos proyectos para un posible retorno a la TV. "Hago siempre cosas raras -dice-. A algunas les fue bien y a otras, no tanto, pero siempre transcurrieron el tiempo que debían. Soy el más grasa de los cool, pero soy el más cool de los populares. A esta altura, siento que puedo hablar con gente que no tiene nada que ver entre sí. Eso hacía en la televisión: tratar de que cada programa fuese diferente."
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