Historias para no olvidar

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25 de mayo de 2006  

"Gelbard, historia secreta del último burgués nacional" (Argentina/2004-6). Dirección: María Seoane y Carlos Castro. Música: Fernando Gelbard. Fotografía: Melisa Rapella y Juan Guibelalde. Investigación: Carlos Castro, Ari Lijalad y Cecilia Fumagalli. Presentada por Caras y Caretas. Proyección digital. Hablada en castellano. Calificación: para todo público

Nuestra opinión: buena

La proyección abre con una voz que, para los que ya han pasado los cuarenta años hace rato, resulta conocida. Parece la auténtica de José Ber Gelbard, que fue el último ministro de Economía de Juan Domingo Perón, entre 1973 y 1975, es decir durante parte de la gestión presidencial de Isabel Martínez de Perón, tras la muerte del líder. Curiosamente una cámara sobrevuela la isla de Cuba, un país donde el empresario y astuto economista estuvo, siendo funcionario, y tiempo después fue invitado por Fidel Castro. Pero rápido se descubre que es alguien que lo imita: nadie puede hablar de sí mismo, situando algunos hechos "antes de mi muerte". Para la periodista María Seoane y el documentalista Carlos Castro, los autores de este sorpresivo documental, Gelbard nos habla desde su tiempo.

Gelbard, que con parte de su familia había huido de su Polonia natal apenas comenzada la persecución antisemita en su país con rumbo a la Argentina, fue una figura significativa de la industria nacional y también del peronismo, que lo convocó de las filas extrapartidarias (hasta entonces había estado afiliado al comunismo local).

Gelbard, que había sido vendedor ambulante en Tucumán, se transformó en dirigente de los empresarios nacionales cuando de cara a la Unión Industrial Argentina y a la Sociedad Rural, fundó en la década del 50 la Confederación General Económica (CGE). Lobbista de primer nivel, superó el golpe del 55, y una década después, durante la Revolución Argentina, logró consolidar las bases de Fate y más tarde dar nacimiento a la planta productora de aluminio Aluar, en sociedad con el Estado. Sus contactos con Perón se mantuvieron a pesar de la distancia, y cuando éste decidió su vuelta, pensó en el empresario próspero para el difícil papel de ministro de Economía en tiempos de inflación galopante. Su papel en esta etapa fue clave para conseguir un equilibrio que era bombardeado por sus mismos colegas, pero en especial por el empresariado extranjero radicado en el país y también por el conservadorismo por su postura frente a la distribución del ingreso, y tanto la extrema derecha de la "patria sindical", como por la izquierda, que no aceptaba su "capitalismo con equidad".

Del libro a la pantalla

El trabajo de Seoane y Castro abreva en el libro "El burgués maldito", que acerca del personaje publicó la primera en 2003, y le da entidad física gracias a mucho metraje de noticieros, desde viejos Sucesos Argentinos hasta los de Canal 13 en la década del 70 (por ejemplo entrevistado por Sergio Villarruel) y otros nunca antes vistos, en los que el ministro aparece incluso en sus giras internacionales. Una galería de personajes de la vida agitada vida política de entonces -entre ellos Roberto Perdía, Juan Manuel Abal Medina y Miguel Bonasso y el empresario Jorge Antonio- que recuerdan a Gelbard desde diferentes ángulos.

El trabajo se detiene a analizar su relación con Julio Broner y David Graiver, su enfrentamiento con José López Rega, su decisión de romper el bloqueo a Cuba, persuadiendo a Ford Motors de venderle modelos Falcon o "irse del país". Lo hace exponiendo a quienes lo conocieron, y a quienes como Felipe Pigna, lo estudiaron. Es completo, riguroso, prolijo, y no deja sino caminos abiertos para seguir recorriendo y entendiendo un pasado tan contradictorio, primero increíble, después, violento, doloroso y hasta despiadado, con una correcta selección de dichos y material de archivo que siempre es bueno repasar, cosa de ver si eso que se dio en definir como experiencia -las enseñanzas que dejan los pocos triunfos y los muchos fracasos del pasado- sirve para alcanzar un mejor futuro.

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