Actores de TV en un desvío cinematográfico

Gastón Pauls, Nancy Dupláa, Pablo Echarri, Federico D´Elía y Magalí Moro filman "El desvío", de Horacio Maldonado
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28 de noviembre de 1997  

MAR DEL PLATA.- En la puerta del Casino de Mar del Plata, chicos y chicas gritan, piden autógrafos y tratan de engañar a los de seguridad para poder entrar en el salón principal. Pero no se trata de la grabación de ningún programa de TV ni de una visita corriente del mundo "fashion de las public relations".

Puertas adentro, Gastón Pauls Nancy Dupláa, Pablo Echarri, Federico D´Elía y Magali Moro ocupaban un Casino semidesierto a la mañana por el rodaje de la película "El desvío", dirigida por Horacio Maldonado, quien hace unos años había abierto la brecha del cine joven con "Alguien te está mirando", en 1988, su ópera prima.

Es curioso. Los cinco actores defienden esta película _eventualmente de ellos mismos_ y aseguran que es mucho más que un proyecto impulsado por cinco caras lindas de la TV que están de moda. Tampoco que se trata de una banda de cinco chicos que no harán otra cosa que de ellos mismos, ni tampoco una película a la medida de lo que puede esperarse en unas mediocres vacaciones de invierno.

"El desvío" se trata de un film de acción y suspenso que comenzará con una salida de viernes a la noche entre cuatro jóvenes que rondan los 25 años. Uno es taxista, ella sueña con ser actriz, otro es empresario, aquél vende teléfonos celulares. Amigos desde siempre, ellos descreen _con algo de resignación_ de la posibilidad de alcanzar sus objetivos en este mundo sólo con honestidad. Así es como deciden pasar una noche diferente. Y en un desvío se encuentran con un millón de dólares. Decididos a reventar la plata, una sorpresiva aparición los enfrenta. Y terminan envueltos en algo que nunca imaginaron. "No se puede decir más", dicen todos en complicidad.

Afuera los gritos siguen y adentro ellos hacen reverencia a los "groupiers", que casi ni durmieron para hacer de extras y enseñarles a los actores los guiños mínimos para jugar al black jack o al siete y medio. Estas tomas son muy video clip. No hay texto. En medio del juego, sólo gritos de ansiedad, de devoción por el dinero, aplausos, algunas mujeres seductoras y hombres que aspiran poder.

Humilde currículum

Del grupo, el único que debuta en el cine es Pablo Echarri, quien ya advirtió que tiene "que ser menos generoso con la expresión y ahorrarse tantos gestos que sí irían bien para la televisión, porque el cine es más medido, preciso".

El resto de los actores recién se está codeando con el cine. Gastón Pauls ya filmó "La sonámbula", de Fernando Spiner (que se estrenará en abril) y "Territorio comanche", de Gerardo Herrero. Nancy Dupláa ya dejó su huella en "Comodines", de Jorge Nisco; "Buenos Aires me mata", de Beda Docampo Feijóo, y "Diario para un cuento", de la checoslovaca Jana Bokova. Magalí Moro sólo interpretó un papel en "El mundo contra mí", de Docampo Feijóo. Y Federico D´Elía apareció en "Tango Feroz", de Marcelo Piñeyro, y también lo hizo en la ópera prima "Fuga de cerebros", de Fernando Mussa, próxima a estrenarse.

Ninguno está aburrido con su trabajo en la TV. Pero aseguran que no se quieren quedar sólo con "eso". "Yo creo que la TV es el mejor ámbito para desarrollar una carrera porque te da popularidad, lo cual hace que te llamen para más trabajos, y de este modo _trabajando mucho_ te podés perfeccionar", dice Echarri.

_¿Qué es lo que más les interesa de esta película?

Pauls: _Que habla del precio que tienen las decisiones, la infelicidad con el laburo y la guita. De que nada llena demasiado de lo que propone este mundo si no se busca salir de la chatura de lo cotidiano.

D´Elía: _Cuando leí el libro pensé: "Esta película la haría gratis. La historia es fuerte y el libro está muy bien escrito". Yo creo que si nosotros y el director hacemos un buen trabajo, la película tiene que ser un éxito.

Dupláa: _Yo quiero afianzarme más en la actuación para poder elegir. Y para mí esta película significa un desafío actoral grande. El cine es complicado, mucha técnica. A veces pienso que necesitaría un "couch" a mi lado porque reconozco mis limitaciones. Sé que soy nueva, pero tengo que arriesgarme.

Moro: _Desde que empecé a trabajar me llegaron otras propuestas para hacer cine que se pincharon en el camino por un crédito que no llegó o por castings que quedaron en la nada. Vengo de una etapa superproductiva del "hay que hacer no importa qué". Y ahora necesito parar un poco y fijarme más en la calidad.

Echarri: _Yo no quiero limitarme a ser sólo un galán de telenovela. Quiero tratar de ser bueno también en cine y teatro, y que me acepten en todas partes.

El medio en la trampa

Suele ser la cuna de las futuras estrellas. La TV da, pero también quita. Da dinero, popularidad, a veces permanencia, y ofrece ser parte de un gran muestrario. Pero también muchas veces quita posibilidades de crecimiento, pone techos actorales, determina caracteres, marea.

"No es fácil decir Ôno´ cuando te ponen en el bolsillo mucho dinero. Y no siempre es fácil respetarse. Yo tuve que medir mucho la presión del medio y creo que he decidido bien", explica Gastón Pauls, que hace tiempo ya que se bajó de la "Montaña rusa" que mareó a tantos adolescentes.

Para Magali Moro, que fue una de las protagonistas de la novela "Mujercitas", "hay que desarrollar motores internos para no quedarse entrampados en el medio. Y no olvidarse de lo que a uno le gustaría. Yo no reniego de la televisión ni de las telenovelas, porque en sí mismo me parece un género copado. Pero ahora el cine puede abrirme un poco más el panorama y explorar como actriz".

El caso de Federico D´Elía es algo diferente. El hijo del actor Jorge D´Elía tuvo una formación teatral de entrada. Al principio, cuenta, prefería el teatro a la TV sólo por una cuestión de prejuicios, "por miedo, más que nada". Entonces actuaba en el Teatro General San Martin y en el Payró, también daba clases de acrobacia y de actuación. "Pero no morfaba. Y así decidí hacer televisión. Al principio fueron Ôbolos´ en distintos programas, hasta que llegué a ÔPoliladron´ y a ÔCarola Casini"´.

Hoy Federico D´Elía se siente identificado con el joven imperio "Polka", que gobierna el actor y empresario Adrián Suar. Sin embargo, se siente fuera de ciertas resonancias famosas. Por ejemplo, Nancy Dupláa no puede sacarse una foto al lado de un lobo marino porque se le suben encima hasta esos mamíferos. Eso a Federico no le pasa. A lo sumo, cuando lo reconocen, lo saludan con distancia.

"Yo soy demasiado precavido para estas cosas. Y fui adaptándome de a poco. Pero también creo que si no querés llegar a eso no llegás", dice justamente minutos después de que Nancy les gritó "¡Basta!" a sus propios fans, porque no puede filmar una escena sin gritos de histeria.

Autogestión

Del casino, el rodaje de "El desvío" se trasladó al Aquáriun de Mar del Plata. Nancy Dupláa también tuvo que entrenarse para que una cámara subacuática la filme nadando con delfines en una pileta.

El grupo de los cinco se mueve en bloque a todos lados. Cuentan que no eran amigos antes de esta película, pero ahora sí lo parecen. Comen juntos, conversan de sus más predilectos programas, y hasta se desesperan por jugarse unos fichines en los jueguitos electrónicos marplatenses. También comparten la idea de generarse sus propios proyectos para poder crecer y vivir del trabajo que eligieron.

"Es que no hay lugar para todos. Y si uno no genera sus propias propuestas, lo que uno quiere que suceda no sucede", asegura Echarri, quien quería debutar en teatro y para ello decidió comprar los derechos del libro "Trampa mortal", de Ira Levin. Y hasta consiguió productor, nada menos que Carlos Rottemberg, tras lo cual debutará con su obra en marzo del Ô98.

Otros proyectos

Gastón Pauls acaba de firmar contrato para la nueva tira que protagonizará Gustavo Bermúdez, "Alas", en Canal 13. De todos modos, ya se tiene reservado un lugar propio: ya grabó un programa piloto basado en un libro de su hermano, Alan Pauls. "Y me gustaría producir algo de teatro. Tengo algunas cosas en vista, pero aclaro que serían proyectos aislados, no sé si quisiera montar una empresa, como lo hizo Adrián Suar", dubita.

En diciembre, D´Elía termina con "Carola Casini". Pero no se hace demasiado problema. "Si no pinta algo que me interese, no haré nada. Yo tengo un bar con unos amigos, ÔLos sospechosos´, que queda en Vicente López; viviré de eso. Por otra parte mi viejo ya escribió dos libros para hacer una comedia medio negra. La idea es armar un piloto para la TV y ver qué pasa".

Casi como arrancándolos de entre sus fans, el director de "El desvío", Horacio Maldonado, los vuelve a requerir para otra escena. Y a sus personajes como a ellos mismos, la ambición los impulsa a llevar adelante, cada uno a su modo, sus más intrincados deseos.

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