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En Bustinza, una estancia fue un museo al aire libre

El casco del establecimiento La Unión fue el lugar elegido por Celina Miles para relacionar al arte con el campo
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1 de julio de 2006  

BUSTINZA, Santa Fe.- Celina Miles es una joven artista rosarina que desde hace unos años se fue a vivir a la estancia La Unión, en la provincia de Santa Fe. Y tiene la particularidad que su medio de expresión más sobresaliente es a través de telas plásticas, las cuales elige por su color, las recorta, las pega, las infla y les da vida. Esta es una técnica en la cual fue mejorando y comenzando a hacer una gran producción de obras, además de fotografías y otras instalaciones, desde su taller en medio de las pampas santafecinas.

En su historia, primero llegaron sus primeras participaciones en diferentes muestras en Rosario, en el Museo Castagnino, en el Museo de Arte Contemporánea de dicha ciudad y junto a los grupos El Levante y Cultura Pasajera. Le siguieron otras en Mar del Plata y en Buenos Aires (donde tuvo su propio espacio en el Centro Cultural Recoleta) y este año participó en arteBA. Actualmente, Celina es maestra en la escuelita rural del barrio Cicarelli, en la localidad de Totoras.

Luego de sus experiencias anteriores, Celina dio un paso al costado e hizo algo diferente. "Desde que me fui a vivir al campo y mostraba mis obras en la ciudad, sentía que no funcionaban bien en esos lugares, en las paredes blancas se sentían incómodas, como fuera de lugar." De esa manera ella explica cómo empezó a entusiasmarse con la idea de hacer algo en un entorno natural, en el campo, en donde nacieron sus obras y así dio lugar a una impresionante exposición llamada "Muestra de un día en el campo" y que se expandió por todo el monte de la estancia en la cual vive.

La muestra obligaba a un largo recorrido por el parque en donde se podían ver a los niños corriendo entre flores amarillas de plástico, claveles del aire y otras pestes sintéticas invadiendo los enormes eucaliptos. Adentrándose por el monte, un grupo de hongos crecía en las maderas secas de los árboles caídos y rocas ultralivianas se esparcían moviéndose lentamente por el viento.

Luego, cuando la curiosidad o el fresco atardecer otoñal invitaba a entrar en la casa, se podía visitar el resto de la exposición e ir encontrando entre los objetos cotidianos series de fotos e instalaciones, como la sucesión de fotografías sobre Doña Camila, montadas en la cocina y antecocina, la cual retrataba las obsesiones de orden y limpieza de esta señora de 85 años, que vive en el campo.

En el living, se pudo ver la serie de las "Gauchas modernas", en donde se podía observar un atuendo de poncho, gorro y cubre botas inflables que confeccionó la artista y en el pasillo se situó la serie "Emilia", con registros de situaciones de juego y asociaciones muy sensibles que realizó su hija de tres años.

"La idea era intervenir el campo, el parque y mi casa. Mostrar mis obras dialogando con mis trabajos en el jardín y con la propia naturaleza del campo. Desde que vivo en la zona rural no he dejado de trabajar con el plástico, y yo siento que existe una conexión con el entorno que la enriquece y le cambia el sentido. Creo que he encontrado la forma de conectarlos, en donde cada uno con su propio lenguaje se potencian", explicó Celina.

Estancia inglesa

Enrique Eduardo Miles, hijo de una familia de Birmingham (Inglaterra), vino a la Argentina en 1870 y se estableció en El Trébol, en la estancia La Porteña y compró La Unión hacia 1900. Originalmente eran 3500 hectáreas a 90 kilómetros al oeste de Rosario, donde se criaban ovejas, vacas y chanchos.

El hijo de Eduardo, David, construyó el casco y armó toda la estructura del campo, y se desempeñó como presidente comunal de Bustinza. Hoy la estancia está en manos de su sobrino, Alberto Dudley Miles, quien es suegro de Celina.

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