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El rock de los piqueteros

Chizzo, Tanque y Tete rugen en medio del colapso
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1 de julio de 2006  

Rolling Stone había elegido a La Renga como la Banda del Año 2002. Y hacia febrero del año siguiente, el Chizzo punteaba rabioso en la tapa. Ya sin melena (se la había cortado en River, en la primera conquista renga del estadio más grande del país), pero con ese nervio a cara de perro, dientes apretados, tan de La Renga en recital. Ese River se desarrolló en parte bajo una lluvia que no desalentó a los 50 mil presentes. Ni a los tres en escena. "Nadie lo podía creer", le contaba Tete a RS.

Pero para abril de 2004, doblarían la apuesta con otro River. Y otro show de tres horas y miles de voces roncas. El año había sido agitado para los de Mataderos: en el pico de la crisis política, le habían dado un apoyo incondicional al movimiento piquetero. "Simplemente hicimos lo que teníamos que hacer", decían. Y ponían a Darío Santillán y a Maximiliano Kosteki como testigos de ese primer River, desde las pantallas gigantes. "La mayoría de los chicos de la Aníbal Verón y de todas esas movidas son fanáticos de La Renga. Nuestro compromiso es con ellos", le contaba Tete a Humphrey Inzillo. Y Chizzo agregaba: "Ese público se identifica con nosotros por dos razones: primero,porque nosotros también fuimos, y somos, trabajadores; y, además, por las letras, que tienen una visión libertadora. A lo mejor, creen que la banda es su portavoz".

Además de los piquetes, era la época de los secuestros exprés. Y ni siquieraellos, chabones de rioba, figuras de bajísimo perfil, escaparon a la paranoia del secuestro. "La gente piensa que, después de tocar en la cancha de River, todos tenemos un yate y estamos con cinco trolas tomando champán y comiendo sushi. Y no es así, ni a palos", decía el Tanque, para luego confesar que ese mega recital les había hecho sentir por primera vez "el miedo a los secuestros". Los que habían comprado entradas para ese show tenían la opción de llevarseel EP Documento único, que incluía tres temas (que aparecerían al año siguiente en el disco Detonador de sueños) de sonido duro y directo: La Renga más cerca de Almafuerte que de Divididos. Para Chizzo, era lógico que ése fuera el sonido de 2002: "Va unido a lo que está pasando en el país, a cómo nos sentimos y a cómo nos llegan las cosas". Y contaba que lo habían grabado en la sala de ensayo de siempre, la que había pertenecido durante diez años a los Redondos, la que ostentaba entre sus adornos un palo de piquetero. "Hay bandas de estudio, pero La Renga es una banda de vivo, sanguínea y muy salvaje", justificaba.

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