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Aún no se sabe quién mató a Sayago

Hay seis detenidos que están procesados, pero la Justicia aún no determinó cómo fue el asesinato
Mariela Arias
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11 de julio de 2006  

RIO GALLEGOS.- "Vamos a llegar al juicio oral." "La causa se caerá por falta de pruebas." "Las Heras está mucho mejor que hace cinco meses." "Esto es el Far West organizado." "Quiero que se llegue a los responsables de la muerte de mi sobrino."

Todas estas afirmaciones fueron hechas a LA NACION por directos involucrados en la causa que investiga la muerte del policía en Las Heras. Pasaron cinco meses y la verdad sobre el crimen todavía espera.

Jorge Sayago era policía, tenía 31 años y vivía en Caleta Olivia con su mujer y su beba. La madrugada del 7 de febrero fue asesinado en la puerta de la Alcaidía de Las Heras, en medio de una revuelta de petroleros y de desocupados que exigían la liberación de un líder sindical.

Según se sabe, los policías estaban desarmados en el interior de la Alcaidía, en la que hoy se pueden ver aún las marcas de los 130 disparos.

Cuáles fueron las órdenes esa noche en el interior de la comisaría y cómo se desarrollaron los acontecimientos antes de su muerte es parte del sumario interno de la policía.

Ese informe aún no pasó a manos de la Justicia y es lo que reclaman desde entonces Lorena Castro, la viuda de Sayago, y el tío de éste, Víctor Alvarez, que es policía retirado.

"Acá hubo fallas internas, no se sabe si estaban protegidos o si fueron abandonados; es necesario que ese informe se sume a la causa", dijo a LA NACION Alvarez, que, con su esposa, es querellante en la causa.

Fuentes policiales explicaron a LA NACION que ese sumario interno no es público y sólo la Justicia puede requerirlo. Alvarez insiste en que la información que surja de ese informe es vital a la hora del juicio oral.

La causa, que ya cuenta con diez cuerpos, se encuentra aún en la etapa de instrucción a cargo de la jueza Graciela Ruata de Leone, del Juzgado de Instrucción de Pico Truncado.

Cuando falta un día para empezar la feria invernal, la magistrada comenta a LA NACION que el juez de recursos ha confirmado la mayor parte de sus actuaciones y que aún resta completar investigaciones y testimoniales para poder llevarla a juicio.

-¿La causa será elevada a juicio oral antes de fin de año?

-Trabajamos en eso; en esta etapa de instrucción estamos reuniendo todos los elementos para que la causa llegue bien blindada al juicio oral.

Hasta el momento hay seis detenidos procesados por homicidio y coacción agravada, cinco imputados libres por coacción agravada y diez imputados con falta de mérito.

Para la abogada de la Asociación de Trabajadores en Lucha, Claudia Ferrero, las cosas no están bien: "La Cámara avaló las irregularidades que planteamos en la instrucción, con lo que hay en la causa no se puede condenar a nadie", afirmó.

Agregó: "Creo que no hay intención de llegar a la verdad y que la causa se va a caer en el juicio porque esta mal instruida, y las acusaciones son infundadas, sin pruebas".

Sayago se convirtió en el primer muerto en una protesta social durante el gobierno de Kirchner. Para el ex gobernador Sergio Acevedo significó el principio adelantado de un fin que se venía gestando: 36 días después renunció en silencio.

En las primeras detenciones hubo abusos de la policía provincial, según determinó luego la Justicia. Acevedo había ordenado al jefe de policía Wilfredo Roque que lo denunciara ante la Justicia. Sin embargo, pasaron 20 días hasta que el presidente Kirchner habló de "violaciones de derechos humanos" a las que habrían sido sometidos los detenidos en Las Heras. Ese día, Acevedo renunció.

"Cuando asumí tuve como primera misión encargarme de lo ocurrido en Las Heras y tratamos de atender todos los casos", dijo a LA NACION Alberto Marucco, flamante secretario de Derechos Humanos de la provincia. "Aún falta, pero las cosas en Las Heras están mucho mejor", aseguró.

La Justicia procesó sin prisión preventiva a once agentes y a un comisario de la policía provincial por encontrarlos responsables de apremios ilegales durante las detenciones.

Según pudo confirmar LA NACION de fuentes oficiales, todos los policías siguen en ejercicio.

Cuando Carlos Sancho asumió como gobernador, visitó Las Heras y llevó 60 millones de pesos en obras, aportes y subsidios para tratar de controlar cualquier desborde social. Pero, según el párroco de la localidad, Luis Bicego, "todo esta peor que antes, hay malestar en la gente y las promesas no se cumplieron". Y agrega: "El gobierno se olvidó de Las Heras. Esto es el Far West organizado".

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