La gente percibe mayor inflación

Los consumidores y las asociaciones que los representan dicen que los aumentos son mayores
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5 de enero de 2007  

Según la opinión de las asociaciones de consumidores y de un sondeo realizado por LA NACION en el microcentro porteño, el anuncio del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) respecto de que la inflación de 2006 fue del 9,8% no refleja la realidad que se vive cotidianamente.

Para Susana Andrada, del Centro de Educación al Consumidor (CEC), los datos oficiales no se ajustan a la verdad, ya que el aumento en los alimentos y bebidas fue mayor al 9,8%. "Desde nuestro organismo cuestionamos al Indec porque se basa en 800 productos que, en su mayoría, no integran la canasta básica". Andrada subrayó que se incluyen productos de consumo poco frecuente como el champagne extra brut, el salmón o una caja de bombones.

"Distorsionan la realidad. En los segmentos que no están regulados por los acuerdos de precios, como pueden ser la medicina prepaga, las escuelas privadas, los alquileres y las expensas hubo aumentos que van del 30 al 60 por ciento", precisó la jefa del CEC.

Andrada puntualizó que el Gobierno sólo se concentró en cerrar el año con una inflación menor a los dos dígitos y detalló que las ponderaciones del Indec fueron mal hechas: "Por ejemplo, en el alquiler de una propiedad para una familia tipo se toma como referencia de aumento sólo el 5 por ciento, cuando en realidad aumentó el 30 por ciento".

Horacio Bersten, de la Unión de Usuarios y Consumidores (UUC), coincidió en el análisis, y expresó que "cualquier observador avezado se da cuenta de que hay un notorio incremento en los precios de algunos productos, que está por encima del índice oficial".

"Nosotros vemos otros números respecto de lo que informó el Indec. El 9,8% no es un número irreal, pero tiene que ver con una canasta de productos, que no refleja los bienes básicos que consume la gente, como ocurrió con algunos alimentos que se vendieron durante las fiestas", aclaró Bersten. En la UUC se estima que la inflación real de 2006 osciló entre un 14 y un 15%, según los relevamientos que hicieron en supermercados de todo el país.

Para la mirada de Pedro Bussetti, de Defensa de Usuarios y Consumidores (Deuco), "es indudable que el Gobierno se preocupó por encorsetar el índice inflacionario para no llegar a los dos dígitos".

El jefe de Deuco también habló de una inflación paralela que alcanza a un 13,5 y un 14%, es decir, casi un 40 por ciento más de lo que se informa oficialmente.

"Si bien no queremos cuestionar los aspectos técnicos de la medición, la percepción nuestra y la de los consumidores es que la inflación ha sido mayor", dijo el analista. Bussetti explicó que en distintos rubros de la cadena alimenticia se registraron aumentos superiores al 9,8 por ciento. Por ejemplo en las frutas se observaron alzas del 23,6%, mientras que en las verduras fueron del 17,5% y sólo si se contemplan los registros hasta noviembre. "Esto refleja que la política de precios ejecutada por el Gobierno no ha sido exitosa, porque no se cumplieron los acuerdos de la carne y porque los productos incluidos dentro del acuerdo casi nunca aparecían en las góndolas", agregó. Un ejemplo claro es el pollo, que en noviembre se vendía a 4 pesos el kilo y ahora oscila en una banda que va de 4,60 a los 5 pesos.

La voz de la calle

En tanto, en una recorrida por el microcentro, LA NACION recogió los siguientes testimonios:

Néstor (51 años, comerciante): "el número [por el 9,8%] es mentira. Vengo de pagar la obra social en Mita (Textiles). Pagaba 986 pesos en noviembre por el grupo familiar y hoy pagué 1084 pesos. Pero todo aumentó: la carne, las verduras. Esto es una farsa del Presidente, pura politiquería. Yo vendo helados y aumentaron un 25 por ciento. Nestlé, de 15 productos te aumenta de a cinco cada dos meses, y así parece que no lo sentís, pero al final suben igual".

Cecilia (57 años, especialista en bienes raíces): "Nada de lo que dice el Gobierno es verdad, sólo le cobra impuestos a los que menos tienen. Los índices están mal hechos. ¿De qué sirven los 30.000 millones de pesos de superávit fiscal, si al final todo sube?

José (66 años, atiende un kiosco de diarios): "ese índice no es real, porque lo veo en mi trabajo. Por ejemplo, una revista de autos que a principios de año costaba 5,80 pesos ahora se vende a 7,50. También lo veo desde la realidad de mi bolsillo, ya que voy al supermercado y ya no me alcanza como antes".

Angel (61 años, chofer): "este índice es relativo ya que expone sólo los productos que mide el Indec. La realidad dice que en los productos de consumo popular hubo un aumento mayor al 9,8 por ciento".

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