Mouche, un goleador cosecha 1987

El delantero habla de su gran actuación ante Venezuela, con tres tantos en la goleada por 6-0: "No soñaba con un partido así", confiesa
Christian Leblebidjian
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16 de enero de 2007  

CIUDAD DEL ESTE, Paraguay.- Desde afuera no parece, pero es uno de los que más hablan en el grupo. Sobre todo cuando se sienta a la mesa de siempre con Sergio Romero, Federico Fazio, Angel Di María y Gonzalo Abán y conversan de varios temas antes de almorzar o cenar en el Complejo Internacional del Este. Justo con el goleador de River, a préstamo en Argentinos Juniors, con quien comparte la habitación, fue con quien el destino jugó sus fichas. Es que Abán sufrió un golpe en una práctica, estuvo un par de días sin entrenarse, y eso influyó para que Pablo Mouche sea titular en el decisivo partido ante Venezuela. El delantero de Boca era el único de los atacantes que, hasta ahora, no había comenzado desde el arranque en el Sudamericano. Pero le dieron la oportunidad y, está claro, no la desaprovechó. Los tres festejos le dieron al equipo la vitamina que más estaba necesitando: el gol.

"Soy un jugador potente, veloz y encarador. Siempre tengo el arco en la mira", se define para quienes no lo conocen. Y no miente. Ante Venezuela entró en contacto tres veces con la red, pero pudieron ser cinco. El arquero Tito Rojas le ahogó el grito otras dos veces.

Acepta el desafío fotográfico y llega al subsuelo, donde se encuentra la bodega del CIDE. Hay botellas de todo tipo y colores: Valmont, Terrazas Gran Malbec, Latitud 33, Malbec Roble Los Haroldos, Chandon Brut Nature, Demi Sec, Brut Rosé. Mira y toma una al azar para la producción: "¿Este está bien?", pregunta. Se trata de un Navarro Correas 1993. El ríe y disfruta. "Mucho no entiendo, pero ¿cuanto más viejo mejor, no?". Vuelve a reír. "Yo soy cosecha 1987. Del 11 de octubre de 1987 "

Arrancó jugando desde muy chico en el club de baby de Ameguino, en Santos Lugares, Tres de Febrero. Después, un amigo lo llevó a Estudiantes de Buenos Aires y ahí comenzó a definirse como un profesional del fútbol. En Caseros era el suplente de Ezequiel Lavezzi, hoy disputado entre River y San Lorenzo, con el que mantiene "una buena relación". "Hugo Tocalli y Gerardo Salorio nos vieron a los dos cuando estábamos en Estudiantes y fueron los que nos dieron la posibilidad de estar en la selección", recuerda.

Corrió para festejar, pero casi no gritó los goles. Llegó al banderín del córner y se puso a bailar. "Se lo dediqué a Dady, el masajista, con el que tengo una muy buena relación. Le dije que si hacía un gol se lo iba a dedicar", cuenta Mouche.

-¿Soñabas con un partido así?

-No. No soñaba con hacer un partido así. Nunca me imaginé este partido haciendo tres goles. Puede ser uno o dos, pero tres Primero con lo que soñaba era con la clasificación para la segunda etapa del torneo, más después de los primeros dos resultados ante Ecuador y Colombia, donde no pudimos ganar. La verdad es que estoy muy contento porque sacamos tres puntos fundamentales para buscar la clasificación. Quería ganar, los tres goles vinieron extra. Ahora tenemos que definir con Uruguay.

-¿Tenían una presión extra porque estaban últimos y todavía no habían ganado en el Sudamericano?

-No sé si presionados, pero sabíamos que el equipo iba a surgir en algún momento. Era cuestión de cambiar la actitud. Por suerte apareció en este partido porque necesitábamos ganar sí o sí. Así que mejor. Seguimos dependiendo de nosotros mismos.

-¿Qué te dijeron tus compañeros?

-Estaban todos muy contentos porque además de los seis goles jugamos muy bien. Hicimos seis, pero pudimos haber hecho más.

-¿Anímicamente estaban bien?

-Y necesitábamos ganar así, sobre todo para el ánimo de nosotros. Ahora, con Uruguay, tenemos que salir a jugar con la misma concentración y garra que con Venezuela.

-Muchos hacen cuentas. Es que si Colombia hoy gana o empata con Venezuela, ustedes pueden clasificarse con el empate ante Uruguay.

-Sí, pero nosotros vamos a salir a ganar aunque ya estemos clasificados antes de jugar.

-Además de los goles, ¿qué cosas mejoraron con respecto a los partidos con Ecuador y Colombia?

-Lo que pasó es que en los otros partidos nos caíamos en los segundos tiempos y ante Venezuela se mantuvo el rendimiento durante los 90 minutos. Ahí encontramos la regularidad que nos estaba faltando.

-¿Fue fácil mantenerte ilusionado con jugar? Parecía que adelante tuyo estaban Abán, Sosa, Di Santo

-Sí, ¡cómo no voy a estar motivado! El sólo hecho de estar en la selección argentina es una motivación. Todos venimos a sumar y apoyamos al que juega para que las cosas salgan bien. Si llegamos a clasificarnos para el Mundial de Canadá y los Juegos Olímpicos lo haremos los 20 jugadores más el cuerpo técnico. No llega un solo jugador. Estamos todos unidos y tiramos para el mismo lado. El objetivo ahora es conseguir el pasaje a Asunción.

-¿Pensás en un eventual choque con Brasil?

-No, por ahora en lo único que pensamos es en clasificarnos para la segunda etapa.

Luego de jugar algunos partidos en la primera de Estudiantes de Buenos Aires, lo compró Boca, donde está desde hace un año y medio. "Fue a través de un intermediario. Los dirigentes se pusieron de acuerdo y se hizo el pase. Con Basile, en la reserva, jugaba de delantero, pero después La Volpe me puso como carrilero por la izquierda, posición que había probado en Estudiantes. A mí me da lo mismo", sostiene el delantero que en la Ribera tendrá bastante competencia con Guillermo Barros Schelotto, Martín Palermo, Rodrigo Palacio, Bruno Marioni y Mauro Boselli. Pero él lo toma con calma. "Sueño con hacer bien las cosas en Boca para tener mi oportunidad, pero tiempo al tiempo. Ahora ojalá me vea festejando varios goles más con la selección."

6 goles fue la diferencia máxima de la Argentina en un Sudamericano. La anterior mayor goleada había sido también un 6-0, ante Perú, en el Sudamericano 2005 de Colombia, con goles de Torres (2), Messi, Barrientos, Sosa y Abraham.

  • 1958 fue el año que también la Argentina le hizo seis goles a Venezuela, en el Sudamericano de Chile. Fue 6-1, con goles de Onega (2), Saporiti (2), Stelman y Pérez.
  • 4 goleadores argentinos marcaron tres tantos en un mismo partido en un Sudamericano. Los anteriores fueron Ramón Díaz (a Ecuador, en Uruguay 1979), Rafael Herrera (a Bolivia, en Paraguay 1985) y Juan Esnaider (a Chile, en Venezuela 1991).
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